domingo, 14 de mayo de 2017

JEREZ, FERIA DEL CABALLO 4-5-67

LOS TRES ESPADAS SALEN EN HOMBROS. PRIMERA DE FERIA EN JEREZ.

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Jerez, primera de su feria, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 4-5-67

Jerez, tierra de vinos, toros bravos y caballos, celebra su feria de la primavera. La tradicional feria jerezana de mayo goza en toda Andalucía la Baja de un gran predicamento y en ella se dan cita los mejores jinetes y los toreros más afamados. Jerez bulle en fiestas y el principal aliciente, no hace falta decirlo, son las corridas de toros. 
Cartel anunciador de la
 Feria del Caballo 1967
.

Y en esta primera corrida, toros con genio y aspereza en su mansedumbre, de don Juan Pedro Domecq, han concurrido los nombres señeros de Miguel Báez Litri y de Antonio Ordóñez con el reaparecido Juan Antonio Romero que en este festejo y ante sus paisanos, volvía a empuñar espada y muleta recobrando su antigua categoría de matador de toros. Cartel interesante el confeccionado por la Empresa Belmonte y que ha llevado a la plaza a lo mejor y más selecto de la afición andaluza.
Volvía MIGUEL BÁEZ LITRI a los ruedos tras su grave percance de la feria sevillana y bien podemos decir, como era de esperar, que el choquero ha vuelto como si nada hubiese pasado, sin más recuerdo del amargo trance que un esparadrapo bajo el labio inferior. Un corazón valiente y una responsabilidad de figura grande del toreo. Miguel ha toreado muy bien con el capote a sus dos toros y sus verónicas y gaoneras, así como las chicuelinas de sus quites, le han valido grandes ovaciones. El primer toro de la tarde, salía suelto de la muleta, sólo se le podía ligar  dos o tres pases, pues el toro únicamente pensaba en huir, Miguel al fin pudo encelar a su enemigo y ahí surgió una faena de neto corte litrista que entusiasmó muy justificadamente a los aficionados. Mató de una gran estocada y se le otorgaron las dos orejas con triunfal vuelta. Al toro, se le dio la vuelta al ruedo. Creemos que no la merecía, pues un toro que toma una sola vara y sale suelto y hace una pelea sin clase, no merece tal premio. Mejor aún estuvo con el cuarto de la tarde, un toro pegajoso y con acusado temperamento, al que toreó muy bien sobre ambas manos, ligando series de derechazos, naturales, de pecho y otros con la vista puesta en los tendidos, que se jalearon con fuerza. Faena de orejas por el temple, mando y ligazón que tuvo y por el aguante y exposición que puso a contribución el diestro, pero que quedó sin premio por precisar, al no dejarle pasar el toro, de tres pinchazos, estocada haciéndolo todo el torero y cuatro golpes de cruceta. En recuerdo a la gran faena, se le ovacionó con saludos desde el tercio.
