lunes, 26 de junio de 2017

BADAJOZ. INAUGURACIÓN DE SU NUEVA PLAZA

APOTEOSIS CAMINISTA CON SEIS TOROS DE CUNHAL PATRICIO

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Badajoz, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 28-6-67

La nueva plaza de Badajoz, moderna y cómoda como era de esperar, ha sido el escenario de este último festejo de la feria pacense, que marca un hito importantísimo en la historia del toreo. En él, Paco Camino, el gran torero de Camas, se ha encerrado sólo con seis toros de Cunhal Patricio, bien presentados, pero de desigual juego, con los que ha hecho auténticas maravillas.

El éxito del gran torero sevillano ha sido de los que quedan como recuerdo. Porque esta tarde, el genio de Camas ha brillado y de su capote y muleta ha brotado el mejor y más auténtico toreo. Unas verónicas plenas de mando, de suavidad y temple, han ido manando de su capote con la facilidad de lo natural, sin afectaciones ni rebuscamientos. Verónicas que han tenido esa enorme virtud de la sencillez que le han dado grandeza extraordinaria. Y en quites, no podía faltar su “quite de oro” por chicuelinas, en las que el torero se ha superado a sí mismo dándole a la suerte tal regusto, tal maestría y tan encantadora gracia, que la plaza se ha volcado en ovaciones.

Cuando salió a la arena el quinto, hincó las dos rodillas en el suelo y lo saludó con una larga en la que midiendo a la perfección a su enemigo, le dio la salida justa, sin atropellos, natural y fácilmente. Pero dentro de todo lo bueno que se ha llevado a cabo con el capote, lo que le ha hecho a este quinto  de la tarde, ha sido capítulo aparte. Tras la larga de rodillas, vinieron unas verónicas a pies juntos empalmadas con unas chicuelinas de alboroto. Como de alboroto fueron las tres gaoneras, con remate de larga cordobesa, que instrumentó en el quite y que le valieron tan clamorosa ovación que tuvo que saludar montera en mano.

Y en la lidia, en la dirección, estuvo seguro y eficaz, tanto en la colocación de las reses en suerte para ser picadas, como al sacarlas del caballo y en el medir y dosificar el castigo a sus enemigos. Algo insólito, algo muy difícil de hacer si no se tiene el sentido torero que él posee. Por ello, el aficionado le consagró como figura impar de la fiesta, como torero igualmente largo que artista.

En su primero, un toro manso que se quiso quitar el palo en las dos varas que tomó y que llegó a la muleta sin emplearse, cuajó un excelente trasteo compuesto de muletazos sobre ambas manos, en los que templó y mandó de maravilla. Lo mató de superior estocada y descabello a la segunda y paseó por el ruedo las dos orejas que le fueron otorgadas con todos los votos favorables.

El segundo de la tarde tiene poca fuerza, pero Paco le lleva con mimo y cuidado y a base de llevar la muleta a media altura y cuidarle, le cuaja muletazos de muy buena factura. Lo pasaportó de pinchazo y media lagartijera y hubo petición de oreja y gran ovación con saludos, no queriendo el artista dar la vuelta al ruedo.


El tercero sale echando las manos por delante, frenando y saliendo suelto, pese a derribar con poder en la primera entrada. A la muleta llegó la res con acusada aspereza y revolviéndose con peligro, pero Camino le realizó una torerísima labor, plena de dominio y mando en la que domeñando el genio y la aspereza de la res, logró series de muletazos sobre ambas manos que entusiasmaron. Un pinchazo y media estocada fueron el pasaporte para el toro de la vacada portuguesa y al sevillano se le otorgó una oreja con petición de otra y aclamada vuelta. 


Paco Camino en una imagen de 1967


Al cuarto le formó un alboroto al torearlo a la verónica y con la muleta le realizó una faena portentosa con pases de todas las marcas. Una media estocada puso en el tiro de mulillas a su enemigo y en medio del delirio del público, paseó por el ruedo las dos orejas y el rabo de su enemigo.

El quinto toro marcó el cenit de su triunfo. En este toro Paco remontó la gloria al torearle con el capote y realizarle la mejor faena de la tarde, su tarde, en la que había toreado de forma magistral. Su labor muletera la inició con cinco muletazos por alto rodilla en tierra, para proseguir ya entre el general entusiasmo, toreando con la mano izquierda. El torero adelantaba la muleta, prendía en ella a su enemigo y en el momento del embroque, echaba la pierna para adelante, cargando la suerte como mandan los cánones más añejos. Cada pase era una lección de bien torear y un clamor unánime del público, entregado a ese arte maravilloso del camero, que templando y mandando soberbiamente, remataba el pase con una limpieza y una armonía únicas. Los pases de pecho de remate de las series, fueron solemnes y largos y los derechazos, molinetes, los pases de costadillo, los kikirikis, una pura maravilla. La gran sinfonía torera tuvo el adecuado remate de una gran estocada que mató sin puntilla. La plaza, que ya pedía los máximos galardones mediada su labor, se cubrió de pañuelos en demanda de trofeos y le fueron concedidas las dos orejas y el rabo, en tanto que los aficionados pedían a coro la pata de la res para el triunfador, que tuvo que dar dos triunfales vueltas al ruedo. Algo asombroso.

