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lunes, 10 de septiembre de 2018

DONDE LO IMPOSIBLE SE HACE REALIDAD. CASTELLÓN 1-5-68


EL FESTEJO DEL PRIMERO DE MAYO
DIEGO PUERTA, MANOLO CORTES Y EL CORDOBÉS, EN TARDE DE APOTEOSIS. NO HAY BILLETES EN UNA DESLUCIDA CORRIDA DE NUÑEZ

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Castellón, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 1-5-68
El coso castellonense ha registrado una de las mayores entradas de su historia. Desde hacía tres días no se encontraba una localidad ni por recomendación, por lo que la reventa ha hecho lo que se dice su agosto. El cartel era de verdad de los que arrastran a multitudes.: Diego Puerta, máximo triunfador de la feria de abril sevillana; Manuel Benítez El Cordobés, el multitudinario torero de Palma del Río y el nuevo valor de la torería Manolo Cortés,  con toros de los herederos de don Carlos Núñez, que han dado en conjunto regular juego.
Tras hacer las cuadrillas el paseíllo en medio de sonora ovación, se procedió en el ruedo a hacer entrega al triunfador, Diego Puerta, del trofeo que conquistara en la pasada feria de la Magdalena, en un acto que resultó muy emotivo.
Acto de entrega del trofeo al triunfador de la pasada
Feria de la Magdalena al diestro Diego Puerta.
Al primero de la tarde lo saludó Diego Puerta con unas hermosas verónicas que se jalearon con fuerza, pero el toro,  tras haber saltado de salida al callejón y tomar dos varas, llegó al tercio final acusando poca fuerza, lo que hacía que se quedase cortísimo, desluciendo mucho. Pese a ello, el de San Bernardo llevó a cabo una entonada labor muletera en la que destacó un toreo sobre la mano diestra que mereció el general aplauso. Una buena estocada y un certero descabello acabaron con la vida del deslucido animal.
En el cuarto de la tarde, el arte señero del sevillano marcó el máximo del éxito. El capote del saleroso artista se metió en verónicas de soberbio trazado y en quites por chicuelinas que bordó, entusiasmando a la parroquia. Con la franela, la actuación de joven matador fue pura filigrana. Centrado, torero y mas artista que nunca, muy dentro de la nueva línea que lleva marcada, toreó con gusto  y arte, con suprema maestría.. Sus derechazos de templado trazo, sus naturales de hondura admirable y los de pecho, de pitón a rabo, le valieron la música, oles y ovaciones incesantes. Fue una faena medida, justa, armoniosa en la que todo tuvo su razón y su porqué, su sentido y su fin. Una faena excelente que se siguió con creciente entusiasmo hasta que una gran estocada puso adecuado remate a la hazaña y la plaza se cubrió de pañuelos en demanda de los máximos trofeos para el triunfador. La presidencia solo otorgó las dos orejas pese a la demanda unánime y Diego tuvo que dar hasta cuatro vueltas al ruedo en medio de atronadoras ovaciones, sacando a saludar a sus compañeros de terna y en unión de ambos dio la postrera vuelta al ruedo. La bronca que se ganó el usía debió escucharse en Sevilla.
 El Cordobés ha tenido una tarde auténticamente triunfal en sus dos toros. A su primero lo saludó con seis verónicas y media de tal temple y clasicismo que la plaza se volcó en oles y ovaciones. Fueron verónicas de perfecto juego de brazos que cogieron por sorpresa y con la natural complacencia. Una de las mayores sorpresas que reserva El Cordobés para este año, pues su depurado estilo de lances a la verónica dará mucho que hablar a sus partidarios y que rabiar a sus detractores. Verónicas buenas de verdad, de las que entran pocas en docena y a las que el genio de Palma del Río confiere su personal estilo. El toro, que había tomado dos varas saliendo suelto, llegó a la muleta con bríos y Manolo