ANTONIO ORDÓÑEZ ha dado otra lección extraordinaria de lo que es la verdad del toreo: poderío, dominio y maestría. Porque esta tarde jerezana fría y con desapacible viento, Antonio Ordóñez ante un toro manso que quiso quitarse el palo y salió suelto y coceando, le hizo lo que había que hacerle. Primero, ese toreo de poder, todo cabeza y mando para encelarle y enseñarle a embestir y después, bordar el toreo en toda su grandeza. Sus verónicas en el traer y llevar, tejer y destejer el lance fundamental, parecían dormirse en la ejecución para que el toro se entregase al fin en su constante puntear, sin rozar la seda que el maestro manejaba con primor. No era un toro para la faena que los aficionados esperan siempre del genio creador del Mago de Ronda. Pero por algo Antonio es quien es y en unas dobladas magistrales, enceló a su enemigo, limó asperezas y le enseñó a embestir. Y con la natural sencillez de su quehacer extraordinario, bordó redondos y naturales en los que el toro parecía ir cosido a la muleta. Un pinchazo y una gran estocada pusieron en sus manos las dos orejas del de Domecq mientras la plaza seguía pidiendo el rabo para el artista.  
El segundo de su lote frena y escarba como un condenado. Antonio coge el capote y surgen cuatro verónicas y media de portento.  Barroso picó a este toro colosalmente. El Rondeño le colocó el toro en suerte, acudió la res al caballo y Alfonso le tiró el palo de forma maravillosa. La ovación fue de gala. Después, el toro llegó a la muleta con media arrancada, revolviéndose en un palmo y derrotando. Era uno de esos toros que dejan en ridículo al más pintado. Pero no pudo con el de Ronda que le metió en su muleta en unos doblones extraordinarios en los que el toro con el mal aire de sus hachazos, pone la nota de emoción. Mató de media estocada y un metisaca y se aplaudió su correcta lidia e inteligente labor muletera.  
Reaparecía en este festejo JUAN ANTONIO ROMERO. Había actuado durante varias temporadas a las órdenes del rondeño y por consejo de éste, ha vuelto a empuñar espada y muleta. Y creemos que esta decisión ha sido un acierto. Ha vuelto Juan Antonio Romero y el ciclón de Jerez, como se le llamaba antes, ha soplado con fuerza y le ha hecho cosechar un triunfo grande en el primero de su lote, al que le ha cortado las dos orejas y el rabo en medio del mayor entusiasmo. Juan Antonio ha toreado muy bien a la verónica y en quites ha realizado uno, con el capote a la espalda, francamente extraordinario. Su labor muletera, labor de torero revolucionario y con garra, la ha iniciado con una pedresina de rodillas, para continuar toreando con ambas rodillas en tierra  en pases ayudados por alto de gran emoción. Ya de pie, ha sabido manejar la franela de forma excelente en derechazos u pases de pecho y sobre todo en varias series de naturales de perfecto mando y temple que ha ligado con el forzado de pecho.  Ni que decir tiene que la gran faena llegó con fuerza a los tendidos. Buena prueba de ello es que cuando mató a su enemigo de una gran estocada, la plaza se cubrió de pañuelos y se le otorgaron las dos orejas y el rabo de su enemigo, dando aclamada vuelta al ruedo. El sexto sale suelto y se quiere quitar el palo en cuantas veces acudió al caballo. Juan Antonio le toreó a la verónica, banderilleó con su habitual facilidad y le realiza una faena valentísima, aguantando coladas y tarascadas del manso. Expuso ciertamente mucho el jerezano, que se empleó de firme en el continuo exponer sobre una y otra mano en pases de gran mérito. Mató de una gran estocada y fue paseado en hombros por el ruedo y sacado así de la plaza.
Juan Antonio Romero, el torero de la tierra.