El que cierra plaza tiene poquísima fuerza, tan poca que apenas si se tiene en pie, pese al cuidado con que Paco le pasa de muleta en su deseo de redondear la tarde con un nuevo éxito. Pero no puede ser, es un inválido que al menos esfuerzo rueda por los suelos. Algunos muletazos diestros suministrados con gran mimo y lo pasaporta de media y dos descabellos y entre los gritos de torero, torero, da la vuelta al ruedo y le sacan en hombros de unos entusiastas.

En resumen: una gran tarde de Paco Camino en la que se ha mostrado en toda su dimensión de lidiador y artista de gran calidad. Un gran remate a una triunfal Feria Taurina de la ciudad de Badajoz.

Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.-

Paco Camino con el último toro de esta triunfal corrida.

lunes, 29 de mayo de 2017

TRIUNFO DE LOS TOREROS "YE-YES" EN LA FERIA DE CÁCERES. 31-5-67

TRES OREJAS Y RABO PARA PALOMO LINARES Y CUATRO PARA PEDRÍN BENJUMEA.

Comentario a la corrida celebrada esta tarde en Cáceres, segunda y última de su feria de San Fernando, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes 31-5-67


La terna del cartel de hoy: Curro Romero,
Pedrín Benjumea y Sebastián Palomo Linares.


En esta última corrida de la feria cacereña se registra un gran triunfo de los toreros ye-yes, Palomo Linares y Pedrín Benjumea y del Faraón torero de Camas, Curro Romero, que ha lucido extraordinariamente su arte y ha cortado una oreja. Una gran entrada, lleno y gran expectación por ver a esta nueva pareja de la torería y al torero sevillano, que cuenta aquí con múltiples admiradores. Se ha lidiado una corrida de la vacada de doña Mercedes Pérez Tabernero Montalvo, que en su conjunto ha dado buen juego, siendo los más molestos los corridos en tercero y quinto lugar, condenado a banderillas negras este último.

Curro Romero ha sido la esencia misma del toreo. Sus lances a la verónica instrumentados a sus dos enemigos han tenido toda la honda y desmayada cadencia de su toreo. Verónicas pletóricas de temple, de ritmo y armonía, que se han acogido con grandes manifestaciones de entusiasmo. Después, con la franela ha toreado con excelente gusto en sus dos toros, con ese arte y duende que posee con el que más que torear, hace estampas, cromos de una belleza y colorido únicos. El temple y el ritmo que imprime a las telas toreras en tarde como hoy, de inspiración, hace que gustemos de las excelencias de su clásico toreo.  Toreo por todo lo alto y por todo lo grande, con pases plenos de donaire y de sabor, que han llegado con fuerza a los tendidos. Pudo haber desorejado a los dos toros, pero pinchazo, media y descabello dejaron el premio en el que abrió plaza en una triunfal vuelta al ruedo con petición de oreja, la cual le fue entregada en el cuarto de la tarde, al que pasaportó de pinchazo y estocada. Sigue pues Curro, empecinado en el triunfo.

La plaza ha vibrado con el arte asombroso, el valor y el celo de este crío que se llama Sebastián Palomo Linares. Está el muchacho mejor que nunca, con un sitio extraordinario, con el mismo celo de siempre y crecido. En su primero, ha toreado con el capote de forma admirable. Verónicas de abierto compás y medias definitivas y después,  una faena de muleta sencillamente fabulosa. Una gran faena en la que el diestro de Linares ha puesto todo su sabor a toreo grande en unos muletazos sentado en el estribo y unas series de pases sobre la derecha y al natural en pases largos, pausados, en los que llevaba muy embarcado a su enemigo, con un gusto y un recreo en la ejecución de los mismos, admirable. Y así se puso la plaza de aclamaciones cuando toreó al natural con cierre de pecho hondos y en los abaniqueos, en los adornos pintureros, que colmaron la copa del triunfo. Una gran faena, completa, brillante de gran calidad en la que toreó cuanto y como le vino en gana. Mató de una gran estocada y paseó por el ruedo las dos orejas y el rabo de su enemigo, recogiendo toda clase de prendas de vestir que le arrojaban a su paso. El quinto, condenado a banderillas negras, frena ante los capotes y le propinan tres o cuatro picotazos tras acosarle mucho, pues el toro, en cuanto le ponían en suerte, salía de naja. A la muleta, llegó con fuerza, bronco y con genio y ahí, con un toro de tales características, nos gustó Palomo, que se metió muy bien con él en unas dobladas torerísimas en las que pudo a su enemigo, propinándole unos muletazos de castigo que entusiasmaron. Tenía mucho que torear el toro y Palomo le pudo y anduvo con él desahogadamente. Por ello, cuando le pasaportó de una estocada, se le otorgó una oreja y dio triunfal vuelta. Al final fue sacado en hombros.