lo aprovechó para instrumentarle una completa faena, iniciada con un pase de molinillo y continuada con otros por alto y varias series de pases naturales en los que jugó cintura y muñeca de forma insuperable. También el toreo sobre la diestra le salió tan templado y perfecto que las ovaciones acallaban la música torera. Vino después su toreo lleno de arranques y emociones: ese pasarse a su enemigo a la mínima distancia,  ese sacar muletazos inverosímiles en terrenos prohibitivos, esa parcela de angustia y de muerte en la que él pisa como si fuera su propia casa y en verdad lo es. Es el sitio, el terrible sitio en donde lo imposible se hace realidad a base de entrega, poderío y valor.  Faena tremenda de principio a fin. Labor muletera en la que la emoción no tuvo un solo instante de reposo por el sitio que pisaba el genio y por la maestría que ponía en salvar en última instancia, las fieras acometidas. Por ello, cuando cobró una corta, que mató sin puntilla, la plaza que ya alboreaba mediada la faena de pañuelos de triunfo, solicitó y obtuvo las dos orejas y el rabo del de los Herederos de Carlos Núñez con cuyos máximos trofeos dio El Cordobés aclamada vuelta al ruedo. El quinto sale echando las manos por delante y salta al callejón, llegando a la muleta con corta acometida, tras tomar una única vara. Manolo vuelve a pisar el sitio de honor que le ha dado fama y está valiente y torero  logrando otra interesante faena que al ser rematada con media y descabello le vale otra oreja  y la ovación del público que le acompaña al final del festejo cuando abandona la plaza.
Manuel Benítez El Cordobés
Nos gustó mucho Manolo Cortés en sus dos primeras actuaciones como matador de toros que tuvimos la suerte de ver en las Fallas valencianas. Nos gustó por su fino estilo, por su empaque, por ese toque de señorial prestancia, de natural majestad que sabe imprimir a su toreo. Y nos ha vuelto a gustar hoy porque aquel matador novel que vislumbramos en gran figura en las pasadas Fallas, ha cuajado en una espléndida realidad, en un matador de toros de los que darán gloria y fama a su pueblecito sevillano de Gines. Y mucha más gloria al toreo, que tiene en él a una de sus figuras más serias y firmes. Esta tarde ha vuelto a triunfar de forma clamorosa. Un triunfo logrado por la angosta senda del clasicismo, del más depurado toreo, de la verdad y de la sinceridad más ortodoxa dentro de la fiesta. Su capote, aires de Ronda lo mecen, borda la verónica fundamental con tal empaque, con tal majestad que los oles han sonado con lo rotundo de la verdad que sale del corazón. Y olés tan sentidos se ha sabido ganar en un quite por chicuelinas y unos lances por gaoneras que quedaron como modelo de faena. Desde los ayudados, con cite en los medios,  pasando por los naturales de lento juego y los derechazos templados y firmes hasta la estocada final que tumbó a su enemigo de un certero descabello, todo tuvo calidad, emoción de cercanía y esa otra emoción que brinda en el toreo la estética. Dos orejas y rabo fueron los trofeos que el joven matador de toros paseó por el ruedo en dos ocasiones y que le hacen entrar de lleno por la estrecha puerta que conduce a la gloria, la riqueza y la fama. El sexto, descompuesto de cabeza y punteando, no es toro para estar con él en plan de hacerle el toreo bueno que el muchacho practica, pero lo brinda a sus compañeros de terna y eso le obliga a jugársela en una enorme y bizarra faena en la que pese a que su enemigo embiste con la cara alta, logra varias series de pases sobre ambas manos que se premian con música y ovaciones. Mata de pinchazo y estocada y hay petición de oreja y paseo en triunfo por el ruedo en hombros de los entusiastas.-

