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miércoles, 9 de marzo de 2016

VALENCIA FALLAS 1966


Día 17 de marzo de 1966
6 Toros de Bohórquez
- Julio Aparicio
- Miguel Báez Litri
- Paco Camino.


Día 18 de marzo de 1966
6 Toros de Cuadri
-   Miguel Báez Litri
-   Diego Puerta
-   José Fuentes.


Día 19 de marzo de 1966
6 Toros del Marqués de Domecq
-  Antonio Ordóñez
-  Paco Pallares
-  El Inclusero.


Día 20 de marzo de 1966
6 Toros del Álvaro Domecq
-  Diego Puerta
-  Paco Camino
-  El Pireo.



OREJA A MIGUEL BAEZ “LITRI” QUE SALE EN HOMBROS. UNA GRAN FAENA DE PACO CAMINO.
Comentario a la primera corrida de toros fallera, celebrada esta tarde en Valencia, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.  17-3-66
Entre la fuerte tempestad de la “mascletá”, olor a pólvora y a fiesta, Valencia viste sus mejores galas. Torea El “Litri” con Julio Aparicio y Paco Camino y la plaza registra un lleno impresionante. La corrida de Bohórquez, bonita de lámina y muy pareja, ha tenido de todo, como en botica, si bien con los montados ha cumplido generalmente bien. Para los de a pie han dado el juego que quedará reflejado en este comentario.
        Para el maestro de Pardiñas es lo peorcito del encierro bohorqueño, dos toros que en nada ayudan al lucimiento. Su primero puntea de salida, echa las manos por delante y se pone con peligro por el izquierdo. Julio, que por algo es un maestro, se hace aplaudir en unas verónicas de saludo que remata con media de fiesta mayor y la ovación es de gala. Sale suelto del caballo el de Bohórquez que llega a la muleta sin lucimiento posible. No obstante, el madrileño le realiza una muy entonada labor, con dobladas, derechazos y abaniqueos finales a los que pone remate con un pinchazo, media y descabello. No fue mejor el segundo de su lote. De salida saltó limpiamente al callejón. Las verónicas con que recogió a su enemigo fueron muy jaleadas, pero el toro tras tomar dos varas, dio en ponerse a la defensiva y no emplearse, con lo que frustró todo intento de lucimiento  del madrileño, que tuvo que recurrir a la faena de aliño para quitarse de en medio a su deslucido oponente, de media estocada, lo que tampoco gustó. El toro acusó como todo el encierro, mucho genio.
        Está el Litri como esos cohetes que ensordecen el ambiente. Se dispara rápido y el estampido de los olés y de las ovaciones hace trepidar la plaza. Es un caso de valor y entrega éste del torero de Huelva. Está incansable y tremendo en su porfía angustiosa, en el dramático sentir de su toreo de capa armonioso y rítmico que sorprende a todos. Las verónicas de recibo a su primero son de auténtico alboroto por lo templadas. Y su faena, la traca final de su personalidad indiscutible y de su gran valor. El toro, que al rematar a un burladero se partió la punta del pitón derecho, acusa blandura de manos. El torero está en esa línea de emoción autentica que le ha dado fama y renombre y se juega la piel en una faena de corte netamente litrista en la que los oles se sustituyen por los ay! y la ve el público con mal contenida emoción. Una faena en la que El Litri lo da todo y por ello entusiasma muy justificadamente. Por eso, aunque la espada sale indiscreta y descabella finalmente, se le otorga una oreja con paseo triunfal. En el quinto, vuelve a torear muy bien con la capa y de nuevo con la franela está enorme de aguante, valor y estoicismo ante un toro de tarda arrancada y con genio. Hay un toreo al natural que sobresale por encima de su fama y de su gloria. Las ovaciones hacen contrapunto a toda su labor y el entusiasmo de Valencia por el torero es justificadísimo. Pero la espada en dos pinchazos y estocada superior hace que la presidencia no atienda la petición mayoritaria de trofeos lo que le vale una gran bronca al término de las dos triunfales vueltas al ruedo que se vio obligado a dar Miguel. El “litrazo” resonó fuerte en la primera de fallas.
Tampoco tiene suerte Paco Camino que tropieza en primero lugar con un toro de genio áspero que embiste con la cara alta y en un segundo también con genio y temperamento. Pero como Paco es un genio indiscutible que torea con el capote de auténtico primor, las verónicas de saludo a sus dos toros fueron un portento y el quite por chicuelinas al quinto, una maravilla que puede y manda, domina y vence al fuerte viento y al juego deslucido de su primero. Paco le saca unos muletazos muy enjundiosos y cuando lo mata de pinchazo, estocada y descabello, suenan unas leves protestas. En el sexto sacó a relucir su clase y el portento de su cabeza privilegiada y así le vimos recrearse en un toreo a la verónica que fue mimo y caricia moviendo el capote con ritmo y sabor en unas verónicas antológicas. El toro, que salió barbeando tablas, nos hizo pensar que no había nada que hacer. Pero el de Camas lo recogió en unos capotazos magistrales y con la franela, un derroche de arte y sabiduría. La muleta tersa, planchada, segura y firme, ha recorrido cauces de auténtica torería tras los que ha ido el genio y la aspereza del toro. Hubo también recortes garbosos y pintureros, un toreo al natural de eco y hondura y una diestra de  gran calidad. Un pinchazo, una corta y dos descabellos dejaron la faena sin oreja y Paco, enfadado con su mala fortuna, se negó a dar la vuelta al ruedo. Una pena.
Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.