Y qué decir de Pedrín Benjumea? Que ha estado muy torero y valiente, pero sobre todo, ha estado cumbre, genial pisando un terreno de espanto, un sitio en el que él está levantando un nuevo Banco de España, una nueva casa de la moneda en la que habrá que acuñar billetes, porque de seguir por esos caminos, este muchacho impávido hasta más allá de lo posible, ganará un fortunón con los toros. Esta tarde ha lucido sobremanera al torear a la verónica y al quitar por apretadas gaoneras, así como al llevar con unos lances por delante a sus enemigos al caballo para colocarles en suerte de ser picados. Y con la muleta ha llevado a cabo dos trasteos pletóricos de aguante, de quietud y de entrega, que han entusiasmado muy justificadamente a los aficionados. Parece mentira que en el terreno en que este torero se pone, pueda sacar muletazos tan limpios y tan largos. Los toros se han quedado en ocasiones en mitad del muletazo, pero el, impasible, no ha movido un solo músculo y haciendo alarde de su valor tremebundo, se los ha sacado de la barriga de forma asombrosa. Por ello, la plaza ha sido un clamor, cuando “Pedro El Terrible”, en ese sitio de los revolucionarios, caminando por la cuerda floja que separa al temerario del torero, ha ligado pases sobre ambas manos, derechazos y naturales, que al ser rematados con los forzados de pecho, ha hecho crujir la plaza de entusiasmo. Poco le ha importado que su primero le tirase gañafones, que le puntease el bordado terno. El, a lo suyo, a quedarse quieto metido entre los pitones y a sacárselo de encima con un ligero toque de muñeca. Algo de asombro. Y en el quinto, otro alboroto triunfal. Una faena inverosímil. Una labor muletera en la que no ha dado reposo a las emociones y al bien hacer el toreo, en esa parcela donde la muerte florece en cada pase, en cada embestida del toro, pero que vence con su estoico valor, con su personal técnica. Pedrín Benjumea convence a todos y resuelve todos los interrogantes con sus muletazos largos, ligados, sin mácula. Mató a su primero de una gran estocada de la que salió rebotado de tanto entregarse y descabelló a la segunda. Al que cerró plaza lo pasaportó de otro colosal espadazo. En ambos le otorgaron las dos orejas con fuerte petición de rabo y al final le cogieron en hombros y lo pasearon en triunfo.

Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.-







Información completa de la Feria de Cáceres en nuestra web: www.segunlamaneradever.com

domingo, 14 de mayo de 2017

JEREZ, FERIA DEL CABALLO 4-5-67

LOS TRES ESPADAS SALEN EN HOMBROS. PRIMERA DE FERIA EN JEREZ.

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Jerez, primera de su feria, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 4-5-67

Jerez, tierra de vinos, toros bravos y caballos, celebra su feria de la primavera. La tradicional feria jerezana de mayo goza en toda Andalucía la Baja de un gran predicamento y en ella se dan cita los mejores jinetes y los toreros más afamados. Jerez bulle en fiestas y el principal aliciente, no hace falta decirlo, son las corridas de toros. 
Cartel anunciador de la
 Feria del Caballo 1967
.

