sábado, 10 de septiembre de 2016

ASÍ FUE: RONDA, CORRIDA GOYESCA 9-9-1965

DOS OREJAS PARA ANTONIO BIENVENIDA; DOS Y RABO PARA ANTONIO ORDOÑEZ Y CUATRO OREJAS PARA CARLOS CORBACHO

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Ronda, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.

Se llega a Ronda por un camino serpenteante entre la serranía, abierto al filo mismo de los abismos, roca y piedra de impresionante grandeza. Y a esta Ronda de caballeros, toreros y hombres de serranía, llegamos esta fría madrugada de septiembre con la ilusión siempre renovada de ver a Antonio Ordoñez. Un día desapacible con fuerte frío y viento, con nubarrones que amenazaban con fastidiarnos el festejo. Pero estábamos en su tierra y Antonio dispuso que los elementos diesen una tregua, se abriesen las nubes y la ciudad toda se bañase con ese sol que aquí en la serranía parece que brilla más. Impresionados por la majestuosa grandiosidad de su tajo, por la luz de su cielo, hemos vivido en Ronda una jornada que se nos antoja imborrable. Y allí, en la más antigua plaza de la Real Maestranza que existe en España, en su arena bordeada por la piedra corroída de su arquitectura maravillosa, que ha vestido hoy sus mejores galas, hemos visto en todo su esplendor una corrida goyesca única.

Cartel original de la Goyesca 1965


     Antonio Ordoñez ha estado enorme de hondura, de clasicismo, de casta y de pundonor, dando una auténtica y acabada lección de lo que es la lidia de dos toros. Su capote bordó verónicas en las que el lento ir y venir de sus enemigos tras la templada seda torera, hacía parecer las suertes interminables. Verónicas de Antonio Ordoñez en las que dormían siglos de historia y de clasicismo. Verónicas en las que no cabía mayor pureza, como para conservarlas en una vitrina, para ser soñadas. Y está el rondeño enorme de casta, coraje y celo en el primero de su lote, un toro con acusada espereza, que puntea como un condenado y le pone los pitones en el pecho en cada muletazo. Pero Ordoñez no podía defraudar y vino la entrega de un hombre que sabe de responsabilidades. Y surgió la faena espléndida en su fondo y en su forma. La faena en la que se entregó por completo en unas dobladas magistrales y en un maravilloso toreo en redondo y al natural al que ponía contrapunto con largos y sentidos pases de pecho. Faena de gran exponer, de mejor torear, que precisó de dos pinchazos, una gran estocada en la que se dejó el corazón y dos golpes de cruceta. Le ovacionaron al término de su actuación. El segundo de su lote no era ninguna pera en dulce, que le tira la cara arriba y es también broncote. Pero había que triunfar. Ordoñez empuñó el cetro de su muleta en cuatro muletazos por alto a una mano en los que la gallardía de la figura tuvieron pleno acomodo. Y después aquello fue un derroche de fantasía creadora, de inspiración y gracia, de hondura y emoción. El toro estaba áspero, quería coger al torero al menor descuido, pero éste a golpes de corazón y ortodoxia, toreó con tal naturalidad y empaque que la plaza entera era un clamor de olés y ovaciones. La derecha dictó normas de torería, en tanto que la izquierda, la de la verdad sin trampa, puso roncos acentos en las gargantas al jalear una docena de pases naturales en los que el torero dando el pecho de frente a la verdad, hizo del pase fundamental monumento de autenticidad. Y vinieron después los elegantes pases de costadillo, y un desplante de rodillas en el que además del natural valor hubo arte a raudales. Media en la yema y descabello pusieron en sus manos las dos orejas y el rabo de su enemigo y la plaza desbordó de entusiasmo al pedir la pata de la res para el artista, que dio una colosal vuelta al ruedo y tuvo que saludar repetidas veces desde los medios.

     Antonio Bienvenida, magister súmmum de la tauromaquia, ha tenido también una brillantísima actuación en el primero de su lote al que ha desorejado por partida doble. Y es que Don Antonio ha toreado esta tarde con el capote como muy de tarde en tarde se ve. Y con la muleta ha llevado a efecto una variada y artística labor en la que el fino estilo de su toreo, la profundidad y grandeza de su quehacer torero, ha cautivado a todos. Torear con suprema facilidad, con naturalidad suma, eso ha sido lo que ha llevado a efecto Don Antonio Bienvenida y por ello, cuando pasaportó a su enemigo de pinchazo y media estocada, fue entusiásticamente aclamado en la triunfal vuelta al ruedo que dio al pasear las dos orejas que le fueron otorgadas. Su segundo por falta de fuerza, se puso a la defensiva, con menos de media arrancada. Pero Bienvenida volvió a estar torerísimo en la lidia de este toro, al que pasaportó de pinchazo y media y se le ovacionó al retirarse al callejón.

     Carlos Corbacho ha desorejado por partida doble a sus enemigos. En sus manos han ido a parar los dos mejores toros del encierro- el último fue un prodigio de temple y docilidad- La espada en estocada por toro que ha matado espectacularmente, le ha proporcionado tales trofeos. Al segundo le logró algunos derechazos buenos, pero en conjunto su labor ha carecido de relieve, pese a todos los trofeos que el público y la complaciente presidencia le ha otorgado.