viernes, 9 de septiembre de 2016

ASÍ FUE... HISTÓRICA CORRIDA DE MIURA. SEVILLA 1970

Hoy en nuestro "ASÍ FUE"...

LIMEÑO, PALOMO Y EL HENCHO SALIERON POR LA PUERTA DEL PRÍNCIPE. TODOS LOS TOROS DE MIURA, DESOREJADOS.

Curro Fetén, Sevilla 19-4-70

El Cartel de la última de feria sevillana. Año 1970


     Décima y última de feria. Con llenazo de reventón, cartel de no hay billetes y abuso de reventa, se dio la tradicional corrida de Miura, que viene a cerrar con broche de oro la feria de abril de este año. El cartel era interesantísimo, puesto que al lado del triunfador eterno de la miurada, Limeño y a la presentación en Sevilla como matador de toros del cordobés Florencio Casado El Hencho, aparecía el de un torero que apasiona como pocos. Estamos mencionando a Sebastián Palomo Linares, del que muchos creían que no se iba a presentar ante la dura corrida y era el interés principal de ella.

     Los Miuras, grandes y bien presentados, pelearon regularmente con los montados y si nos apuran, hasta mansurronearon un poco, pero hubo cuatro toros, los cuatro primeros, que dieron excelente juego para los de a pie, cumpliendo los otros dos.

     Decir Miura en Sevilla es como decir que en el cartel figura ese torero singularísimo, especialista en su lidia, que es José Martínez “Limeño”. El de Sanlúcar acostumbra a cortarle todos los años las orejas a los que le caen en suerte y es una garantía para el aficionado. Este año no ha querido ser menos y ha logrado otro gran éxito en sus dos toros, a los que ha toreado con capa y muleta con su habitual maestría, con su buen hacer y su poderío del que tanto se precisa para salir airoso del empeño. Y como con la espada se ha mostrado segurísimo –estocada por toro- le han otorgado con todo merecimiento las dos orejas de cada uno de su lote. Otro gran éxito de Limeño con Miuras que esperamos le sirva para lograr nuevos contratos, que merece por su valor y arte.

     Sebastián Palomo Linares ha tenido el gesto, gran gesto en estos tiempos tan faltos de ellos, de venir a Sevilla a torear los Miuras, cuando por su cartel  buen crédito bien pudo haber escogido otra corrida más cómoda. Pero como queriendo dar un rotundo mentís a los que le tachan de torerito prefabricado, matador de becerros, ha querido presentarse en el coso del Baratillo con una corrida de la tan temida divisa, terror antaño y hogaño de muchos coletudos. Y su gesto se ha visto compensado con un éxito resonante que le ayudará para encumbrarse definitivamente. Con conocimientos del toreo, poniendo a contribución un valor sereno y seguro y una arte personalísimo, Palomo Linares ha convencido a la difícil afición sevillana, que junto a la llegada de toda España, formaban un tribunal exigente y justo al que era muy difícil darle gato por liebre. Triunfo pues, sin trampa ni cartón, porque ha llegado ante auténticos toros y del brazo de un toreo aún más auténtico, el que brota de la entrega y la inspiración de un muchacho que por sentirse figura, por creerse torero, ha estado dispuesto a demostrarlo. Ha sido el suyo un triunfo de un torero que dará mucho que hablar a los aficionados. Toreo auténtico con capa y muleta y como con la espada se ha mostrado decidido – estocada y descabello en uno y gran estocada en el otro- se le ha otorgado una oreja de cada uno de los miureños que ha pasaportado, entre fuerte petición de mayores lauros y grandes ovaciones. Tras pasear la oreja del quinto, invitó a sus compañeros de terna a compartir su éxito y dieron aclamada vuelta al ruedo.

     Una gran sorpresa ha sido la presentación como matador de toros en Sevilla de Florencio Casado El Hencho. Veíamos por primera vez a este bravo torero y en verdad que nos ha causado una excelente impresión. No es fácil con el capote, pero con la franela en la mano, ya es otro cantar. Clava las zapatillas en la arena y aguantando impávido, hace un toreo de clase y sobriedad que llega al público con enorme fuerza, de ahí que sus dos trasteos muleteriles hayan transcurrido entre música y continuas muestras de entusiasmo de la concurrencia. Resultó cogido con gran aparato por su segundo, pero siguió tan valiente o más que anteriormente. Mató al tercero de una corta y dos golpes de cruceta y al sexto de dos pinchazos y estocada. Le otorgaron la oreja de ambos y paseó en triunfo por el ruedo.