Y en esta primera corrida, toros con genio y aspereza en su mansedumbre, de don Juan Pedro Domecq, han concurrido los nombres señeros de Miguel Báez Litri y de Antonio Ordóñez con el reaparecido Juan Antonio Romero que en este festejo y ante sus paisanos, volvía a empuñar espada y muleta recobrando su antigua categoría de matador de toros. Cartel interesante el confeccionado por la Empresa Belmonte y que ha llevado a la plaza a lo mejor y más selecto de la afición andaluza.
Volvía MIGUEL BÁEZ LITRI a los ruedos tras su grave percance de la feria sevillana y bien podemos decir, como era de esperar, que el choquero ha vuelto como si nada hubiese pasado, sin más recuerdo del amargo trance que un esparadrapo bajo el labio inferior. Un corazón valiente y una responsabilidad de figura grande del toreo. Miguel ha toreado muy bien con el capote a sus dos toros y sus verónicas y gaoneras, así como las chicuelinas de sus quites, le han valido grandes ovaciones. El primer toro de la tarde, salía suelto de la muleta, sólo se le podía ligar  dos o tres pases, pues el toro únicamente pensaba en huir, Miguel al fin pudo encelar a su enemigo y ahí surgió una faena de neto corte litrista que entusiasmó muy justificadamente a los aficionados. Mató de una gran estocada y se le otorgaron las dos orejas con triunfal vuelta. Al toro, se le dio la vuelta al ruedo. Creemos que no la merecía, pues un toro que toma una sola vara y sale suelto y hace una pelea sin clase, no merece tal premio. Mejor aún estuvo con el cuarto de la tarde, un toro pegajoso y con acusado temperamento, al que toreó muy bien sobre ambas manos, ligando series de derechazos, naturales, de pecho y otros con la vista puesta en los tendidos, que se jalearon con fuerza. Faena de orejas por el temple, mando y ligazón que tuvo y por el aguante y exposición que puso a contribución el diestro, pero que quedó sin premio por precisar, al no dejarle pasar el toro, de tres pinchazos, estocada haciéndolo todo el torero y cuatro golpes de cruceta. En recuerdo a la gran faena, se le ovacionó con saludos desde el tercio.
ANTONIO ORDÓÑEZ ha dado otra lección extraordinaria de lo que es la verdad del toreo: poderío, dominio y maestría. Porque esta tarde jerezana fría y con desapacible viento, Antonio Ordóñez ante un toro manso que quiso quitarse el palo y salió suelto y coceando, le hizo lo que había que hacerle. Primero, ese toreo de poder, todo cabeza y mando para encelarle y enseñarle a embestir y después, bordar el toreo en toda su grandeza. Sus verónicas en el traer y llevar, tejer y destejer el lance fundamental, parecían dormirse en la ejecución para que el toro se entregase al fin en su constante puntear, sin rozar la seda que el maestro manejaba con primor. No era un toro para la faena que los aficionados esperan siempre del genio creador del Mago de Ronda. Pero por algo Antonio es quien es y en unas dobladas magistrales, enceló a su enemigo, limó asperezas y le enseñó a embestir. Y con la natural sencillez de su quehacer extraordinario, bordó redondos y naturales en los que el toro parecía ir cosido a la muleta. Un pinchazo y una gran estocada pusieron en sus manos las dos orejas del de Domecq mientras la plaza seguía pidiendo el rabo para el artista.  
El segundo de su lote frena y escarba como un condenado. Antonio coge el capote y surgen cuatro verónicas y media de portento.  Barroso picó a este toro colosalmente. El Rondeño le colocó el toro en suerte, acudió la res al caballo y Alfonso le tiró el palo de forma maravillosa. La ovación fue de gala. Después, el toro llegó a la muleta con media arrancada, revolviéndose en un palmo y derrotando. Era uno de esos toros que dejan en ridículo al más pintado. Pero no pudo con el de Ronda que le metió en su muleta en unos doblones extraordinarios en los que el toro con el mal aire de sus hachazos, pone la nota de emoción. Mató de media estocada y un metisaca y se aplaudió su correcta lidia e inteligente labor muletera.  
Reaparecía en este festejo JUAN ANTONIO ROMERO. Había actuado durante varias temporadas a las órdenes del rondeño y por consejo de éste, ha vuelto a empuñar espada y muleta. Y creemos que esta decisión ha sido un acierto. Ha vuelto Juan Antonio Romero y el ciclón de Jerez, como se le llamaba antes, ha soplado con fuerza y le ha hecho cosechar un triunfo grande en el primero de su lote, al que le ha cortado las dos orejas y el rabo en medio del mayor entusiasmo. Juan Antonio ha toreado muy bien a la verónica y en quites ha realizado uno, con el capote a la espalda, francamente extraordinario. Su labor muletera, labor de torero revolucionario y con garra, la ha iniciado con una pedresina de rodillas, para continuar toreando con ambas rodillas en tierra  en pases ayudados por alto de gran emoción. Ya de pie, ha sabido manejar la franela de forma excelente en derechazos u pases de pecho y sobre todo en varias series de naturales de perfecto mando y temple que ha ligado con el forzado de pecho.  Ni que decir tiene que la gran faena llegó con fuerza a los tendidos. Buena prueba de ello es que cuando mató a su enemigo de una gran estocada, la plaza se cubrió de pañuelos y se le otorgaron las dos orejas y el rabo de su enemigo, dando aclamada vuelta al ruedo. El sexto sale suelto y se quiere quitar el palo en cuantas veces acudió al caballo. Juan Antonio le toreó a la verónica, banderilleó con su habitual facilidad y le realiza una faena valentísima, aguantando coladas y tarascadas del manso. Expuso ciertamente mucho el jerezano, que se empleó de firme en el continuo exponer sobre una y otra mano en pases de gran mérito. Mató de una gran estocada y fue paseado en hombros por el ruedo y sacado así de la plaza.
Juan Antonio Romero, el torero de la tierra.