     Abrió el festejo el caballero rejoneador Don Fermín Bohórquez, que con un novillo de la señora Escribano ha tenido una buena actuación, dando la vuelta al ruedo tras pasaportar a su enemigo de un certero descabello. Don Fermín prendió rejones y banderillas entre ovaciones y clavó dos rejones de muerte que precisaron el citado descabello.

     La corrida de Herederos de Carlos Núñez, bien presentada, peleó con cierta bravura con los montados y para los de redecilla, dieron el juego que queda reflejado.

     Y por hoy nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-


viernes, 9 de septiembre de 2016

ASÍ FUE... HISTÓRICA CORRIDA DE MIURA. SEVILLA 1970

Hoy en nuestro "ASÍ FUE"...

LIMEÑO, PALOMO Y EL HENCHO SALIERON POR LA PUERTA DEL PRÍNCIPE. TODOS LOS TOROS DE MIURA, DESOREJADOS.

Curro Fetén, Sevilla 19-4-70

El Cartel de la última de feria sevillana. Año 1970


     Décima y última de feria. Con llenazo de reventón, cartel de no hay billetes y abuso de reventa, se dio la tradicional corrida de Miura, que viene a cerrar con broche de oro la feria de abril de este año. El cartel era interesantísimo, puesto que al lado del triunfador eterno de la miurada, Limeño y a la presentación en Sevilla como matador de toros del cordobés Florencio Casado El Hencho, aparecía el de un torero que apasiona como pocos. Estamos mencionando a Sebastián Palomo Linares, del que muchos creían que no se iba a presentar ante la dura corrida y era el interés principal de ella.

     Los Miuras, grandes y bien presentados, pelearon regularmente con los montados y si nos apuran, hasta mansurronearon un poco, pero hubo cuatro toros, los cuatro primeros, que dieron excelente juego para los de a pie, cumpliendo los otros dos.

     Decir Miura en Sevilla es como decir que en el cartel figura ese torero singularísimo, especialista en su lidia, que es José Martínez “Limeño”. El de Sanlúcar acostumbra a cortarle todos los años las orejas a los que le caen en suerte y es una garantía para el aficionado. Este año no ha querido ser menos y ha logrado otro gran éxito en sus dos toros, a los que ha toreado con capa y muleta con su habitual maestría, con su buen hacer y su poderío del que tanto se precisa para salir airoso del empeño. Y como con la espada se ha mostrado segurísimo –estocada por toro- le han otorgado con todo merecimiento las dos orejas de cada uno de su lote. Otro gran éxito de Limeño con Miuras que esperamos le sirva para lograr nuevos contratos, que merece por su valor y arte.

     Sebastián Palomo Linares ha tenido el gesto, gran gesto en estos tiempos tan faltos de ellos, de venir a Sevilla a torear los Miuras, cuando por su cartel  buen crédito bien pudo haber escogido otra corrida más cómoda. Pero como queriendo dar un rotundo mentís a los que le tachan de torerito prefabricado, matador de becerros, ha querido presentarse en el coso del Baratillo con una corrida de la tan temida divisa, terror antaño y hogaño de muchos coletudos. Y su gesto se ha visto compensado con un éxito resonante que le ayudará para encumbrarse definitivamente. Con conocimientos del toreo, poniendo a contribución un valor sereno y seguro y una arte personalísimo, Palomo Linares ha convencido a la difícil afición sevillana, que junto a la llegada de toda España, formaban un tribunal exigente y justo al que era muy difícil darle gato por liebre. Triunfo pues, sin trampa ni cartón, porque ha llegado ante auténticos toros y del brazo de un toreo aún más auténtico, el que brota de la entrega y la inspiración de un muchacho que por sentirse figura, por creerse torero, ha estado dispuesto a demostrarlo. Ha sido el suyo un triunfo de un torero que dará mucho que hablar a los aficionados. Toreo auténtico con capa y muleta y como con la espada se ha mostrado decidido – estocada y descabello en uno y gran estocada en el otro- se le ha otorgado una oreja de cada uno de los miureños que ha pasaportado, entre fuerte petición de mayores lauros y grandes ovaciones. Tras pasear la oreja del quinto, invitó a sus compañeros de terna a compartir su éxito y dieron aclamada vuelta al ruedo.

     Una gran sorpresa ha sido la presentación como matador de toros en Sevilla de Florencio Casado El Hencho. Veíamos por primera vez a este bravo torero y en verdad que nos ha causado una excelente impresión. No es fácil con el capote, pero con la franela en la mano, ya es otro cantar. Clava las zapatillas en la arena y aguantando impávido, hace un toreo de clase y sobriedad que llega al público con enorme fuerza, de ahí que sus dos trasteos muleteriles hayan transcurrido entre música y continuas muestras de entusiasmo de la concurrencia. Resultó cogido con gran aparato por su segundo, pero siguió tan valiente o más que anteriormente. Mató al tercero de una corta y dos golpes de cruceta y al sexto de dos pinchazos y estocada. Le otorgaron la oreja de ambos y paseó en triunfo por el ruedo.