     Al final, los tres espadas fueron sacados de la plaza en hombros por la Puerta del Príncipe, honor reservado a los grandes triunfadores.- 

Las crónicas completas de la Feria de Abril de Sevilla 1970 las puedes ver también en:

lunes, 20 de junio de 2016

ASI FUE: LA ALTERNATIVA DE ÁNGEL TERUEL. BURGOS 30-6-67

TRIUNFAL ALTERNATIVA DE ÁNGEL TERUEL QUE CORTA TRES OREJAS Y SALE EN HOMBROS EN UNION DE EL VITI. PEREZ ANGOSO, GANADOR DEL CONCURSO DE GANADERIAS.

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Burgos, concurso de ganaderías, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 30-6-67

Eran las seis y quince minutos de la tarde, cuando entre una gran ovación Santiago Martín El Viti investía de matador de toros, en presencia de Pedrín Benjumea, al madrileño Ángel Teruel. Y desde este momento, ha nacido para la historia y para el arte, un matador de toros de extraordinaria calidad. Un matador de toros completo, un torero fácil y dominador, poderoso y artista. Un torero que conoce el oficio y que imprime a todo cuanto hace el sello de los elegidos. Porque en Ángel Teruel hay una figura. Su prestancia, su aplomo y seguridad en todo cuanto hace, denota en él la presencia de un torero cumbre. Parece mentira que en poco más de ocho meses haya podido cuajar este muchacho en la gran figura que es hoy. Ha ganado madurez, firmeza, sentido torero y ha estilizado su estilo, ha pulido sus defectos. En esta primera corrida como matador de toros se ha revelado como un torero de una calidad extraordinaria. Ni un solo mal paso, ni un movimiento que no haya tenido su porqué o su razón. Sabe estar en la plaza con sentido de veterano e ilusión de novel. Viéndole templar con capa y muleta, el toreo parece fácil y nos da la impresión de que podemos hacerlo nosotros mismos, cuando la realidad es bien distinta. Y es que la mayor dificultad del toreo es precisamente inferirle esa suprema facilidad, ese hacer las suertes como al alcance de cualquiera.


Ángel Teruel con Pepe Dominguín

Con el capote torea a la verónica jugando los brazos de maravilla y templando las arrancadas al máximo. Verónicas lentas, desmayadas, en las que el torero lleva embebido en los vuelos de su capote a su enemigo con un gusto exquisito. Y en el segundo tercio, un maestro pleno de dominio, pletórico de facultades, elegante sencillez en el cite y en el cuadrar con hábil maestría tanto en los pares de poder a poder como al quebrar con limpieza.


Teruel iniciando la ejecución de un gran par al segundo de su lote.

Y a la hora de requerir la franela, ya se ha llegado al convencimiento de que nos hallamos ante un figurón del toreo, ese que ustedes, aficionados, han visto por televisión mostrar su sabiduría y temple en la sencillez de sus muletazos, la natural belleza de sus naturales, de sus pases de pecho y sobre todo, el sentido de la medida, del ritmo que tiene su muletear. Y cuando su segundo toro le coge, no vuelve la cara y sigue tan sereno y tranquilo, sin alardes espectaculares. Después con la espada, templada y firme, está dentro de lo que debe ser y pasaporta a su primero de estocada que precisa dos golpes de cruceta por amorcillarse el toro. Al que cierra plaza, lo fulmina con un superior espadazo y si en el primero tuvo el galardón de una oreja con petición de otra y vuelta triunfal, en este le premian con las dos orejas y el rabo con salida en hombros entusiasmada.