domingo, 23 de abril de 2017

ZARAGOZA, FERIA DE PRIMAVERA 1 de mayo de 1967

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Zaragoza, segunda y última de su feria de primavera, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.  1-5-67
Llenazo impresionante en el coso zaragozano a la hora de hacer el paseo las cuadrillas capitaneadas por Antonio Chenel “Antoñete”, Manuel Benítez El Cordobés y Francisco Rivera Paquirri, para lidiar toros de don Vicente Charro, que dieron en conjunto regular juego y mansurronearon con los caballos de los que salieron sueltos.
ANTOÑETE ha estado esta tarde de Zaragoza con grandes deseos de agradar. Su primero salió suelto de los capotes y hasta intentó saltar al callejón. A la muleta llegó con la cara alta, derrotando y defendiéndose por su falta de fuerza. El torero madrileño le instrumentó varias series de muletazos sobre la izquierda que se jalearon cumplidamente. Mató de media estocada y fue premiado con una ovación con saludos. Esto había sido la tarjeta de presentación del Antoñete de las grandes solemnidades que vendría después a lo largo de la lidia del cuarto manso de Vicente Charro. A este cuarto toro Antoñete lo toreó de maravilla. Muletazos templados, suaves y mandones en los que llevando superiormente toreado a su enemigo, dio a las suertes un sentido y una plasticidad verdaderamente admirable. Fue una completa lección del mejor arte torero y los aficionados se entusiasmaron con la perfecta ejecución de los naturales, derechazos y pases en redondo que pusieron en los paladares ese sabor a cosa plenamente lograda, a la calidad que tiene el toreo de este gran maestro. Cobró como remate una gran estocada y en medio de una gran ovación recorrió el ruedo en triunfo en dos ocasiones siendo portador de las dos orejas y el rabo de su enemigo, al que inmerecidamente se le dio la vuelta al ruedo, por lo que fue pitado, ya que aunque dócil, fue manso. Un gran triunfo de Antoñete, que ha toreado con ese buen gusto y esa  maestría que le catalogan como una gran figura del toreo.
Página de "El Ruedo" que recoge
el gran triunfo de Antoñete
en la corrida de hoy.
EL CORDOBES ha cortado las dos orejas en su primero y una al quinto de la tarde. Ha apasionado hasta el frenesí, ha hecho que la emoción subiera de punto en sus dos toros y además, por si fuese esto poco, ha toreado y ha matado con rara perfección. Pero el de Palma del Río tiene seguidores incondicionales y también gracias a dios,  detractores irreconciliables. Aficionados que acuden a las plazas de toros para verle al microscopio todos sus defectos y con lentes opacas, sus muchas virtudes, como esa de estar exponiendo hasta más allá de lo posible en sus dos toros, en los que ha aguantado con impavidez extraordinaria los tornillazos que le han tirado sus enemigos que han tomado los engaños muy descompuesta y ásperamente.
En su primero se ha hecho ovacionar con fuerza al torear con el capote en los lances de saludo y al quitar por apretadas chicuelinas en las que arrimó un horror. Su faena muleteril, brindada al público, la inició con uno de sus pases del molinillo para continuar incansable en el exponer, toreando sobre una y otra mano, haciendo alardes del mejor toreo y de su valor inagotable. Faena de las suyas, de las que hace que los tendidos bramen alborotados y en la que los desplantes geniales, su inspiración revolucionaria, hicieron que los chispazos de pasión aflorasen como siempre con fuerza inusitada. El Cordobés sigue siendo El Cordobés, el que apasiona, el que alborota, el que hace que la fiesta arda de pasión y de polémica. Mató de una estocada y paseó en triunfo por el ruedo las dos orejas de su enemigo, recogiendo toda clase de prendas de vestir y flores. El quinto es manso, sale suelto llega también a la muleta descompuesto, echando la cara arriba y enganchando mucho. Pero esto no es impedimento para que Manuel exponga, le consienta y se arrime como siempre, jugándose la piel sin darle la menor importancia. Y por fueron de su aguante extraordinario, de su continuo jugarse la vida, surgió una faena extraordinariamente emotiva, una faena en la que no dio reposo a las emociones y en las que el corazón de gigante se impuso al feo estilo de su enemigo. Tanto se arrimó que en un derechazo el toro no tuvo más que alargar la cara para cogerle con aparato, pasárselo de pitón a pitón tirándole unos hachazos impresionantes en el aire y cuando volvió a recogerlo en el suelo. La impresión fue grande pero por fortuna la Virgen de Belén estuvo al quite y Manolo salió sin otro daño que la paliza tremenda. Sin mirarse se levantó y tras unos muletazos apretados por alto, cobró una estocada que refrendó con un descabello y se le otorgó una oreja, aunque los antis, con sus destempladas e injustas protestas, le hiciesen tomar la determinación de no dar la vuelta al ruedo. Qué más pueden pedir? un toro manso, descompuesto que tira tornillazos de miedo, un torero millonario, famoso y que se juega la piel, hasta dejarse coger.
El Cordobés en una imagen de 1967