     Al final, los tres espadas fueron sacados de la plaza en hombros por la Puerta del Príncipe, honor reservado a los grandes triunfadores.- 

Las crónicas completas de la Feria de Abril de Sevilla 1970 las puedes ver también en:

lunes, 5 de septiembre de 2016

PALENCIA, FERIA DE SAN ANTOLÍN 1966 "ESPAÑA TAURINA"

ONCE OREJAS Y UN RABO EN LA SEGUNDA DE LA FERIA DE SAN ANTOLIN

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Palencia, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 4-9-66

     La corrida de esta tarde quedará por mucho tiempo en el recuerdo de los aficionados palentinos, que han tenido la suerte de ser testigos del festejo de hoy. Once orejas y un rabo han sido el balance de trofeos y de ello bien se puede suponer que el público lo ha pasado en grande y se ha divertido. Y es que Diego Puerta, Manuel Cano El Pireo y José Manuel Inchausti “Tinin” así como el caballero rejoneador don Álvaro Domecq, han tenido una tarde plena de aciertos. La única nota desagradable del festejo ha sido la lesión que ha sufrido el espada sevillano Diego Puerta, que recibió un fuerte varetazo en la axila derecha.

Programa de mano de la Feria de San Antolín en Palencia 1966


     Se han corrido toros de Pérez Angoso, primero y segundo y  otros cuatro del hierro de Antonio Pérez, que han cumplido con los montados y dieron el juego que quedará reflejado en este comentario.

     Diego Puerta es un torero para el que no hay plazas grandes ni pequeñas, públicos enterados ni heterodoxos. Él sale siempre dispuesto a darlo todo. Dignidad y honradez profesional. Decimos esto porque esta tarde, en el descuidado y viejo coso palentino, el diestro sevillano ha vuelto a dar una lección de pundonor y honradez. Esta tarde en el segundo de su lote, un toro que llegó a la muleta gazapeando, quedándose en mitad de la suerte y tirando tornillazos, ha estado a punto de pagar tributo de sangre. Por fortuna no ha sido así y Diego solo ha sufrido un fuerte varetazo en la axila, que tras matar a su enemigo en condiciones de evidente inferioridad, le ha impedido continuar la lidia. Pero hasta que esto ocurrió, el diestro de San Bernardo ha tenido una brillantísima actuación en sus dos enemigos. A su primero lo ha toreado superiormente a la verónica y al quitar por iguales lances, ha escuchado una clamorosa ovación. Tardeando llegó a la muleta el del hierro de Pérez Angoso, agotado y con media arrancada, pero Puerta lo supo meter en su muleta y a fuerza de mando, le sacó una variada y gravosa labor en la que puso en evidencia su sentido torero, su alegre estilo y lo templado y mandón de su franela, al dibujar derechazos, naturales, de pecho y otros de vistoso trazo entre el general contento del público. Mató de una estocada entera y paseó por el ruedo las dos orejas de su enemigo en doble y aclamada vuelta mientras los tendidos pedían el rabo para el matador.

     El cuarto de salida, frena ante el capote, echa las manos por delante y llega a la muleta gazapeando y tirando sus puñaladitas. Diego no le da importancia y a fuerza de exponer y aguantar la condición de su enemigo, le saca entre música y oles varias series de derechazos hasta que el toro, en un derrote, le infiere el paletazo al que hacemos referencia. Diego, aunque no puede con el brazo, sigue en la brecha y lo despacha, tras unos muletazos muy airosos, de media estocada. Y a la enfermería le llevaron el trofeo que le fue concedido con toda justicia. Otra lección más de este profesional del pundonor y la dignidad, del arte y el valor.

     Esta tarde Manolo Cano El Pireo ha estado inspiradísimo. De su capote han brotado lances del más depurado estilo y con la franela en su primero ha cuajado una extraordinaria labor muletera. Una faena del arte personalísimo del torero de Córdoba. Esta tarde el torero de las Margaritas ha toreado superiormente en naturales llenos de temple, armoniosos, rítmicos, en los que ha llevado muy toreado a su enemigo. Faena cumbre llena de inspiración. Y la derecha también ha dejado oír su voz en su lento ir y venir, llevando cosido a la franela a su enemigo. Faena de cincuenta muletazos en los que el torero se ha gustado a sí mismo. Mató de pinchazo, media y descabello y se le otorgaron las dos orejas y el rabo, mostrado en aclamada vuelta al ruedo. A este toro le cuajó dos extraordinarios pares de banderillas que se premiaron con otras tantas ovaciones. Al quinto también le cortó las orejas tras torearle muy bien con el capote y realizarle una faena muy templada y torera a la que puso remate con un pinchazo y media estocada. El toro, blando de manos, rodó por el suelo en dos ocasiones, pero él supo llegar con gran suavidad y le cuajó la faena que nadie esperaba.

     José Manuel Inchausti Tinin, está en la línea de los toreros poderosos que llegan a mandar en la fiesta. Y además el joven tiene arte. Arte en el embarcar y llevar toreadísimos a los dos mulos que le han tocado en desgracia hasta hacer, que a fuerza de mando y temple parecieran dos toros de lidia. Muchos problemas tenían que resolver sus dos toros y él los ha resuelto con su excelente sentido y su extraordinaria arquitectura torera. Mucho genio y aspereza tiene su primero, al que cambió con un solo puyazo y nos hizo creer que no iba a poder después con él. Pero aquí dio la primera prueba de su sentido de la medida. Genio y aspereza tenía el toro y además no andaba muy sobrado de fuerza. Eso lo vio pronto el torero con gran clarividencia y supuso muy bien que si le pegaban más al toro perdería fuerza que no genio y se defendería más peligrosamente. Esa fue su primera victoria. Después vino el torear con mando, arte y valor, ganándole con sentido y cabeza. Embarcó a su enemigo en varias series de naturales de largo y completo trazo y derechazos de magnífica ejecución. Mató de estocada y descabello a la segunda y hubo doble premio de oreja y petición de rabo con la consabida vuelta al ruedo al término de la cual, saco a saludar a sus compañeros de terna. El sexto de lidia normal tiene poca fuerza, dobla manos y rueda por el suelo al menor esfuerzo. A un toro así cuesta mucho trabajo cortarle la oreja, pero Tinin lo ha logrado gracias a que ha sabido llevarle con exquisito mimo, con temple insuperable en muletazos sobre ambas manos que se han jaleado con fuerza y se han premiado con música. Mató de una gran estocada y hubo oreja y triunfal salida de la plaza para el joven Tinin que había cuajado otra excelente actuación.