Miguel Báez "Litri"


DOS OREJAS Y RABO PARA DIEGO PUERTA QUE SALE TRIUNFALMENTE EN HOMBROS. DOS GRANDES FAENAS DE JOSE FUENTES. EL LITRI LUCHÓ CON UN LOTE IMPOSIBLE

Comentario a la segunda corrida de toros fallera, celebrada esta tarde en Valencia, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.-  18-3-66
        Otro llenazo hasta la bandera. El cartel tenía alicientes más que suficientes para ello: Una corrida de Cuadri bonita de lámina y muy pareja y los nombres toreros de Miguel Báez “El Litri”, Diego Puerta y José Fuentes.
        Esta vez ha sido el bravo torero de Huelva el que ha tenido que apechugar con el lote más desagradable e incómodo de la corrida. Su primero salió echando las manos por delante con la cara alta y un tanto resentido de los cuartos traseros y esto sin duda hizo que en toda la pelea se quedase corto y embistiese descompuestamente. Miguel le saludó con mucho valor en unas verónicas en las que se apretó de veras y que hallaron cumplido eco en los atiborrados graderíos. Tres varas tomó el de Cuadri que llegó a la muleta con falta de castigo y apretando con peligro y aspereza. El Litri le realizó un ajustado quite por chicuelinas y las palmas echaron humo. Su labor muletera ha estado esmaltada de esa emoción trágica característica de su toreo que ha hecho que la plaza se le entregase y sonase la música en su honor. Faena muy emotiva por derechazos, naturales y de pecho que era merecedora de trofeos, pero el fallo con la espada y el descabello final dejaron el premio en una gran ovación con saludos desde el tercio. Tornaron a ovacionarle en el cuarto al torear con el capote. El toro, corto de cuello,  llegó a la muleta con la cara alta, cruzándose y desparramando una barbaridad. El Litri que no es torero que corte el cupón, expuso lo indecible sobre ambas manos en una faena muy meritoria. Mató de tres pinchazos , media y descabello a la primera, pues el toro no le dejaba pasar. Se enfadaron con él pese a que había estado valentísimo.
        Diego Puerta ha sido el triunfador de la tarde. Su valor y su casta torera son admirables. Al segundo de la tarde lo ha toreado muy bien con el capote en verónicas de compás abierto que le valen una gran ovación. Tras tomar dos varas, llegó el de Cuadri a la muleta con acusada aspereza y poniéndose peligrosamente por el pitón izquierdo. Diego se arrimó como un león y realizó una variada y valerosa labor en la que se empleó de firme entre el general contento de la parroquia. Media estocada con refrendo de tres golpes de cruceta hicieron que el premio quedase en una gran ovación con saludos. En el quinto, el taco. Un lío de los gordos con capa, muleta y espada. Un toro cuajado que tuvo al público en continuo clamor de ovaciones, pues desde los lances de recibo hasta que murió el toro de certera estocada, todo tuvo garra, emoción fuerza y vibración extraordinaria. Qué quite por chicuelinas. En verdad que no cabía un papel de fumar entre toro y torero. Y con la franela, junto a las apreturas resplandeció el duende y el bien hacer y concebir el toreo natural, con pases largos, pausados, rítmicos, domeñando a fuerza de temple y de mando el genio de su enemigo, que ponía esa pimienta del peligro a su maravillosa actuación. La plaza era un manicomio y cuando mató a su enemigo de una estocada, poniendo el corazón en la punta de la espada, la plaza blanca de pañuelos desde mediada la faena, pareció romperse en mil pedazos en una ovación que fue la traca final que se encendió en los tendidos. Dos orejas, rabo y dos triunfales vueltas al ruedo en tanto que al toro se le premió con la vuelta que nadie pidió. Al final Diego fue sacado a hombros por las calles valencianas, sonriente y feliz.
        Torear con esa sublime facilidad con que lo hace José Fuentes es muy difícil. Porque viendo torear a este espigado mozo, uno llega a pensar que el toreo es fácil, que puede llegar a ejecutarlo cualquiera. El torero de Linares tiene en su personalidad, en su manera de ejecutar el toreo esa difícil facilidad de que hablan los cánones más añejos. La geometría perfecta ejecutada en los ruedos y ante los toros, con capa y muleta. El toreo es una ciencia y él es un científico del toreo. Esta tarde valenciana ha podido cortar las orejas a sus dos toros porque ha toreado con recreo, con arte, con sentido estético. Sus dos trasteos muleteriles, gemelos en méritos y virtudes, naturales pausados y rítmicos, derechazos eternos y pases de pecho solemnes, han merecido los honores de la música y el jalear de un público complacido con lo que llevaba a cabo. Pero la espada en sus dos enemigos, dos pinchazos y estocada en su primero y dos medias y tres descabellos en el que cierra plaza, dejaron los honores en celebrada vuelta al ruedo y una clamorosa ovación al abandonar la plaza al término del festejo.

        Y nada más, hasta mañana a esta misma hora desde Valencia, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-