PAQUIRRI va a más, Le vemos cada día más firme, más seguro, más reposado y mas centrado y además haciendo gala de un dominio y una tranquilidad pasmosa. Nos ha gustado mucho en el primero de su lote, al que ha saludado con una larga de rodillas en la que ha dejado llegar mucho a su enemigo y que ha instrumentado limpiamente, sin agobios. Y después ha toreado con buen juego de brazos en unos lances a la verónica que han sido justamente jaleados por el público. El toro, que había intentado saltar, sale suelto de los montados. Paquirri le realiza un vistoso quite por chicuelinas que se premia con oles y ovaciones delirantes. Unas chicuelinas en las que el diestro de Barbate deja patente su condición de artista. A petición del respetable prende un buen par que se ovaciona y cierra con uno al quiebro muy bueno que le vale otra prolongada ovación. A la muleta llega el de Charro punteando y cabeceando mucho, pero el joven diestro lo mete en el engaño en unos doblones rodilla en tierra muy toreros y le realiza después una gran faena de muleta. Dejándole meter la cabeza y corriéndole la mano a las mil maravillas, logro pases naturales de gran calidad y exposición que remató con el forzado de  pecho entre el acompañamiento de la música torera. Siguió recrecido y poderoso toreando superiormente al natural en pases que convencieron a la concurrencia por su temple, mando y dominio. La mano derecha también colaboró para el mayor logro de la bella labor y los redondos y adornos, sobrios y elegantes, colmaron la copa del éxito. Ha sido esta una faena que ha consagrado a Paquirri como gran figura del toreo, como un torero en el que caben muchas tauromaquias, como un torero de mente despejada y corazón templado para esperar a su enemigo y ejecutar después las suertes con elegancia y sencillez. Un gran torero, cuajado y a la vez bozalón, que dará mucho que hablar porque le vemos que aún no ha dicho la última palabra. Mató de un pinchazo en hueso y una gran estocada y se el premió con las dos orejas de su enemigo, con cuyos trofeos recorrió la arena en triunfo. Pero con ser esta faena muy buena, donde Paquirri nos ha gustado mucho ha sido a lo largo de la lidia del sexto de la tarde. Un toro de difícil condición en el que el joven matador de toros ha lidiado portentosamente y ha toreado con un poderío y un sentido torero admirable. Costaba mucho estar delante de tal manso y Paquirri ha estado con él sencillamente magistral. Sin intervención del peonaje, saludó al manso con unos capotazos en los que evidenció su dominio de la papeleta. El toro le frenaba, le echaba las manos por delante y le ponía los pitones en la montera, pero él lo supo meter en su capote y le dominó bajándole los humos como pudo. Derribó el manso en una ocasión al piquero y llegó al trance final con media arrancada, revolviéndose en un palmo. Está valentísimo con él en pases sobre la diestra y lo despacha de dos medias y varios golpes de verduguillo, siendo despedido con una gran ovación.
Francisco Rivera Paquirri.
Foto: "El Ruedo" 1967
Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-