     Entre los toros tercero y cuarto actuó el caballero rejoneador don Álvaro Domecq Romero, que con un toro del hierro de Pérez Angoso, muy bravo, tuvo una brillantísima actuación. Haciendo gala de su magnífica escuela de caballista y rejoneador, prendió con extraordinaria destreza rejones y banderillas a una y dos manos y tras señalar un pinchazo hondo con la espada desde el caballo, prendió dos rejones de muerte. Pie a tierra, tras una breve y torera faena, pasaportó a su enemigo de una gran estocada y se le otorgó el premio de una oreja por su brillantísima actuación. Tras la aclamada vuelta, dio otra en unión de Puerta, El Pireo y Tinín con el mayoral de la vacada. La plaza se llenó y el público salía de ella comentando tan gran corrida.

     Y antes de despedirnos por hoy, comentarles una breve reseña del festejo llevado a cabo hoy en Barco de Ávila: Antonio de Jesús, dos orejas y dos orejas y rabo; Paco Corpas, dos orejas y dos orejas y rabo; Amado Ordóñez, oreja y vuelta.


     Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches. 

La Feria de San Antolín completa y el resto de Ferias de la Temporada taurina 1966 las tienes en: 
http://www.segunlamaneradever.com/products/palencia-2-y-4-9-66/



lunes, 29 de agosto de 2016

BILBAO, SEMANA GRANDE 1966

"EL VITI" CIERRA SU FERIA CON UN TRIUNFO DE CLAMOR

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Bilbao, segunda de su Feria, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 27-8-66

Nuevamente se ha puesto el cartel de no hay billetes, y es que los nombres de Santiago Martín El Viti, Manuel Benítez "El Cordobés" y José Manuel Inchausti "Tinín", junto con los toros de la prestigiosa vacada de don Samuel Flores, son garantía de éxito.

Los toros de don Samuel han estado muy bien presentados, muy en el tipo de la famosa divisa y han hecho en conjunto una excelente pelea con los montados. Bien podemos decir que han encerrado en sus embestidas abundantes pases, que el cuarto tuvo clase y que por desgracia, el toro de mejor son, de mejor casta, lidiado en quinto lugar, hubo de ser devuelto a los corrales al resultar descordado en el primer encuentro con el piquero. En su lugar se lidió otro de igual divisa, que cumplió.

Santiago Martín "El  Viti" se ha despedido de esta famosa feria bilbaína con un triunfo de clamor en el segundo de su lote. Un triunfo de los que quedan en el recuerdo de los aficionados, para comentar en las largas veladas invernales. Una vez más, el arte sobrio, magnífico de Santiago se impuso y la plaza entera se entregó a su arte, al dominio y al valor del gran espada salmantino. Pero vayamos por partes.  

Abrió plaza un toro que si bien salió asustón, tras correrlo Chaves Flores, se va para arriba y permite que el torero charro se estire en unas verónicas de gran factura que se acogen con una gran ovación. Dos varas tomó el de don Samuel en las que demostró su casta y la faena del diestro de Vitigudino fue de las que entran pocas en libra. Adelantando el engaño, mandando y templando superiormente la embestida de la res, toreó sobre ambas manos con temple extraordinario y con mando magistral. La faena, musicada y aclamada, no tuvo el adecuado remate de trofeos auriculares porque  Santiago precisó de dos pinchazos, estocada y descabello para finiquitar a su enemigo. No obstante, en premio a su labor muletera, se le tributó una gran ovación. En el cuarto fue donde El Viti remontó las más altas cotas del éxito. Santiago toreó de forma insuperable con capa y muleta. Fue el suyo el triunfo de la autenticidad, la pureza y el valor más medido y justo. Con el capote toreó entre ovaciones y tras tomar el toro dos varas, realizó una grandiosa labor muletera. Poca fuerza tenía el toro, pero Santiago le supo templar y mimar de tal manera, que de su prodigiosa muleta surgieron más de sesenta muletazos  en los que el mando, el temple y el sentido torero de los mismos, cautivaron a todos. La perfecta ligazón de los derechazos y naturales, rematados a veces con pases de pecho, otras con afarolados y pectorales, pusieron al público en pie, entregado a su arte. Faena de alboroto. Faena de muchos pases pero que a nadie pesó por la calidad que todos encerraban. A toro arrancado, cobró una estocada en todo lo alto y la plaza se cubrió de pañuelos en demanda de los máximos trofeos. Otorgó la presidencia las dos orejas y Santiago recorrió el ruedo en medio de una interminable ovación. Tarde redonda de Santiago que sale así, triunfador de Bilbao como de tantas y tantas otras plazas.