Diego Puerta paseando las dos orejas
 y el rabo por el coso de la calle Játiva

TRIUNFAL ALTERNATIVA DE “EL INCLUSERO” QUE ES OREJEADO Y SACADO EN HOMBROS. GRAVE COGIDA DE ANTONIO GALISTEO

Comentario a la tercera corrida de toros fallera, celebrada esta tarde en Valencia, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.   19-3-66
        Ser rey obliga a mucho. Y esta tarde mayor valenciana, Antonio I de Ronda ha tenido que pelear, que luchar, contra la molesta condición de su primero, un toro gazapón y andarín y contra la mansedumbre del cuarto. Y pese a la oposición que le ofreció su primero, de su capote, manto real del toreo, brotaron cinco verónicas y media en las que no cabía mayor perfección. Pero el toro, tras tomar dos varas, dio en no parar, en gazapear con peligro. A la salida de un par, hirió de gravedad al banderillero Antonio Galisteo, que sufre una cornada en el recto. Después, pese a que le metió la muleta en unos doblones superiores y en unos derechazos muy logrados, la creciente querencia de la res al gazapeo impidió mayor lucimiento. Se imponía cortar por lo sano y el rondeño pasaportó a su enemigo tras breve trasteo de pinchazo, media y estocada, lo que desencantó un tanto a la concurrencia que llenaba la plaza.  La afición quería ver a Ordoñez y lo vio no bien hubo saltado a la plaza el cuarto de la tarde, un toro abanto y mansurrón que salió suelto del caballo, deleitándonos con un toreo de capa portentoso. Los lances brotaban con tal naturalidad y temple que la plaza fue un clamor de ovaciones. El Rondeño recogió y metió embebido en la magia de su capote la mansa y abanta condición de su enemigo que así dominado, siguió el manto púrpura que se le ofrecía. En la plaza se sentía ese runrún que precede a los grandes momentos de la fiestaAntonio se encaminó con pausado andar hacia un burladero en el que se encontraba José María Jardón, le brindó el toro e hizo de ello también partícipe al público. Y surgió la faena. Cuatro muletazos por alto, reclinado el torero con indolente porte en las tablas. Cuatro muletazos que hubieran servido para plasmar otros tantos carteles de toros. Toreo único, eterno. Y después, dos trincherazos y otros tantos pases de la firma en los que no cabe mayor plasticidad, mayor armonía estética, mayor sentido torero. El coso de la calle Játiva parecía arder y toda la faena tuvo eco, son y sentimiento de martinentes, compás de honda seguiriya, armonía, temple… ese sentir el toreo y transmitirlo. Y el toreo cobró grandeza en los naturales, en los redondos, en los forzados de pecho y hasta en los adornos garbosos y pintureros que fueron la sal y la pimienta de una faena que quedará sobre el tiempo y sobre la fama en la plaza de Valencia. Pero está visto que cuando Antonio cuaja un toro en Valencia, la faena tiene que quedar incompleta por los mengues adversos que hacen que no tenga tino con el acero. Y un pinchazo, una gran estocada y tres golpes de cruceta dejan  el premio en una celebrada vuelta al ruedo.
        Y en la gran tarde valenciana, Antonio Ordóñez arma caballero a un joven paladín de la novillería. A un novillero que ha hecho sus armas primeras con merecimientos más que suficientes para llegar al doctorado con todos los honores que supone hacerlo en las corridas falleras. Es Gregorio Tébar “El Inclusero” el muchacho que de blanco y oro se apresta a dar el salto grande al escalafón superior. Y está el muchacho con mucho temple, con mucha fuerza en su ilusionado día y sin soberbia pero con firmeza, reclama un puesto entre las figuras de la fiesta. Un matador de toros de nuevo cuño al que habrá que ir incluyendo entre los mejores, pues el muchacho hace gala de un arte y un bien hacer y concebir el toreo que asombra y entusiasma. Y en sus dos toros torea a la verónica con temple y excelente son y hasta borda en su primero tres chicuelinas que por sí solas le confieren categoría de artífice del capote. Y con la muleta está con el del doctorado soberbio de fuerza y sentido torero. Toreo de quietud suprema con las zapatillas atornilladas en la arena. Toreo de corazón parado, apreturas sumas y corres la mano lenta y seguramente, con temple, mando  y dominio impropio de un novel. Y su labor cala hondamente en los tendidos. Un torero que quiere situarse y que estamos seguros que tiene gran porvenir. Mata de estocada y descabello al primer golpe y se le otorga la oreja con dos triunfales vueltas al ruedo. En el que cierra plaza vuelve a ser aclamado con el capote y su labor muletera sigue la misma línea de calidad que en la de su doctorado. Toreo amplio y grande que hace que la música suene en su honor. Pero la espada en tres pinchazos y estocada le priva de nuevos trofeos. Es igual, le pasean en hombros por el ruedo y así se lo llevan por las calles de Valencia.
        El testigo de esta alternativa es Paco Pallares. No tiene suerte con su lote el fino torero salmantino. Dos toros sin fuerza que se quedan cortos, que doblan de manos casi continuamente, con el deslucido juego que esto produce. Pero Paco es torero de recursos. Torero fino donde los haya que sabe dar a cada toro su lidia. Y se le ve su clase y suaves maneras en un torear con la capichuela muy vistoso y en dos faenas en las que pone mimo y cuidado, garbo y gracia. Tanto que hasta le tocan la música y le ovacionan con fuerza a la muerte de sus dos toros, lo que hace con prontitud. Su clase quedó patente, pero cuando los toros se caen, cuando no tienen arrancada que produzcan esa sensación de peligro, es muy difícil redondear. Su papel no obstante, quedó a salvo.
        La corrida del Marqués de Domecq, bien presentada, dio el juego que queda reflejado. Y cerramos esta crónica con la información de otra corrida celebrada hoy. En Málaga ha tomado la alternativa de manos de Paco Camino “El Monaguillo”, que ha estado muy bien y de tener suerte con el acero hubiera cortado más trofeos de los que ha cortado que han quedado en una oreja. Camino y Vázquez también han tenido una tarde triunfal.
        Y nada más, hasta mañana a esta misma hora en que les informaremos de lo acontecido en la última corrida de fallas, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-

Gregorio Tébar "El Inclusero"

SE CIERRA EL CICLO DE FESTEJOS FALLEROS CON UN NUEVO TRIUNFO DE DIEGO PUERTA. PACO CAMINO REALIZA UNA ENORME FAENA MALOGRADA POR LA ESPADA. OTRO ENTRADON.