domingo, 23 de abril de 2017

ZARAGOZA, FERIA DE PRIMAVERA 1 de mayo de 1967

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Zaragoza, segunda y última de su feria de primavera, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.  1-5-67
Llenazo impresionante en el coso zaragozano a la hora de hacer el paseo las cuadrillas capitaneadas por Antonio Chenel “Antoñete”, Manuel Benítez El Cordobés y Francisco Rivera Paquirri, para lidiar toros de don Vicente Charro, que dieron en conjunto regular juego y mansurronearon con los caballos de los que salieron sueltos.
ANTOÑETE ha estado esta tarde de Zaragoza con grandes deseos de agradar. Su primero salió suelto de los capotes y hasta intentó saltar al callejón. A la muleta llegó con la cara alta, derrotando y defendiéndose por su falta de fuerza. El torero madrileño le instrumentó varias series de muletazos sobre la izquierda que se jalearon cumplidamente. Mató de media estocada y fue premiado con una ovación con saludos. Esto había sido la tarjeta de presentación del Antoñete de las grandes solemnidades que vendría después a lo largo de la lidia del cuarto manso de Vicente Charro. A este cuarto toro Antoñete lo toreó de maravilla. Muletazos templados, suaves y mandones en los que llevando superiormente toreado a su enemigo, dio a las suertes un sentido y una plasticidad verdaderamente admirable. Fue una completa lección del mejor arte torero y los aficionados se entusiasmaron con la perfecta ejecución de los naturales, derechazos y pases en redondo que pusieron en los paladares ese sabor a cosa plenamente lograda, a la calidad que tiene el toreo de este gran maestro. Cobró como remate una gran estocada y en medio de una gran ovación recorrió el ruedo en triunfo en dos ocasiones siendo portador de las dos orejas y el rabo de su enemigo, al que inmerecidamente se le dio la vuelta al ruedo, por lo que fue pitado, ya que aunque dócil, fue manso. Un gran triunfo de Antoñete, que ha toreado con ese buen gusto y esa  maestría que le catalogan como una gran figura del toreo.
Página de "El Ruedo" que recoge
el gran triunfo de Antoñete
en la corrida de hoy.
EL CORDOBES ha cortado las dos orejas en su primero y una al quinto de la tarde. Ha apasionado hasta el frenesí, ha hecho que la emoción subiera de punto en sus dos toros y además, por si fuese esto poco, ha toreado y ha matado con rara perfección. Pero el de Palma del Río tiene seguidores incondicionales y también gracias a dios,  detractores irreconciliables. Aficionados que acuden a las plazas de toros para verle al microscopio todos sus defectos y con lentes opacas, sus muchas virtudes, como esa de estar exponiendo hasta más allá de lo posible en sus dos toros, en los que ha aguantado con impavidez extraordinaria los tornillazos que le han tirado sus enemigos que han tomado los engaños muy descompuesta y ásperamente.
En su primero se ha hecho ovacionar con fuerza al torear con el capote en los lances de saludo y al quitar por apretadas chicuelinas en las que arrimó un horror. Su faena muleteril, brindada al público, la inició con uno de sus pases del molinillo para continuar incansable en el exponer, toreando sobre una y otra mano, haciendo alardes del mejor toreo y de su valor inagotable. Faena de las suyas, de las que hace que los tendidos bramen alborotados y en la que los desplantes geniales, su inspiración revolucionaria, hicieron que los chispazos de pasión aflorasen como siempre con fuerza inusitada. El Cordobés sigue siendo El Cordobés, el que apasiona, el que alborota, el que hace que la fiesta arda de pasión y de polémica. Mató de una estocada y paseó en triunfo por el ruedo las dos orejas de su enemigo, recogiendo toda clase de prendas de vestir y flores. El quinto es manso, sale suelto llega también a la muleta descompuesto, echando la cara arriba y enganchando mucho. Pero esto no es impedimento para que Manuel exponga, le consienta y se arrime como siempre, jugándose la piel sin darle la menor importancia. Y por fueron de su aguante extraordinario, de su continuo jugarse la vida, surgió una faena extraordinariamente emotiva, una faena en la que no dio reposo a las emociones y en las que el corazón de gigante se impuso al feo estilo de su enemigo. Tanto se arrimó que en un derechazo el toro no tuvo más que alargar la cara para cogerle con aparato, pasárselo de pitón a pitón tirándole unos hachazos impresionantes en el aire y cuando volvió a recogerlo en el suelo. La impresión fue grande pero por fortuna la Virgen de Belén estuvo al quite y Manolo salió sin otro daño que la paliza tremenda. Sin mirarse se levantó y tras unos muletazos apretados por alto, cobró una estocada que refrendó con un descabello y se le otorgó una oreja, aunque los antis, con sus destempladas e injustas protestas, le hiciesen tomar la determinación de no dar la vuelta al ruedo. Qué más pueden pedir? un toro manso, descompuesto que tira tornillazos de miedo, un torero millonario, famoso y que se juega la piel, hasta dejarse coger.
El Cordobés en una imagen de 1967