Santiago Martín "El Viti"

Manuel Benítez ya sabemos que es la máxima expectación de la Fiesta. Su nombre arrebata hasta el paroxismo y es que su valor, su personalísimo estilo, es cada día más acusado, más depurado. Esta tarde no ha tenido suerte con el lote que le ha deparado la fortuna, pero en los dos toros que ha tenido que pasaportar, ha estado por encima de sus enemigos, escuchando ovaciones durante sus trasteos muleteriles. El primer alboroto lo formó cuando paró los pies al segundo de la tarde en cinco verónicas y ajustada revolera. Ya estaba en la plaza ese run-run especial que sólo los toreros que arrebatan ponen en los tendidos. Tras tomar su enemigo una vara y quitar entre grandes oles por chicuelinas, pide el cambio de tercio y brinda al Ministro de Obras Públicas, dando comienzo a su faena con dos estatuarios de los que sale el toro cayéndose. La res parece estar mal de los cuartos traseros y tiene poca fuerza. Y ahí vino el mérito en la labor muletera en la que Manolo templó y mimó a su enemigo en unos muletazos sobre la mano diestra que se jalean. Porfía el de Palma del Río sobre la izquierda, logrando varios naturales en los que el diestro tiene que hacerlo todo, pero el toro se niega a embestir más pese a que el torero está valentísimo en el citar cruzado con su enemigo. Mata de estocada corta y hay petición de oreja y ovación con saludos. El quinto, al que saludó con unos extraordinarios lances, huno de ser apuntillado en el ruedo, por resultar como queda dicho, descordado al entrar al piquero en su primera vara. Cumplió Pepín Garrido su misión certeramente y se dio suelta al sobrero de igual divisa. Tres varas tomó de manos del de tanda y el reserva y llegó a la muleta con aspereza, dando cabezadas. Pero El Cordobés está con él muy valiente y entre música y ovaciones logra sacarle varias series de muletazos sobre ambas manos que se jalean con fuerza, ya que el torero está exponiendo una barbaridad. Pero al matar de pinchazo, una corta y descabello, se le premia con una ovación que los antis trufan con sus pitos. No se podía hacer otra cosa con el lote que exponer y El Cordobés ha dado la cara cumplidamente.

El joven matador de toros madrileño José Manuel Inchausti "Tinín", está dispuesto a no dejar pasar ocasión para que el triunfo se le rinda. Esta tarde, la última en la que actúa en esta feria tan dura, ha dejado constancia de su poderío, de su espléndido estilo torero y de su firme decisión de triunfo. Ha estado como hay que estar cuando se ambiciona conquistar un sólido puesto en el toreo. Toreo largo, mandón y valiente a carta cabal, que no se amilana por nada y que busca con ahínco su lugar en la fiesta. Y llevado por su afán de triunfo ha toreado a sus dos enemigos de forma admirable con el capote. Verónicas de abierto compás y perfecto juego de brazos y con la muleta ha llevado a cabo dos acabadas obras toreras en las que entre el acompañamiento del pasodoble torero y el continuo jalear de los aficionados, ha hecho el toreo más largo, pausado y mandón que pueda ejecutarse. Los derechazos, naturales y de pecho especialmente, han tenido sabor y por ello el público se ha entregado al arte y el valor de este joven Tinín. Mató a su primero de media y descabello y paseó en triunfo la oreja del de Samuel Flores y al que cerró plaza, de media y dos golpes de cruceta, dando triunfal vuelta, siendo despedido con una gran ovación.

Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-

martes, 23 de agosto de 2016

EN EL ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ANTONIO RIZO PASTOR

COGIDA Y MUERTE DEL BANDERILLERO ANTONIO RIZO PASTOR
Bilbao, 23-8-66

Fue en el segundo tercio del tercer toro de la tarde. Antonio Rizo salió normalmente de prender el segundo par, cuando tropezó en la arena y dando traspiés, chocó de cabeza contra las tablas de la barrera, casi debajo de la puerta que dá paso a la esperanza de la enfermería. Se rehÍzo el torero, se incorporó y volvió de cara al peligro del toro jerezano que se le venía encima. No hubo forma de evitar la tragedia. El toro le cogió de lleno contra las tablas y le metió todo el pitón. Al revuelo de un capote, dejó el criminal la presa, se incorporó el bueno de Rizo, se echó las manos al pecho y cayó en la arena. Ni un gesto. Prestas las asistencias le llevaron nerviosamente a la enfermería. Por la puerta de la esperanza le vimos desaparecer, en un último paseo en hombros. Antonio, el buenazo de "Rizos", ya no estará más con nosotros. El destino cruel, implacable, acabó con una vida de honradez, de caballerosidad. Una vida en la que siempre vino dedicado a cultivar su afición, esa afición que, desgraciadamente, le ha llevado a morir en una plaza de toros.
Dicen por ahí , los que blasonan de estar en posesión de la verdad, que hoy sólo se torean borregos. Esta mañana, un diario de Bilbao ha publicado en letra impresa que mueren más albañiles que toreros. Hoy, que sepamos y Dios quiera que nunca, no ha muerto ningún albañil, pero sí un torero. Un torero modesto, un subalterno de la cuadrilla de otro torero que está en la difícil lucha por la gloria y por la fama. Un banderillero de Andrés Torres "El Monaguillo" al que todos, cariñosamente, llamábamos "Rizos". Lo mató un toro de Álvaro Domecq, llamado "Bolero", negro lombardo, marcado con el numero 176 y de 578 kilos de peso. Un toro con dos respetables pitones. Un toro en una palabra, que como otros muchos que salen por los ruedos de España -y ya es hora de que el público lo sepa- no era ni un hato ni un borrego. Por ello, en esta hora de musitar oraciones, me embarga un coraje, una rabia tremenda contra los que diciendo defender la fiesta, más la atacan. Porque esta tarde en el coso de Vista Alegre de Bilbao, un toro de verdad, de los muchos que vemos a lo largo de la temporada, ha segado la vida de un torero, de un hombre bueno que se llamó Antonio Rizo Pastor  y del que nos enorgullecíamos con ser su amigo.
En la enfermería de la plaza y firmado por los doctores San Sabastián, Bourio y Corcostegui, nos facilitaron el siguiente parte: "Antonio Rizo Pastor, de 37 años, ha ingresado en estado agónico, efecto de una herida que penetrando en el tórax a nivel de la línea mamilar del 5ª espacio intercostal derecho, desgarra aurícula y ventrículo derecho en cuyo interior se encuentra fragmento óseo. Pronostico mortal de necesidad."
La corrida, al conocerse la triste noticia, fue suspendida a petición de los espadas alternantes y por autorización de la presidencia, desfilando el público que llenaba la plaza, en medio de respetuoso silencio y dentro de la mayor consternación.