        Comentario a la cuarta corrida fallera celebrada esta tarde en Valencia, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.-  20-3-66
        Cierra Diego Puerta sus actuaciones en las corridas falleras con otro triunfo de clamor. Este torero es un caso de afición, casta y denuedo. No se cansa de arrimarse en todos los toros y en tarde tan desapacible como la de hoy - frio y viento huracanado- no ha dejado de dar la cara un solo instante. En los albores de la temporada, cuando aún los toreros acusan resabios del descanso invernal, Diego está como en el mes de Julio. Pletórico de sitio, valor y arte. Y esto es más de admirar, porque el jerezano no ha estado por tierras americanas en continuo trajín y porque el diestro de San Bernardo se olvida de fama y corridas contratadas y sale dispuesto a jugarse el pellejo, como lo demostró al saludar al que abrió plaza con una emotiva larga de rodillas que puso al público en pie por su sentimiento y perfecta ejecución. Pero el alboroto subió de tono cuando, ya de pie, instrumentó a su enemigo siete verónicas magníficas rematadas con media superior y una artística revolera. La plaza era un clamor y Diego, llevado de su inspiración creadora, colocó al toro en suerte con unas artísticas chicuelinas galleadas, que le valieron otra ovación calurosa. Fue una pena que el toro llegase a la muleta embistiendo con la cara alta, colándose por ambos pitones y con acusado genio. Puerta peleó, se entregó en una valerosa faena en la que se jugaba la cornada en cada muletazo, pues además de la peligrosidad de su enemigo, tenía que luchar contra el fuerte viento que sopló durante toda la tarde. El aficionado vio su esfuerzo y cuando pasaportó al regalito de media y oportuno descabello, escuchó una gran ovación con saludos. En el cuarto, aquello fue el acabose. El toro espabilado y listillo, tenía aspereza y genio como para asustar al más pintado. Pero Diego no es el más pintado y su enemigo no lo pudo asustar. Y vino el torear apretadamente con el capote en verónicas jaleadas y el realizar una faena en lucha constante contra el viento y la aspereza de su enemigo, Una faena en la que cada muletazo era un ay! y cada suerte un ole!. La música no se escuchaba con el griterío angustioso del público y Puerta dio otra lección de hombría, pundonor y arte al torear sobre ambas manos de forma admirable. Media estocada y certero descabello dejaron al de don Álvaro para el arrastre y Diego Puerta, el Napoleón torero de san Bernardo, dio celebrada vuelta al ruedo mostrando la oreja tan bravamente conquistada.
        Paco Camino ha tenido mala suerte. En primer lugar porque su primer enemigo era un inválido que apenas se mantenía en pie desde que salió. Ya se pueden hacer una idea de la que se formó en la plaza. Bronca a la presidencia por no mandar retirar a la res y enfado general. El camero hizo lo único que cabía hacer con tal toro, estar breve y pasaportarlo con prontitud. Pero Camino –otro que parece llevar ya cincuenta corridas en el cuerpo- está con ganas, con deseos de dejar bien claro quién es quién en el toreo y en el quinto de la jornada estuvo real y francamente inconmensurable. Sus verónicas de saludo fueron un portento. Llevó a la res al caballo con suprema maestría y hasta en lucha contra el viento le hizo al Domecq su quite de oro. Ese quite de oro por chicuelinas que nadie ejecuta como él. La plaza trepidó en ovaciones y la faena fue de pura filigrana. Una técnica insuperable, una de esas faenas en las que Paco Camino parece torear para su propio deleite, para su recreo exclusivo. Y así fueron surgiendo, brotando como por generación espontánea derechazos y más derechazos en los que ponía extraordinario temple, exquisito mando, arte como para llenar el toreo . Y la mano izquierda en postulados del mejor toreo al natural, los pases de pecho, los adornos, todo tuvo categoría y grandeza. Pero la espada en un pinchazo, estocada y dos golpes de cruceta dejó el premio en una gran ovación, negándose el artista a dar la vuelta al ruedo.
        El Pireo reaparecía en este festejo fallero tras su triunfal campaña por tierras americanas. Vuelve pletórico de valor, dispuesto, con sitio como lo demostró a lo largo de la lidia de su primer enemigo, al que toreó superiormente a la verónica en unos lances de saludo que fueron coreados por la multitud. Mucho genio tenía su primero, pero el de Córdoba le echó casta y valor y se la jugó en una faena en la que no dio punto de reposo a la emoción del público, pasándose muy cerca a su enemigo en derechazos, naturales y de pecho y en otros por alto muy vistosos y toreros. Era faena de oreja pero dos pinchazos antes de cobrar la estocada, dejaron el premio en una gran ovación con saludos. En el sexto, en medio de un viento huracanado y en lucha contra el genio de su enemigo, que se quedaba muy corto y embestía con la cara alta, estuvo breve con la franela pero sin suerte con el acero, por lo que tras matar de cuatro entradas y dos descabellos, se enfadaron con él. No había nada que hacer.
        La corrida de don Álvaro que acusó aspereza y genio en demasía, cumplieron con los montados, salvo el quinto que fue manso y no dieron facilidades a los de a pie. Puede ser que en otras condiciones, sin tanto viento, hubieran lucido algo más.
        Y nada más, con esto cerramos los comentarios a esta feria fallera valenciana en la que se han visto cosas de mucha calidad. Hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.- 

"El Pireo"


(Crónica de las corridas falleras de la temporada 1966 en: http://www.segunlamaneradever.com/products/valencia-feria-de-fallas-17-a-20-3-66/ )

martes, 8 de diciembre de 2015

"ASI FUE LA TEMPORADA" Logroño 23-9-65 Feria de San Mateo


    6 Toros de Atanasio Fernández
      Antonio Ordoñez
      Santiago Martín El Viti
      Paco Pallares

LA FUERZA DEL RECUERDO. ANTONIO ORDOÑEZ CUAJA UN TORO DE ÉPOCA. SANTIAGO MARTIN EL VITI Y PALLARES TAMBIEN FUERON OREJEADOS