PAQUIRRI va a más, Le vemos cada día más firme, más seguro, más reposado y mas centrado y además haciendo gala de un dominio y una tranquilidad pasmosa. Nos ha gustado mucho en el primero de su lote, al que ha saludado con una larga de rodillas en la que ha dejado llegar mucho a su enemigo y que ha instrumentado limpiamente, sin agobios. Y después ha toreado con buen juego de brazos en unos lances a la verónica que han sido justamente jaleados por el público. El toro, que había intentado saltar, sale suelto de los montados. Paquirri le realiza un vistoso quite por chicuelinas que se premia con oles y ovaciones delirantes. Unas chicuelinas en las que el diestro de Barbate deja patente su condición de artista. A petición del respetable prende un buen par que se ovaciona y cierra con uno al quiebro muy bueno que le vale otra prolongada ovación. A la muleta llega el de Charro punteando y cabeceando mucho, pero el joven diestro lo mete en el engaño en unos doblones rodilla en tierra muy toreros y le realiza después una gran faena de muleta. Dejándole meter la cabeza y corriéndole la mano a las mil maravillas, logro pases naturales de gran calidad y exposición que remató con el forzado de  pecho entre el acompañamiento de la música torera. Siguió recrecido y poderoso toreando superiormente al natural en pases que convencieron a la concurrencia por su temple, mando y dominio. La mano derecha también colaboró para el mayor logro de la bella labor y los redondos y adornos, sobrios y elegantes, colmaron la copa del éxito. Ha sido esta una faena que ha consagrado a Paquirri como gran figura del toreo, como un torero en el que caben muchas tauromaquias, como un torero de mente despejada y corazón templado para esperar a su enemigo y ejecutar después las suertes con elegancia y sencillez. Un gran torero, cuajado y a la vez bozalón, que dará mucho que hablar porque le vemos que aún no ha dicho la última palabra. Mató de un pinchazo en hueso y una gran estocada y se el premió con las dos orejas de su enemigo, con cuyos trofeos recorrió la arena en triunfo. Pero con ser esta faena muy buena, donde Paquirri nos ha gustado mucho ha sido a lo largo de la lidia del sexto de la tarde. Un toro de difícil condición en el que el joven matador de toros ha lidiado portentosamente y ha toreado con un poderío y un sentido torero admirable. Costaba mucho estar delante de tal manso y Paquirri ha estado con él sencillamente magistral. Sin intervención del peonaje, saludó al manso con unos capotazos en los que evidenció su dominio de la papeleta. El toro le frenaba, le echaba las manos por delante y le ponía los pitones en la montera, pero él lo supo meter en su capote y le dominó bajándole los humos como pudo. Derribó el manso en una ocasión al piquero y llegó al trance final con media arrancada, revolviéndose en un palmo. Está valentísimo con él en pases sobre la diestra y lo despacha de dos medias y varios golpes de verduguillo, siendo despedido con una gran ovación.
Francisco Rivera Paquirri.
Foto: "El Ruedo" 1967
Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-

domingo, 9 de abril de 2017

CRÓNICA DE LA ALTERNATIVA DE FLORES BLAZQUEZ EN TOLEDO

CLAMOROSO TRIUNFO DE LOS ESPADAS ALTERNANTES. FLORES BLAZQUEZ, QUE TOMABA LA ALTERNATIVA, SALIÓ EN TRIUNFO CON SUS COMPAÑEROS.
Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Alcalá de Henares, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes  9-4-67
        Para la fuerza taquillera de Manuel Benítez El Cordobés, poco importa que llueva y que hasta nieve. El público, los aficionados, acuden a la llamada de los carteles taurinos en los que el nombre de su ídolo campea como bandera de triunfo. Por ello, pese al frío y que ayer llovió intensamente, pese a que esta misma mañana lo ha hecho, la plaza ha registrado el lleno tradicional con cartel de “No Hay Billetes”. Compañeros del diestro de Palma del Río han sido esta tarde dos diestros charros: Santiago Martín El Viti y Flores Blázquez, un nuevo valor que tomaba la alternativa tras unas brillantes temporadas como novillero.  Por otra parte, la presencia del siempre esperado “S.M. El Viti”, ha sido otro de los alicientes de este festejo. Santiago, con su sobriedad y su ortodoxia torera, ha atraído también a mucha gente a la plaza de la Imperial ciudad de Toledo.
        Tarde cargada de pasiones, pues los toreros charros han aportado una corte importantísima de admiradores y a los partidarios de Manuel Benítez se les ha oído también lo suyo. Pasión, mucha pasión en los tendidos en los que se ha escapado alguna que otra bofetada. Esto es muy conveniente para la fiesta,- la pasión, no las bofetadas- pues es señal inequívoca de que hay interés por los toreros que integran el cartel.
        La corrida de Garzón, bien presentada pero de desigual juego, acusando algunos genio y hasta peligrosidad.
        Tomaba la alternativa Flores Blázquez y el muchacho ha estado muy valiente, con deseos enormes de triunfo y los aficionados le han ovacionado cumplidamente. “Gitano”, negro, marcado con el número 36, ha sido el toro del doctorado con el que el nuevo matador de toros salmantino ha estado muy lucido al torear a la verónica en los lances de saludo, demostración palpable de que en el neófito hay un artista de muy buen cuño. Su primer trasteo muleteril, pese a que su enemigo de corta arrancada no se prestaba al lucimiento y al fuerte viento reinante, han sido de completa entrega, de torero valiente a carta cabal, por lo que las ovaciones y la música han premiado sus deseos de triunfo. No ha tenido fortuna con el acero, pues la primera estocada, a la que precedió un pinchazo, resultó con salida indiscreta y aún pinchó en otra ocasión antes de lograr una nueva estocada con refrendo de golpes de cruceta. No obstante, el público le ovacionó con saludos. En el sexto, volvió Flores Blázquez a saborear las mieles del éxito. Con el capote estuvo muy bien tanto por verónicas como por chicuelinas al llevar a su enemigo al caballo. La faena, brindada a sus dos compañeros de terna, fue de las que abren una puerta a la esperanza por la que entra el arte, el temple y el buen hacer de este nuevo valor charro. Derechazos largos, mandones y torerísimos, rematados con los forzados de pecho y naturales que se acogieron con muestras de complacencia. Mató de dos estocadas y descabello y paseó en triunfo las dos orejas y el rabo de su enemigo, entre grandes muestras de contento de la parroquia. Otro interesante valor.
Momento de la alternativa. Padrino: El Viti
                Testigo: Manuel Benítez "El Cordobés"
        Santiago Martín El Viti luchó en primer lugar con un toro falto de casta y celo. Un toro huidote y cobarde al que saludó con unas verónicas espléndidas y que fueron por tanto acogidas con grandes ovaciones. Con la franela, a fuerza de porfiar y exponer, realizó una torerísima labor muletera en la que una vez más, dejó constancia de su dominio y maestría. El toro salía huido, pero siempre encontraba la tesonera y machacona muleta del de Vitigudino, que le sometía y a fuerza de temple, le hacía ir imponiendo su sentido torero. Faena de torero cuajado, de gran figura del toreo, de mucho mérito, pues no era fácil reducir a la obediencia a tan deslucido enemigo. Y así fueron surgiendo de la mágica muleta del salmantino derechazos, naturales, de pecho y sobre todo, tres molinetes del más puro sabor belmontino, que colmaron el entusiasmo del público. Mató de una estocada a un tiempo y se le otorgaron las dos orejas y el rabo, con cuyos trofeos dio aclamada vuelta al ruedo. El cuarto de la tarde es manso, se repucha en el caballo y hace una pelea de manso y consentido. Un toro con peligro con el que Santiago estuvo muy torero y valiente a carta cabal, para estocada con ovación y saludos.
        La pasión hizo su aparición en el ruedo no bien hubo abierto su capote Manuel Benítez. Pero de poco les ha valido a sus detractores su enconada demostración de desaprobación lo que estaba haciendo Manuel, porque la fuerza, la inmensa fuerza de su toreo, hizo que el público, el aficionado sin partidismos, se le entregase a las primeras de cambio y acabasen los “antis” vencidos y hasta convencidos tras la espléndida labor muletera que realizó al quinto de la tarde. Una actuación triunfal, de apoteosis de las suyas. Una tarde en la que ha vencido una fuerte oposición y en la que en lucha contra el fuerte viento reinante y contra el mal aire de sus enemigos, al igual que el resto de sus compañeros, ha vencido plenamente.  Una vez más, El Cordobés taquillero y revolucionario ha enloquecido a la multitud imponiendo la fuerza enorme de su toreo y personalidad arrolladora ante el genio, la peligrosidad, el peligro cierto que han tenido sus toros. Por eso es por lo que este torero llena las plazas y es seguido por las multitudes. Y así todos los días. Sevilla y su feria de abril están a la vuelta de la esquina…
        Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches.-