Santiago Martín El Viti está soberbiamente valiente, extraordinario de poderío con el segundo de la tarde, una res que tiene acusado genio y aspereza. Uno de esos toros que de no haber caído en las manos maestras del salmantino, hubieran desarrollado lo que en ellas no desarrolló. Y es que Santiago toreó y lidió con capa y muleta realizando una excelente labor, plena de exposición al revolvérsele el toro y buscarle con malas intenciones, pero al que venció con inteligencia y dominio y al que mató de dos pinchazos, estocada y dos golpes de cruceta. En el cuarto estuvo cumbre, tanto con el capote como con la muleta. Sus verónicas de hondos acentos tuvieron ese sello de calidad que distingue a su toreo. Y con la muleta, entre el general entusiasmo, realizó una brillantísima labor torera de la que destacaron los redondos, naturales y de pecho, así como los molinetes, afarolados y desplantes. Mató a este toro de una gran estocada en la que ejecutó soberanamente la suerte del volapié y tras descabellar a la primera, le otorgaron las dos orejas y el rabo en medio del mayor entusiasmo y dando una celebrada vuelta al ruedo, recogiendo toda clase de prendas de vestir. El toreo señorial y majestuoso de El Viti había estado presente en su mayor pureza. Al final le pasearon en hombros y le sacaron así de la plaza.

Pedrín Benjumea, este Pedro el Terrible del toreo, sigue empecinado en lograr un puesto de figura preeminente de la fiesta. Su enorme valor, su entrega constante, su celo y su casta de torero íntegro le hacen dar todas las tardes y en todos los toros el máximo. Esta tarde se ha arrimado como una fiera en sus dos enemigos, a los que ha aguantado de forma impresionante y a los que ha toreado con el capote con apreturas y buenas formas y le ha realizado dos tremendos trasteos muleteriles. Dos faenas de enorme emoción que han hecho que brotasen el muchas ocasiones el amargo grito del ay! que quedaba truncado por el jubiloso olé. Metido en terrenos de compromiso, en esas parcelas mortales por las que solo andan los toreros de leyenda y alboroto, Pedrín Benjumea ha toreado cuanto ha querido, haciendo derroche de su valor enorme, de su casta tremenda, que le hace jugarse estoicamente la vida llevado por su afán de triunfo, Pudo haberle cortado las orejas a su primero, pero tres entradas con el acero y dos descabellos dejaron el premio en una gran ovación con saludos. Con el quinto, de Bohórquez, que saltó al callejón, estuvo tremendo de valor en una faena iniciada con unos naturales y ligados pases de pecho, en los que se pasó a su enemigo a la mínima distancia, entre el clamor de los tendidos. Mató de pinchazo y una gran estocada y hubo oreja y petición de otra para Benjumea, que recorrió el ruedo en triunfo.

Entre los toros tercero y cuarto actuaron los hermanos Peralta, que tuvieron una brillantísima actuación. Ambos hermanos, con un toro de doña Pilar Herraiz, rivalizaron en alardes de monta y doma y en medio de grandes ovaciones prendieron con su habitual maestría rejones y banderillas a una y dos manos, así como la rosa. Tres rejones de muerte pusieron a la res, a la que finalmente Rafael descabelló certeramente. Ambos hermanos fueron premiados con las orejas de su enemigo, con cuyos trofeos pasearon en triunfo por el ruedo.

Se lidiaron toros de Samuel Flores, Garzón, Antonio Pérez, Pérez Angoso, Bohórquez y Amelia Pérez Tabernero. El trofeo en disputa entre las vacadas fue ganado por el toro de Pérez Angoso.


Y por hoy nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches.-

* todas las crónicas de la Feria de Burgos 1967 en:
http://www.segunlamaneradever.com/products/burgos-feria-de-inauguracion-de-la-plaza-29-6-a-2-7-67/

miércoles, 8 de junio de 2016

ASI FUE: LA CORRIDA DEL ARTE DEL TOREO. Jerez 1-8-65

Juan y Pepe Belmonte, sobrinos del mítico Juan Belmonte, siendo empresarios de la plaza de toros de Jerez en la década de los 60, crearon las corridas "Concurso de ganaderías" y del "Arte del Toreo". 

Hoy, en el aniversario del fallecimiento de Juan Belmonte Fernández (7/6/2015), muy apreciado en todo el mundo taurino,  ofrecemos en nuestro "Así Fué" la celebrada en aquella bonita plaza el 1 de agosto de 1965, tal y como se radió aquel día en nuestro " ESPAÑA TAURINA".