Comentario a la segunda corrida de toros de la feria de San Mateo, en Logroño, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 
Esta tarde Antonio Ordóñez ha cuajado un toro de época  y cuando el rondeño cuaja un toro, es muy difícil que se borren de nuestras retinas las imágenes del capote y la muleta  de las que ha brotado dulce, suavemente, sin prisas y sin pausas, la pureza. Y en torno a la doctoral figura del maestro de Ronda se han reunido las más grandes verdades del toreo, la grandiosidad del lance fundamental de la verónica, la suprema sencillez del natural, la suma belleza del pase en redondo y la arrogante gallardía de los pases de pecho. Y asi, en el quinto toro de Atanasio ha hecho historia. Historia y no leyenda, porque a la leyenda le falta el fondo, el fundamento de verdad auténtica que tiene la historia, que se escribe siempre bajo la base de verdades auténticas e inamovibles. Y en este toro Antonio ha hecho un toreo magistral, asombrosamente perfecto, maravillosamente concebido y ejecutado. El toro había salido un tanto huido de los capotes hasta que el Mago lo embrujó con unos capotazos tirando el engaño al suelo, sin brusquedades, que encelaron al del campo charro para ya metido en su capote, hacer de la verónica eco desgarrado de bordón, lento y solemne en el discurrir armonioso de la seda que llevaba y traía a la res. Y el manantial que brotaba de su muleta inundó con la calidad de un toreo que no es sino para verlo y recrearse después del recuerdo. Porque el toreo de Antonio ha tenido fuerza estética y emocional, ejecutado con sublime gracia, con alada templanza que hizo que el público vibrase de entusiasmo. Y mediada la faena, la plaza cuajada de pañuelos pedía los máximos trofeos para el rondeño que se recreaba con sus pases por alto, sus naturales a cámara lenta, sus derechazos templadísimos y sus pectorales solemnes y magníficos. Por ello poco importó que a la hora de rubricar la faena, la espada malograse la obra realizada. Hubo oreja ante el clamor general y doble vuelta al ruedo en medio de ensordecedoras ovaciones. Y es que la fuerza del recuerdo era de tal intensidad que no la consiguió borrar de la mente de los aficionados que la presenciaron.
Al primero de la tarde también lo toreó my bien con el capote en verónicas que fueron como pregón y anuncio de las que vendrían después. Suelto salió del caballo en el picotazo y la vara que tomó el de Atanasio y a la muleta llegó cobardón, con la marcha atrás puesta a punto. Pero le supo pisar ese terreno donde hasta los toros más reacios embisten y le realizó una musicada y jaleada faena con pases de todas las marcas, rematada con una estocada que fue suficiente. Le ovacionaron con saludos y al toro se le pitó. 
El segundo de la tarde es manso, echa las manos por delante, pero El Viti lo recoge con unos buenos capotazos para estirarse después en unas verónicas de excelente ejecución que se jalean. El toro pone la marcha atrás y dice que nones, pero cumple en dos varas. Es cobardón, pero el de Vitigudino a fuerza de porfiar le saca una buena faena con pases sobre la diestra muy logrados que hacen poner la música en marcha y que le valen oles y ovaciones. El toro se le viene abajo, pese a lo cual le saca unos naturales muy buenos y al dar el de pecho, cae en la cara del toro, que por fortuna no hace por él. Sigue valiente sobre la derecha y al matar de estocada y tres golpes de descabello, hay petición de oreja y una gran ovación para El Viti, que no quiere dar la vuelta. En el quinto realiza una excelente labor con capa y muleta. Tras torear superiormente a la verónica, da comienzo a su faena con unas dobladas que se acogen con oles y música.  Y desde ahí para arriba. Santiago torea con gran mando, con insuperable temple, con ritmo y apreturas, en series de derechazos y naturales a las que pone el cierre de afarolados y de pecho que enardecen al público.  Una gran faena, meritoria y artística que fue premiada con la oreja, pese a matar de dos pinchazos y estocada. Pero como parte del público protesta este trofeo, El Viti con gran dignidad,  tras agradecer el premio a la presidencia, se metió entre barreras. La reacción del público fue clamorosa en la gran ovación que se le tributó y El Viti, ante ello, volvió a salir y recorrió el ruedo en triunfo como era merecedor.
Paco Pallares, con alternativa recién estrenada e ilusiones de triunfo y de grandeza, ha tenido una espléndida actuación al lado de los dos maestros en tarde de tanto compromiso para él. Tiene ganas y como además atesora muy buenas cualidades de torero garboso, alegre y enterado, su triunfo ha sido rotundo y sonado. Con el capote ha brillado en verónicas, gaoneras y chicuelinas instrumentadas a sus dos enemigos y con la muleta ha estado muy torero y artista en ambos, realizando dos excelentes faenas con profusión de pases de todas las marcas, sobresaliendo un toreo al natural muy logrado y brillante, que encontró caluroso eco en los tendidos. Y tiene doble mérito lo que ha llevado a efecto, porque su primero no era nada claro y su segundo se quedaba muy corto y se vencía por el izquierdo. Mató a su primero de pinchazo, media y descabello ya se le otorgó la oreja, paseada en aclamada vuelta y bien pudo haber cortado otra en el sexto si mata a la primera, pero un pinchazo, estocada y tres descabellos y el levantarle el puntillero al toro, le dejaron sin trofeo pero no sin la triunfal vuelta con petición. Torero alegre, pinturero y artista, ha gustado mucho y creemos que tiene un gran porvenir, pues es torero que posee esa fuerza arrolladora, ese llegar con rapidez al público, además de muy buen oficio. Figura pues, interesante para los mejores carteles de la próxima temporada.
Los toros de Don Atanasio Fernández cumplieron en términos generales y dieron en conjunto buen juego, siendo los peores los dos primeros.
Y por hoy nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches.


lunes, 23 de noviembre de 2015

"ASÍ FUE LA TEMPORADA" Barcelona Novillada 14-3-65 Presentación de Manuel Espinosa "Armillita"