lunes, 20 de marzo de 2017

RECORDATORIO 19 de marzo

De nuevo los amigos están donde tienen que estar, ni mas, ni menos.

Muchas gracias, Juan Miguel Nuñez por tu cariñoso detalle con María Antonia (D.E.P.). Sabemos cuanto la apreciabas y en estos momentos, tu gesto nos sirve de gran consuelo.

Un abrazo y gracias a todos los que nos habéis acompañado.

"... Nos ha dejado una mujer ejemplar. Una persona de una extraordinaria y elegante condición humana. Maria Antonia Esteban, la viuda de Curro Fetén. Mujer prudente y a la vez vigorosa y eficaz en las tareas indispensables en todas las circunstancias de una figura de la comunicación como fue su marido, el añorado y grande "Curro Fetén". 
Diecisiete años hoy que se nos fue Curro Fetén y ayer despedíamos a su Maria Antonia. Qué dos grandes personajes!.
Fue Curro sobre todo un gran aficionado. Un hombre culto, conocedor de la historia y de la actualidad de su tiempo. Ahora en este aniversario de su adiós en Valencia, cuando el latigazo del infarto fue certero e implacable con el en el Hotel Astoria, donde se hospedaba para cubrir la feria de Fallas, a Curro lo volvemos a recordar. Y esta vez tambien por ese reencuentro que ha tenido hace dos días, encuentro ya definitivo con su querida esposa Maria Antonia, mujer imprescindible en su vida, absolutamente amorosa y necesaria por tanta generosidad como le dispensó a él, a Curro y a quienes también tuvimos la suerte de estar cerca de ellos y muchos encuentros de carácter taurino. Maria Antonia y Curro Fetén están ya más vivos que nunca y para siempre. 
Descansen en paz."




lunes, 13 de marzo de 2017

LA NOVILLADA DE LAS FALLAS: PRESENTACION DE JUAN CARLOS BECA BELMONTE. 14-3-67

Ha sido emotivo ver cómo estos tres chavales, savia nueva de nuestra fiesta, salían en hombros de una multitud entusiasmada. Porque esta tarde valenciana, los tres novilleros han dado otras tantas lecciones de pundonor, de hombría y de ganas de ser toreros y por ello, el triunfo no se les ha regateado. Ha sido la apoteosis de tres toreros distintos, que caminan con pasos seguros por sendas bien diferentes pero que confluyen en una misma meta de éxito.