El padre Bartolomé Rizo, hermano de Antonio, oficiando el responso
en el momento del entierro.

Ficha de la corrida:
Se lidiaron 4 toros de don Álvaro Domecq, esplendidos  de lámina y presentación. Pelearon muy bien con los montados y no ofrecieron dificultades para los espadas alternantes en tan luctuosa corrida. Paco Camino, oreja en su primero y dos orejas en el cuarto de la tarde que abría de ser el último de los lidiados en tan triste jornada. Manuel Benítez "El Cordobés", dos orejas en el único que pudo matar.El Monaguillo, petición de oreja con vuelta al ruedo en el tercero de la tarde.


Y nada más. La fiesta sigue. Mañana, otros tres hombres se enfrentarán a otras fieras en esta hermosa lucha que es siempre el toreo. Una fiesta en la que se vive y se muere de verdad, aunque muchos que van de aficionados digan que es de borregos y figurones. Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.-

jueves, 11 de agosto de 2016

MALAGA, FERIA DE AGOSTO 1966 (I)

Tercera de Feria.

Las ferias las hacen los toreros, dígase lo que se diga. Y en esta tercera de abono malagueña los tres espadas alternantes han acaparado la atención del público aficionado que ha acabado con el papel a tal velocidad que la reventa ha hecho su agosto. Antonio Ordóñez, Paco Camino y Santiago Martín El Viti, tres toreros, tres estilos y tres formas diferentes de concebir e interpretar el toreo. Tres maestros en el mas amplio concepto de la palabra, tres figuras cumbres del toreo. Los toros de don Samuel Flores, bien presentados, han cumplido con los montados, aunque algunos han salido sueltos. El quinto saltó al callejón y llegó a la muleta con aspereza y no dando ocasión de lucimiento.


Antonio Ordóñez, el mago torero de Ronda, ha cuajado una actuación memorable. De su capote han fluido verónicas en las que el rondeño ha hecho del lance fundamental un canto a la autenticidad del toreo. Lances de templanza y cargazón en los que ha dejado la impronta de un sentido torero de gran calidad que ha llegado con fuerza a los tendidos. El toreo, todo lo que de bello y armonioso tiene, ha estado en esas verónicas de Ordóñez. Y con la muleta, el apoteosis de su estilo clásico, de belleza, arte, poderío y sapiencia. Dos faenas en las que Antonio ha esculpido naturales, derechazos, y pases de pecho monumentales en los que la inspiración, el temple y la majestad de su arte han puesto en los tendidos grandes ovaciones. Mató a su primero de una gran estocada y se le otorgaron las dos orejas de su enemigo. Al cuarto lo toreó superiormente a la verónica y tras realizarle una maravillosa faena lo mató en corto, por derecho, cruzando a la perfección,  enterrando todo el acero en el morrillo de su enemigo, dando a la suerte suprema, siempre brusca, un sentido de la belleza y la estética. El toro rodó sin puntilla y Antonio paseó por el ruedo mostrando las dos orejas y el rabo obtenido en medio de las mayores manifestaciones de entusiasmo. Arte hasta en la forma de andar por la plaza. Calidad en todo lo que lleva a efecto.


Antonio Ordóñez 

Para Paco Camino ha sido lo más deslucido del encierro de Flores. Un primer enemigo que pelea a la defensiva, se queda corto y en nada ayuda para el lucimiento. El Camero, que fue ovacionado en los lances de saludo, realiza con tan deslucido enemigo una faena breve y entonada que remata con dos pinchazos, media y descabello y se le ovaciona. El quinto deja en ridículo a los que dicen que no hay quinto malo. El toro saltó a la primera ocasión al callejón donde sembró el desconcierto. A la muleta llegó quedándose corto sin emplearse. Con él Paco estuvo en plan torero, dominador y con excelente estilo, cuajando muletazos sobre ambas manos que merecieron los honores de la música y las ovaciones. Lo mató de estocada y descabello a la segunda y hubo ovación y saludos para el camero, que no tuvo esta tarde el mejor material para el lucimiento.