     6 Novillos de Urquijo-Murube
§  Andrés Torres “El Monaguillo”
§  Paco Pallares
§ Manolo Espinosa “Armillita


PRESENTACION DE ARMILLITA EN BARCELONA.-

Comentario a la Corrida de Novillos celebrada esta tarde en Barcelona, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.-
La tarde tenía un claro signo de emotividad. En el cartel, un debutante, Manolo Espinosa “Armillita” espigado, con una gran figura de torero, lucía un precioso terno verde y oro. El hijo de aquel Armillita, hacía su presentación en España en la plaza en que lo hizo su padre. Para tal acontecimiento se formó un cartel de auténtico lujo. Seis novillos de Urquijo-Murube, finos de lámina y muy bien encornados. Una novillada muy en el tipo de la casa, de la que los dos primeros no han aportado nada en honor a la renombrada divisa. Los cuatro restantes han cumplido con los montados evidenciando su casta. A uno de ellos, el cuarto, le dieron la vuelta al ruedo entre protestas de los graderíos, muy justificadas pues no fue res merecedora de tal honor.
     Descubiertos y luciendo crespones negros han desfilado las cuadrillas, las cuales al llegar a la presidencia, han permanecido guardando un minuto de silencio, al igual que el público puesto en pie, como homenaje póstumo al que fue modelo de empresarios, Don Pedro Balañá Espinós.
     Decíamos que para esta novillada de presentación del hijo de Armillita se había formado un cartel de auténtico lujo. Como compañeros del debutante, Andrés Torres “El Monaguillo” y Paco Pallares. Gran entrada y tarde fría.
     El debutante, joven espada mejicano, ha causado una excelente impresión. Seguro, dominador y muy puesto, no ha pasado por ese obligado bache que sufren los diestros aztecas cuando se enfrentan con los toros españoles. La novillada, encastada como era de esperar, tenía mucho que torear. Había que ser y sentirse torero y el muchacho lo ha sido y se ha sentido. Buen capeador, variado y profundo y excelente muletero, ha lucido mucho al manejar ambos engaños. Su primer trasteo muleteril ha sido acompañado por la música y las continuas aclamaciones del respetable y ambas manos las ha movido con temple y conocimiento. Ha sido una lástima que el acero no lo haya empleado con acierto, pues hubiera sido premiado con algún trofeo. Genio y temperamento tuvo su segundo, que le cogió por el muslo y cuando le quiso meter la cabeza en el suelo, el mismo diestro se hizo el quite girando sobre sí mismo. Faena de torero de amplios recursos, dominador y valiente pero de nuevo deficiente con el estoque. En ambos fue ovacionado y ha dejado un grato sabor. Aquí hay novillero de mucho interés.
     Torpón y sin clase fue el primero de la tarde, al que recibió El Monaguillo con unos excelentes lances a la verónica que formaron el primer alboroto en los tendidos. El novillo llegó a la muleta con corta arrancada y poniendo al diestro los pitones en el pecho. Pero estaba visto que el acólito estaba dispuesto a triunfar de forma clara y a fuerza de exponer, a fuerza de hacer alardes de torería, le cuajó una excelente faena que tuvo amplio eco en las ovaciones, los olés y el acompañamiento del pasodoble torero. Faena emotiva, de entrega de un torero que viene pisando firme, de un novillero que sabe estar en novillero, pero con hondos acentos de matador de toros. Un gran pinchazo y una entera y consigue una gran ovación con aletear de pañuelos que el espada recoge modestamente desde el tercio. Parecía decir que no era aquello lo que él deseaba, no era eso, no. Había otra letra de cumplimiento inaplazable en el cuarto y allí fue a por ella. Como principio a la gran obra torera, cuatro ayudados de quietud marmórea, cuatro muletazos en los que el diestro de Málaga se pasó a su enemigo por la faja con apreturas asustantes. Vino después tras unos muletazos de tirón, el toreo al natural. Un toreo reposado, magistralmente concebido y mejor efectuado que tuvo olor, color y sabor a cosa plenamente lograda. Era dormirse en la suerte, iniciar y rematar a la perfección los pases fundamentales, con tal templanza, con tal personal maestría que las gentes. Los aficionados todos, le jalearon alborotadamente. Era que un muchachito de gesto tímido, de mirar como ausente, estaba toreando recreándose con un toreo en el que aleteaban los duendecillos de la inspiración mas desbordada. Era, ni más ni menos que todo el toreo, el toreo eterno, cincelado por la muleta asombrosamente clásica de este Andrés Torres, de este Monaguillo que marcha a pasos agigantados a consagrarse como torero. Y la diestra bordó, cadencia y armonía perfecta, toda la dimensión, toda la mágica amplitud del pase en redondo, de los de pecho, de los adornos garbosos y torerísimos, Todo el toreo puesto en pié, dentro de la figura aniñada, como en éxtasis de Andrés Torres “El Monaguillo”. Y como remate, como colofón magnífico, la estocada entrando a ley y el oportuno descabello. Vestido blanco de novia tenía la plaza. Oreja, fuerte petición de otra y triunfal paseo por el ruedo recogiendo toda clase de prendas de vestir en homenaje multitudinario de desbordado entusiasmo.
     Paco Pallares ha estado alegre, garboso y pinturero, pero sus dos enemigos, uno, el segundo, torpón y de corta arrancada y otro con acusado genio, de revolverse en un palmo y descolocando, no le han permitido cosas mayores. Un quite precioso por chicuelinas y otro por gaoneras y dos faenas en las que pese a las dificultades de sus enemigos ha escuchado ovaciones y música, pero que tampoco han tenido rápido final con el acero, han dejado el balance final en aplausos en los dos.
     Y nada más, esto ha sido lo que ha dado de sí la novillada de esta tarde en Barcelona, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches.-





martes, 3 de noviembre de 2015

"ASI FUE LA TEMPORADA". Salamanca 14-9-65 Alternativa de Paco Pallarés.