Beca Belmonte haciendo el paseíllo
 el día de su presentación


El primer espada de la interesante terna ha sido el venezolano ADOLFO ROJAS un torero que tiene color, sabor y valor de torero revolucionario. Un torero que se entrega en todo momento, largo, dominador de los tres tercios y que es además un fácil y seguro matador, aunque en el primero de su lote no haya tenido suerte con el verduguillo y por esa causa ha perdido el trofeo. Con el capote se ha hecho ovacionar al torear por verónicas y al quitar por navarras. Con la muleta ha toreado muy bien por derechazos y naturales pese a que el novillo era de media arrancada y quedadote. Mató a su primer enemigo de pinchazo, estocada y descabello a la cuarta y el premio quedó en una gran ovación con saludos. Pero donde realmente dejo constancia de su valor, fue a lo largo de la lidia del cuarto, tras torear a la verónica de forma colosal, le instrumentó una entonada labor muletera iniciada con una pedresina de rodillas y continuada con otros pases de igual guisa que pusieron la música en marcha. Ya de pie, corrió la mano colosalmente en derechazos de gran temple y pases de variado y rico repertorio. Fue la suya una labor torerísima por la perfecta ejecución de los muletazos y la ligazón que tuvieron. Al intentar un natural, el novillo le cogió de mala manera, se repuso y tras unos muletazos por alto, lo pasaportó de media. La plaza demandó las dos orejas del de Joao Nuncio para Adolfo Rojas que pasó, tras recogerlas, a la enfermería donde se le apreciaron fuertes varetazos que no le impidieron continuar la lidia. En banderillas hizo alarde de su perfecto dominio de la suerte, siendo ovacionado en ambos. Una gran tarde del venezolano.

De Córdoba y con muchas ganas de ser torero es este FERNANDO TORTOSA. El mozo de la ciudad del califato ha levantado un auténtico clamor al cortar la oreja a su primero y las dos al quinto de la tarde. Mucho nos ha gustado  Tortosa. Tiene oficio, valor y buen aire torero y ha lucido sobre manera durante toda la tarde. Con el capote torea a la manera clásica y en el segundo tercio es un consumado rehiletero. Un banderillero de mérito, dominador de la suerte, fácil y espectacular, le han ovacionado en sus dos enemigos. Sus dos trasteos muleteriles han estado marcados por el signo de la eficacia  imprimiendo a los pases un temple y un mando muy de alabar. Torero fundamentalmente cordobés, seco, entero, sobrio y con un gran valor que le hace llegar al público con fuerza. Sus derechazos, naturales y de pecho, han tenido el sello de lo auténtico. Torero poderoso y conocedor de la materia. Da gusto verle andar por la plaza. Es un matador de toros y para probarlo ahí han quedado sus dos estocadas, una en cada novillo, en las que ha dejado constancia de su condición de artífice de la suerte suprema. Un interesante novillero, un torero completísimo que, sin duda alguna lucirá mucho como matador de toros.

La sorpresa de la tarde nos la deparó JUAN CARLOS BECA BELMONTE. Ser nieto del "Pasmo de Triana" obliga mucho. A tanto, que fuimos a la plaza dispuestos a sacarle todos los defectos posibles. Y es que hay que ser un torero muy grande para que la gloria del coloso no borre al novel. No pudo estar bien en el primero de su lote. Los nervios de toda presentación y el gazapear del novillo eran demasiadas dificultades por vencer. No se centró con él, esa es la pura verdad y cuando lo finiquitó de dos pinchazos y media, escuchó cariñosos aplausos. El sexto salió frenado ante los capotes y haciendo cosas feas. Nos quedamos sin ver al muchacho, pensamos. Pero el chaval lo entendió a la perfección, lo metió en su capote y le enseñó  a embestir, cuajándole después una bella labor muleteril. Una faena de esas que sirven para consagrar a un torero. Una labor compuesta de pases medidos, rítmicos y templados. Una faena en la que el duende, ese no se qué de los elegidos, estuvo presente pleno de inspiración, donaire, hondura y clasicismo que puso al público en pie. La mano diestra se movió con un sentido de la medida francamente admirable y cuando rodó el toro a sus pies de una gran estocada, la plaza entera y hasta el exigente aficionado Jesús Cobarro, pidió en medio de gran alboroto las dos orejas y el rabo para el triunfador. Saltaron los capitalistas y en hombros Juan Carlos Beca Belmonte fue sacado de la plaza mostrando los trofeos conquistados.

En medio de una gran ovación de despedida, Adolfo Rojas, Fernando Tortosa y Juan Carlos Beca Belmonte fueron llevados en triunfo por las calles de Valencia.

La corrida de Joao Nuncio cumplió con los montados y no ofreció dificultades.


Y ya hasta mañana en que les relataremos lo que acontezca en la primera corrida de esta feria de Fallas, muy buenas noches.- 

Saliendo en hombros al final de la novillada