Santiago Martín El Viti, ha cuajado su verdad torera a lo largo de una de las mejores actuaciones que le hemos visto. Se le esperaba con expectación, con curiosidad y hasta con cierta reserva, pues en esta plaza no había dado hasta hoy la medida de su auténtica categoría. Pero tras esta actuación Santiago Martín, el gran maestro de Vitigudino, es una de las figuras más queridas y admiradas de Málaga. Porque hoy ha dejado patente su arte sobrio, señorial, magnífico. Un arte en el que parece vivir la grandiosidad de su tierra castellana, puro, inmenso, con raíces profundas en los más añejos entronques del toreo clásico. Con el capote se ha ganado sonoras ovaciones en su lancear majestuoso y con la muleta ha cincelado dos colosales faenas en las que el temple, el dominio y el mando ha, sido las columnas en las que ha basado su triunfo. Pisando muy buen terreno, llevando superiormente embarcado a sus enemigos, ha toreado por redondos, naturales y de pecho. Derechazos y naturales en los que no cabe mayor autenticidad. Su primera faena tuvo tal calidad que cuando rodó su enemigo de una gran estocada y dos golpes de cruceta, se le otorgaron, por unánime petición del público, las dos orejas y el rabo de con cuyos trofeos paseó en triunfo por el ruedo. Al sexto le cortó las dos orejas tras enorme labor muletera rematada con superior estocada y certero descabello. Un triunfo sonado, rotundo el del gran torero charro, que salió en hombros de la plaza en unión del rondeño.

Y nada más, hasta mañana a esta misma hora en que les relataremos lo acontecido en la cuarta de esta feria malagueña, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos. 2-8-66


sábado, 16 de julio de 2016

FERIA DE LA LÍNEA 1966. CUANDO EL GENIO SACA LA CASTA DE "EL ESPARTERO"

TRES OREJAS PARA ANDRÉS VÁZQUEZ QUE RESULTO HERIDO.- UNA GRAN FAENA DE JOSÉ FUENTES. 
Comentario a la primera corrida de toros de la feria de La Línea, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.- 17-7-66


La Línea de la Concepción está en fiestas y por toda Andalucía, como en España entera, el mayor festejo es siempre la feria taurina. Y en esta ocasión, la empresa "Taurina del Sur", que regenta don José Belmonte, ha querido ofrecer a los aficionados unos carteles muy interesantes en cuanto a toros y toreros se refiere. El primitivo de esta corrida estaba integrado por Miguel Báez Litri, Curro Romero y Andrés Vázquez, pero la grave cogida sufrida ayer por el bravo torero onubense, obligó a la modificación de la terna torera, sustituyendo José Fuentes a Miguelito Báez, al que deseamos una total y rápida mejoría para que puede seguir en los ruedos dando fe de su casta y de su valor. Los toros elegidos para esta primera de feria linense eran los de los herederos de don Antonio Pérez, lidiándose tres del hierro AP, segundo, tercero y cuarto y los restantes de los herederos de doña María Montalvo, que dieron en conjunto regular juego.
        Curro Romero no ha tenido un lote apropiado para el lucimiento. No vamos a decir con esto que sus enemigos tuviesen dificultades insalvables, pero sí que no ayudaron ni poco ni mucho al espada camero, No obstante, como Curro tiene arte, como sabe imprimir  a las suertes calidad, se hizo ovacionar en varias ocasiones. En su primero, principalmente al lancear a la verónica y al ejecutar varias series de muletazos diestros, en los que brilló la perfecta armonía de su estilo torero. No tuvo fortuna con el acero y la musicada faena quedó en aplausos finales. El cuarto no tiene fuerza y por ese mismo defecto llega a la muleta quedándose corto, con media acometida. No tiene lucimiento posible, por lo que Curro recurre al aliño y cuando lo pasaporta de media estocada, la cosa no gustó a la concurrencia.
        Ha sido una verdadera pena que Andrés Vázquez, resultase herido cuando llevaba a cabo con el segundo de su lote una excelente labor muletera. Pero contra la fatalidad no se puede y Andrés ha tenido mala suerte. Pero hasta que resultó herido por este toro de Montalvo, el zamorano ha estado francamente superior. Le cortó la oreja a su primero por una labor completísima en la que desde los lances de saludo hasta que cayó muerto su enemigo de certera estocada, los aficionados le aclamaron entusiásticamente. Verónicas de cargazón y mando, un precioso quite por chicuelinas y una faena en la que toreó con reposo, arte y excelente dominio. Una faena que fue seguida con interés creciente por el público ya que hubo en ella series de muletazos de gran calidad. Volvieron a ovacionarle en los lances de saludo al quinto, al que realizó también un artístico quite. En unión de su banderillero Mario Coelho, al igual que en su primero, banderilleó ganándose grandes ovaciones. Al prender el segundo par resultó volteado y pisoteado por su enemigo, pero el de Villalpando, visiblemente resentido, requirió las armas toricidas. Inicia su labor muletera con unos ayudados por alto, magníficos en los que en cada muletazo iba ganando terreno al toro, que se mostraba bronco, para rematar la serie con uno de pecho en los medios. La ovación fue de gala y de ahí para arriba, el toreo del marqués de Villalpando cobró altura y calidad en unos derechazos torerísimos y en naturales de perfecto temple. En uno de ellos, el toro se le venció y le cogió por la pierna derecha infiriéndole una cornada. Pero este torero, que está hecho de la madera de los toreros enteros, siguió en el ruedo y solo se dejó llevar a la enfermería cuando, tras unos derechazos, cobró una excelente estocada. Curro Romero remató la res de dos descabellos y la cuadrilla de Andrés Vázquez paseó por el ruedo las orejas del de Montalvo, llevándoselas después al bravo zamorano a la enfermería. La herida de Andrés Vázquez, según nos llega extraoficialmente, no reviste la gravedad que en principio se temió. Lo celebraremos.
         José Fuentes con su elegante estilo, con su arte extraordinario y con la majestad de su porte torero, ha triunfado plenamente ante esta enterada afición. Su capote ha hecho maravillas y sus lances a la verónica han tenido ese temple, esa armonía y esa pureza que el gran maestro de Linares imprime a todo cuanto lleva a cabo. Tras tomar el toro una vara, José Fuentes  le bordó un quite compuesto de cuatro chicuelinas y estática revolera, que puso al público en pie. Con la franela y al son de la música y ovaciones, llevó a cabo una excelente labor a base de derechazos, naturales y de pecho, perfectos de temple en los que se llevaba toreadísimo a su enemigo, dando fe de su condición de figura interesantísima del toreo. Mató de pinchazo y estocada y hubo petición de oreja, larga y sostenida y triunfal vuelta entre ovaciones. El sexto, se rompió en el caballo y José sólo pudo mostrarnos su arte en seis verónicas y media de excelente factura. Después, el toro era un inválido que apenas se mantenía en pie y que se derrumbaba a cada paso. Se imponía la brevedad y eso fue lo que hizo. Lo pasaportó de estocada y le ovacionaron pitándose a su enemigo en el arrastre.