                        6 Toros de Francisco Galache
    Santiago Martín “ElViti”
   José Fuentes
  Paco Pallarés.

EL VITI, JOSE FUENTES Y PACO PALLARES SALEN TRIUNFALMENTE EN HOMBROS TRAS DESOREJAR LOS SEIS TOROS DE DON PACO GALACHE DE ERNANDINOS. ALTERNATIVA DE PACO PALLARÉS
        Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Salamanca, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.
        Se ha llenado hasta la bandera la plaza salmantina con motivo de esta tercera corrida de su feria. Y la cosa no es de extrañar, por que el cartel que había preparado para la toma de alternativa del diestro de Fuente de Santisteban, Paco Pallares, era realmente interesante. Como padrino de la ceremonia actuaba Santiago Martín El Viti y de testigo José Fuentes, lidiándose reses de don Francisco Galache, que han dado buen juego en general. Bien presentados, los toros de Galache no han ofrecido dificultades de monta para los espadas alternantes, siendo el mejor de los lidiados el corrido en sexto lugar, que fue un toro bravo y noble.
        Y esta corrida memorable por su magnífico desarrollo, ha sido la corrida de tres toreros de tres estilos diferentes pero dentro siempre de la más pura ortodoxia. Ha sido la corrida de la maestría magnífica del Viti, de la elegante calidad de Fuentes y del arte garboso de Paco Pallarés.
        Una vez más, Santiago Martín El Viti ha estado insuperable en su maestría, en su poderío asombroso para lidiar toros. Porque esta tarde el torero charro ha dado todo un curso de lo que es el toreo auténtico a lo largo de la lidia de sus dos enemigos. En ambos se ha hecho jalear con el capote en verónicas de honda caligrafía en las que ha jugado los brazos a la perfección y cargando la suerte, se ha pasado a los galaches muy cerca entre el griterío de oles y ovaciones que su sobrio y fundamental toreo hacía brotar en los tendidos. A su primero le ha realizado una torera labor en la que los muletazos iniciales por bajo han sido un modelo de lo que debe ser el toreo y sus derechazos y naturales de largo y templado trazo han puesto la música en marcha  en tanto que resonaban fuertes las ovaciones en su honor. Faena muy medida y torera, sobria, con esa elegante sobriedad de su toreo y que Santiago ha rematado con dos pinchazos y media muy buena. Oreja para el de Vitigudino, que daba comienzo así a su espléndida tarde. Pero donde El Viti dejó sentada cátedra de maestría, donde su toreo tuvo más auténticos acentos triunfales, fue en el cuarto de la tarde, al que también toreó muy bien con el capote. El toro, que salió suelto en los dos puyazos que tomó, llegó a la muleta frenándose en mitad de su corta arrancada. Pero ahí precisamente sacó a relucir el salmantino su magistral estilo torero y a fuerza de dominio, aguante y mando, hizo que en cada muletazo, en cada pase natural o con la derecha, el toro fuese un poco más largo hasta terminar llevándole por amplios caminos de torería que enardecieron al público. Era enseñar a embestir a un toro, era hacerle ver que la muleta imantada a sus pitones, era presa fácil, para hacerle ir tras ella cada vez más largo, más templadamente, hasta desembocar en un toreo al natural de auténtica maravilla, ente el comprensible delirio de los tendidos. Santiago Martín El Viti, Unamuno torero, cuajó así una colosal obra en la que junto a los dos pases fundamentales, ligados superiormente con el de pecho, el afarolado o los abaniqueos finales, hizo gala de un aguante y un valor poco corrientes. Y así transcurrió la faena, por cauces de la más honda pureza y cuando pasaportó a su enemigo de pinchazo y superior estocada que mató sin puntilla, se le otorgaron las dos orejas y el rabo del galache., en tanto que daba dos triunfales vueltas recogiendo toda clase de prendas de vestir que el entusiasmo de los aficionados arrojaba a su paso. Aún  dio otra tercera vuelta ésta en unión de sus compañeros de cartel y aún resonaron muy fuertes los aplausos para la terna. Una gran tarde, magnífica, la de Santiago Martín El Viti.
Y la clase, la elegante calidad de Fuentes, ha sido otro de los contrapuntos toreros en los que se ha apoyado la imborrable tarde de toros que hemos sido testigos. El diestro de Linares, cada día más puesto y con mejor sitio, ha tenido en sus manos el lote más deslucido del encierro. Un primer toro que se quedó sin fuerza, que rodo por el suelo repetidamente y un quinto toro que llegó aplomadísimo a la muleta, tardeando mucho. Una brillante actuación, porque José Fuentes ha sabido torear con capa y muleta con su elegante estilo, con esa clase insuperable que le está llevando a las más altas cumbres del toreo. No eran fáciles sus enemigos, por su deslucida condición, pero con ellos, el diestro de Linares, ha dejado cumplida muestra de su sitio en el toreo. El capote siempre templado, armonioso en el suave y lento mover la seda torera, ha bordado verónicas al ralentí y hasta cuando se echó el capote a la espalda en el quite que llevó a cabo al sexto de la tarde, el lance brusco, de tragalón, tuvo medida y ritmo del mejor toreo, como sus garbosas chicuelinas. Poca fuerza tenía su primero, que tardeaba y se quedaba corto por su misma falta de fuerza, pero Fuentes, joven maestría que está alumbrando a un espléndido porvenir, le toreó con ayudados por alto, derechazos de gran templanza y naturales que fueron gloria pura. No se puede sacar mayor partido que el que le ha sacado a este toro, por ello, cuando pasaportó a su enemigo de dos pinchazos y superior estocada, paseó por el ruedo la oreja de la res, en medio de aclamaciones. Enormes fueron las dobladas iniciales que instrumentó al quinto y elegantes y señoriales las series de muletazos que cuajó a base de porfía. El toro era un marmolillo, pero él le supo pisar ese terreno en el que los toros no tienen más remedio que embestir y así pudo lograrle derechazos y naturales excelentes, en los que corrió la mano muy bien. En un natural, el toro le cogió con aparato, pero el diestro se levantó sin mirarse y siguió dictando su lección torera. Un pinchazo y una estocada haciéndolo todo el torero, pusieron en sus manos la oreja de su enemigo, paseada en triunfal vuelta a la candente.
        Decíamos el pasado año, con ocasión de ver por primera vez y en esta misma plaza  a Paco Pallarés, que habíamos visto a una nueva figura del toreo. Y no nos hemos equivocado. Paco Pallarés, tras una brillante campaña novilleril, ha llegado esta tarde a la alternativa con el sello indeleble e imborrable que tienen los elegidos. Porque Paco Pallarés es torero sapiente y artista, el arte y el garbo, la gracia misma, la inspiración desbordante… Una gran figura que alumbra al escalafón superior. Esta tarde de su alternativa, imborrable para el neófito, el diestro de Fuente de San Esteban ha andado por la plaza con un sentido torero, con una seguridad y un garbo patrimonio exclusivo de las figuras cumbres, de los toreros que están llamados a las mayores empresas.  Muy bien ha estado con el primero de su lote, al que ha recogido con unos capotazos inteligentes que han encalabrinado  a las gentes.  Y en este toro -datos para la historia- de nombre Galgote, marcado con el número 77 y de capa negro bragao, que dio en la báscula 474 kilos, ha estado francamente superior, tanto al torearlo al natural como al hacerlo con la derecha, y así le ha cuajado una vistosa y variada labor en la que las gentes le han aclamado con entusiasmo. Una gran estocada puso en sus manos las dos orejas de Galgote, que paseó por el ruedo entre el aplauso general. En el bravo sexto toro, Paco Pallarés toreó con arte y gusto exquisito, realizando una extraordinaria faena compuesta de pases de todas las marcas, muy garbosos y toreros, de los que destacaron unos naturales templados y armoniosos que fueron eje y médula de su gran labor torera. Mató de pinchazo, estocada y tres golpes de cruceta y la excepcional faena fue premiada con las dos orejas y triunfal salida en hombros en unión de sus compañeros de terna.