GRAN CORRIDA DEL ARTE DEL TOREO EN JEREZ 

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Jerez, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 1-8-65

Ver el cartel de "no hay billetes" en un festejo en el que no torea ningún torero revolucionario, no es corriente. Pero esta tarde en Jerez se ha puesto el codiciado cartelito. Y es que los nombres toreros de Antonio Bienvenida, Ordóñez y Romero, tienen fuerza más que suficiente para obrar esto. El encierro de los herederos de Carlos Núñez, ha tenido mucho genio, han peleado en varas y para los toreros dieron el juego que quedará reflejado en esta breve crónica. Brevedad que impone el tiempo, pues el festejo ha dado comienzo a las siete de la tarde y entre la apoteósis torera y su duración normal, estamos pillándonos los dedos con el reloj.

Diremos ante todo que Antonio Bienvenida ha tenido una de las tardes toreras más completas que le recordamos. Con el capote ha toreado de forma maravillosa a sus dos enemigos y con la muleta ha bordado el toreo más depurado que pensar puedan. El temple asombroso de su muleta, la maestría de su arte único, el arte inmarchitable de su clase, han provocado el clamor en los tendidos. Era un deleite verle adelantar la muleta para prender en ella a sus enemigos y tirar suave y lentamente de ellos en derechazos de gran calidad y naturales de asombrosa largura. Los aficionados, -todos lo eran esta tarde en Jerez-no cesaban en sus manifestaciones de entusiasmo. Estaban viendo torear de forma admirable a uno de los mejores toreros de todas las épocas y la cosa no era para menos.mató a su primero de una entera sin puntilla y paseó por el ruedo las dos orejas y el rabo de su enemigo. Al cuarto lo pasaportó de tres pinchazos, media y descabello pero en honor a la gran faena, se le obligó a dar la vuelta al ruedo. Don Antonio, un favor: no se retire usted nunca!!

Y Antonio I de Ronda, que tiene que luchar con el lote más incómodo del encierro. Su primero, cobardón, que buscaba la querencia de las tablas y hacía mucho hilo, y el quinto, que de salida saltó al callejón y era lo que se dice un toro "listo", de esos que quitan el hipo al más pintado. Pero el de Ronda, que pinta y dibuja el toreo como ninguno, no tiene hoy toro que le quite el hipo y está con este incómodo lote en plan de torero cumbre. Con el capote ingrávido, alado e inspiradísimo de Ordóñez, ha toreado de forma impresionante en verónicas de desmayado acento. Las ovaciones hacían crujir la plaza y Antonio una vez mas, hacía gala de su temple armonioso, insuperable. Al segundo de la tarde le realiza una faena en la que la mano izquierda pone hondos matices toreros al cuajar series de naturales de pura gloria. El toro, reacio y asperillo, no es nada fácil, pero el rondeño, a fuerza de mando, de torería auténtica, le hace tomar el engaño en unos naturales de perfecto trazado. Con la derecha, los pases de pecho, los recortes y adornos acaban con el público entregado al gran artista. Una estocada basta para finiquitar a su enemigo y se le otorga el premio de las dos orejas con fuerte petición de rabo y vuelta triunfal. El quinto tiene peligro, se pone por ambos pitones y sabe más que Briján. Un toro como para andar de cabeza, pero Antonio anda con él poderoso, eficaz y dominador. Le realiza una faena enorme de sabiduría, en la que el torero manda siempre sobre su enemigo, al que domina y mata de pinchazo, estocada y descabello. Un señor torero y un torero señor.

Curro Romero, al calor de sus partidarios, está en buen plan. Torea con el capote entre jalear de olés y ovaciones y con la muleta realiza dos faenas variadas y alegres. Y como tiene acierto con el acero en sus dos toros, se le otorgan las dos orejas de su primero y la oreja del que cierra plaza. Al término de la lidia de su primer toro, los tres espadas dieron la vuelta al ruedo y al final del festejo salieron en triunfo. La Corrida del Arte tuvo eso: Arte. 

Y por hoy nada mas, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.-