ANTONIO ORDOÑEZ, MIGUELIN Y CARLOS CORBACHO CORTAN OREJAS. EL RONDEÑO FUE PREMIADO CON EL RABO EN EL CUARTO. 18-7-66

        Antonio Ordóñez hoy ha sacado a relucir su sentido de la responsabilidad y su valor y entrega han sobresalido por encima de sus muchas cualidades toreras. Su triunfo ha tenido dos matices, el primero, al constatar su enorme poder taquillero al poner en la ventana de la venta de entradas el cartel de no hay billetes. El otro ha sido su triunfo, su éxito enorme en el ruedo, que es en definitiva donde se constatan los valores eternos. Y esta tarde calurosa, el de Ronda ha dado una nueva lección de su exquisito estilo torero.  Su primer enemigo frena de salida ante los capotes, sale suelto de los caballos y llega a la muleta embistiendo con la cara alta. Es, en definitiva un manso con todas las agravantes. Antonio le realiza una faena de maestro, una labor muletera en la que su ciencia y su dominio sacan del manso y deslucido animal, una faena que ha tenido el fondo, la médula de lo fundamental. Mata a este toro de una estocada al encuentro y se le ovacionó con saludos. El cuarto de Domecq es un toro con genio, con aspereza y está al acecho del menor descuido del maestro. Con siete lances de abierto compás y suave trazo saludó a su enemigo. Fueron siete lances con media final de remate en los que Ordóñez jugó los brazos desmayadamente. Vino después un galleo por chicuelinas para colocar a su enemigo en suerte. Una sola vara tomó el del campo jerezano, a petición del matador. Más seguro, firme y torero que nunca, Antonio Ordóñez bordó una faena en la que al genio y la peligrosidad de su enemigo, que le buscaba por ambos pitones, opuso la fuerza de su casta, dominio y sentido de la responsabilidad. Metió a su enemigo en la muleta con unos ayudados por alto plenos de galanura. Hubo después el dibujo de tres trincherazos antológicos y un toreo sobre la diestra de mando increíble. Y cuando llegó la hora de mostrar la izquierda, el rondeño toreó al natural regustándose. Naturales de verdad en los que ligaba los muletazos de forma magnífica. Hubo adornos de buena ley como esos pases de costadillo en los que no cabe mayor aire torero. Por ello, cuando murió su enemigo de extraordinaria estocada precedida de dos superiores pinchazos, el entusiasmo subió de punto y se le otorgaron al Mago de Ronda las dos orejas y el rabo con cuyos trofeos dio triunfal vuelta al ruedo.
        El segundo espada de la terna era Miguel Mateo Miguelín. El torero de Algeciras ha estado superior de verdad en sus dos enemigos pero en el primero, un toro mansón y sin celo, ha sido donde ha triunfado plenamente. Con el capote se ha hecho ovacionar con fuerza, como al banderillear con su reconocida maestría. Y con la muleta, porfiando mucho, peleando con su deslucido enemigo, ha realizado una faena plena de detalles toreros en la que Miguelín se ha jugado la cornada en cada muletazo, pues el toro se quedaba bajo y tenía que aguantarle una barbaridad. Y así por valiente y torero, el público se le ha entregado y cuando mató a su enemigo, que se había refugiado en tablas, de una estocada, paseó en triunfo las dos orejas que le fueron concedidas. El quinto fue manso y cobarde, aunque pelease bien con los montados. Miguelín le realizó otra valerosa labor muletera en la que estuvo muy torero y tras pasaportarlos de pinchazo y una corta, salió a saludar al tercio para recoger una ovación.

Miguel Mateo "Miguelín"

        El tercero de la terna ha sido el torero local Corbacho, al que le ha tocado el toro más suave y noble del encierro. En este tercer toro de la tarde, Corbacho ha estado bien con capote y muleta y como lo ha matado de estocada, el entusiasmo se desbordó y fue premiado con las dos orejas. A su segundo  lo ha matado de media, pinchazo, otra media y descabello y se han divido las opiniones.

La corrida de Juan Pedro Domecq dio el juego que queda reflejado en este comentario. Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches.-