        Una gran corrida en la que la maestría, el arte y la calidad han brillado en todo el festejo. Y por hoy nada más, hasta mañana  a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.-

http://www.segunlamaneradever.com/products/salamanca-14-de-septiembre-de-65-alternativa-de-paco-pallares/


lunes, 19 de octubre de 2015

Jaen feria de San Lucas.

                 Día 18 de Octubre de 1965
                  Toros de don Manuel Arranz
                     Don Ángel Peralta           
                    - Antonio Bienvenida
                    - Zurito

                    - Paco Pallarés

DOS OREJAS Y RABO PARA ZURITO. ANTONIO BIENVENIDA Y PACO PALLARES CON PESIMOS LOTES, ESTUVIERON EN MAESTROS.

     Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Jaén, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.
     Un cielo plomizo amenazando lluvia que por fortuna no llegó, no ha impedido que el aficionado haya acudido al nuevo coso jienense. El cartel de toreros era interesante: Antonio Bienvenida, Zurito y Paco Pallarés, con el aliciente del rejoneador don Ángel Peralta.
     Se corrieron cuatro toros de don Manuel Arranz, uno de Arauz de Robles lidiado en tercer lugar y otro de Gerardo Ortega que saltó a la arena en el quinto lugar de lidia normal.
     Flojo de remos fue el primero de Bienvenida, que midió el suelo repetidamente  El maestro, que lo había capoteado entre oles, mandó cambiar el tercio con una sola vara y en los medios le realizó una entonada y artística faena en la que con su elegante estilo, con magistral dominio, toreó sobre ambas manos con esa suprema facilidad, ese arte que tanto le distingue. Ni que decir tiene que las ovaciones sonaron fuerte, tanto que acallaban la música torera que sonaba en su honor. Por todo ello, al matar de media hubo petición de oreja y triunfal paseo a la redonda. Al cuarto lo saludó con unas templadas verónicas. El toro tomó con codicia una vara y don Antonio brindó el último toro de su brillante temporada a su apoderado Domingo González "Dominguín”. Y en su trasteo muletero Bienvenida expuso y se empleó de firme. De rodillas instrumentó dos muletazos por alta para proseguir, entre jaleo de música y ovaciones, toreando superiormente al natural y en redondo, adornándose también muy garboso y pinturero. Pero el toro, a la hora de ejecutar la suerte suprema, no le deja meter el brazo al echarle la cara arriba y esperarle, lo que motiva que tenga que pinchar en tres ocasiones antes de lograr la estocada con refrendo de descabello. Don Antonio fue ovacionado con calor y tuvo que saludar desde el tercio.
     Zurito escuchó la primera ovación al torear con el capote de forma magnífica. Tras tomar la res una vara, brindó al público el espada de Córdoba y en los medios, llevó a cabo una extraordinaria faena compuesta de pases de todas las marcas que produjeron el natural entusiasmo en los tendidos, ya que si logrados fueron los redondos, extraordinarios resultaron los naturales y los pases de pecho, como asimismo las manoletinas finales de su brillante faena. Mató de una gran estocada y sele otorgaron las dos orejas y el rabo en medio de grandes aclamaciones. Su segundo fue un manso de Gerardo Ortega. Estuvo valeroso con él, por eso cuando lo despachó de estocada y descabello, sele premió con una gran ovación.
     Un lote de prueba ha constituido el toro de Arauz de Robles y el de Arranz, que esta tarde ha despachado el torero salmantino Paco Pallarés. Y bien puede presumir el joven matador de toros de que ha podido con un lote de esos que traen de cabeza al más pintado. Que torea como los propios ángeles era cosa que por sabida a nadie extraña, pero que además pueda, que además lidie, que además sea un valiente, era cosa que estaba por ver para muchos, que no para nosotros, que lo habíamos visto siempre en excelente tono. Y esta tarde Paco Pallarés ha toreado y ha podido, ha hecho gala de un espléndido oficio y de una maestría reservada solo para las auténticas figuras. Porque este torero, con su cara de niño, su corazón de hombre y su privilegiada cabeza, superará a muchos que presumen de toreros sin otros meritos que los compadrazgos  e imposiciones. Su primero era un manso en toda regla que entraba rebrincando topando más que embistiendo y además con el defecto de gazapear.  Pues bien, con este toro construyó el muchacho una entonada y meritoria labor que mereció los honores de la música y las ovaciones y que si no se vio premiada con trofeos cúlpese exclusivamente a que el toro, tras recibir una media estocada muy buena, no se dejaba descabellar y al taparse hizo que Paco acertase al noveno empujón. Aun así, la ovación fue de gala y el toro fue pitado en el arrastre. El sexto, de Arranz, tuvo genio, aspereza, bronquedad y además acusado sentido y por tanto, peligro. De salida se hizo ovacionar al saludarle con verónicas y chicuelinas muy logradas. Con dos varas se cambió el tercio, quedando el toro entero y acusando los defectos apuntados. Pero el muchacho lo metió en la muleta con cuatro pases sentado en el estribo que pusieron la música en marcha, para proseguir valiente y torerísimo a prueba de tarascadas, toreando sobre ambas manos en medio del general entusiasmo. Pero nuevamente la espada, el verduguillo dejó sin trofeos al salmantino que salió de la plaza entre ovaciones.

     Entre los toros tercero y cuarto actuó el caballero rejoneador don Ángel Peralta, que tuvo una lucidísima actuación. Una vez más don Ángel fue el supremo maestro del rejoneo al prender rejones, banderillas a dos manos, la rosa y el rejón de muerte, todo entre grandes muestras de complacencia. Pié a tierra, y tras breve muleteo, pasaportó al de Arranz de estocada y tres golpes de cruceta y tuvo que saludar para recoger la gran ovación que se le tributaba.