domingo, 9 de abril de 2017

CRÓNICA DE LA ALTERNATIVA DE FLORES BLAZQUEZ EN TOLEDO

CLAMOROSO TRIUNFO DE LOS ESPADAS ALTERNANTES. FLORES BLAZQUEZ, QUE TOMABA LA ALTERNATIVA, SALIÓ EN TRIUNFO CON SUS COMPAÑEROS.
Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Alcalá de Henares, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes  9-4-67
        Para la fuerza taquillera de Manuel Benítez El Cordobés, poco importa que llueva y que hasta nieve. El público, los aficionados, acuden a la llamada de los carteles taurinos en los que el nombre de su ídolo campea como bandera de triunfo. Por ello, pese al frío y que ayer llovió intensamente, pese a que esta misma mañana lo ha hecho, la plaza ha registrado el lleno tradicional con cartel de “No Hay Billetes”. Compañeros del diestro de Palma del Río han sido esta tarde dos diestros charros: Santiago Martín El Viti y Flores Blázquez, un nuevo valor que tomaba la alternativa tras unas brillantes temporadas como novillero.  Por otra parte, la presencia del siempre esperado “S.M. El Viti”, ha sido otro de los alicientes de este festejo. Santiago, con su sobriedad y su ortodoxia torera, ha atraído también a mucha gente a la plaza de la Imperial ciudad de Toledo.
        Tarde cargada de pasiones, pues los toreros charros han aportado una corte importantísima de admiradores y a los partidarios de Manuel Benítez se les ha oído también lo suyo. Pasión, mucha pasión en los tendidos en los que se ha escapado alguna que otra bofetada. Esto es muy conveniente para la fiesta,- la pasión, no las bofetadas- pues es señal inequívoca de que hay interés por los toreros que integran el cartel.
        La corrida de Garzón, bien presentada pero de desigual juego, acusando algunos genio y hasta peligrosidad.
        Tomaba la alternativa Flores Blázquez y el muchacho ha estado muy valiente, con deseos enormes de triunfo y los aficionados le han ovacionado cumplidamente. “Gitano”, negro, marcado con el número 36, ha sido el toro del doctorado con el que el nuevo matador de toros salmantino ha estado muy lucido al torear a la verónica en los lances de saludo, demostración palpable de que en el neófito hay un artista de muy buen cuño. Su primer trasteo muleteril, pese a que su enemigo de corta arrancada no se prestaba al lucimiento y al fuerte viento reinante, han sido de completa entrega, de torero valiente a carta cabal, por lo que las ovaciones y la música han premiado sus deseos de triunfo. No ha tenido fortuna con el acero, pues la primera estocada, a la que precedió un pinchazo, resultó con salida indiscreta y aún pinchó en otra ocasión antes de lograr una nueva estocada con refrendo de golpes de cruceta. No obstante, el público le ovacionó con saludos. En el sexto, volvió Flores Blázquez a saborear las mieles del éxito. Con el capote estuvo muy bien tanto por verónicas como por chicuelinas al llevar a su enemigo al caballo. La faena, brindada a sus dos compañeros de terna, fue de las que abren una puerta a la esperanza por la que entra el arte, el temple y el buen hacer de este nuevo valor charro. Derechazos largos, mandones y torerísimos, rematados con los forzados de pecho y naturales que se acogieron con muestras de complacencia. Mató de dos estocadas y descabello y paseó en triunfo las dos orejas y el rabo de su enemigo, entre grandes muestras de contento de la parroquia. Otro interesante valor.
Momento de la alternativa. Padrino: El Viti
                Testigo: Manuel Benítez "El Cordobés"
        Santiago Martín El Viti luchó en primer lugar con un toro falto de casta y celo. Un toro huidote y cobarde al que saludó con unas verónicas espléndidas y que fueron por tanto acogidas con grandes ovaciones. Con la franela, a fuerza de porfiar y exponer, realizó una torerísima labor muletera en la que una vez más, dejó constancia de su dominio y maestría. El toro salía huido, pero siempre encontraba la tesonera y machacona muleta del de Vitigudino, que le sometía y a fuerza de temple, le hacía ir imponiendo su sentido torero. Faena de torero cuajado, de gran figura del toreo, de mucho mérito, pues no era fácil reducir a la obediencia a tan deslucido enemigo. Y así fueron surgiendo de la mágica muleta del salmantino derechazos, naturales, de pecho y sobre todo, tres molinetes del más puro sabor belmontino, que colmaron el entusiasmo del público. Mató de una estocada a un tiempo y se le otorgaron las dos orejas y el rabo, con cuyos trofeos dio aclamada vuelta al ruedo. El cuarto de la tarde es manso, se repucha en el caballo y hace una pelea de manso y consentido. Un toro con peligro con el que Santiago estuvo muy torero y valiente a carta cabal, para estocada con ovación y saludos.
        La pasión hizo su aparición en el ruedo no bien hubo abierto su capote Manuel Benítez. Pero de poco les ha valido a sus detractores su enconada demostración de desaprobación lo que estaba haciendo Manuel, porque la fuerza, la inmensa fuerza de su toreo, hizo que el público, el aficionado sin partidismos, se le entregase a las primeras de cambio y acabasen los “antis” vencidos y hasta convencidos tras la espléndida labor muletera que realizó al quinto de la tarde. Una actuación triunfal, de apoteosis de las suyas. Una tarde en la que ha vencido una fuerte oposición y en la que en lucha contra el fuerte viento reinante y contra el mal aire de sus enemigos, al igual que el resto de sus compañeros, ha vencido plenamente.  Una vez más, El Cordobés taquillero y revolucionario ha enloquecido a la multitud imponiendo la fuerza enorme de su toreo y personalidad arrolladora ante el genio, la peligrosidad, el peligro cierto que han tenido sus toros. Por eso es por lo que este torero llena las plazas y es seguido por las multitudes. Y así todos los días. Sevilla y su feria de abril están a la vuelta de la esquina…
        Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches.-

lunes, 20 de marzo de 2017

RECORDATORIO 19 de marzo

De nuevo los amigos están donde tienen que estar, ni mas, ni menos.

Muchas gracias, Juan Miguel Nuñez por tu cariñoso detalle con María Antonia (D.E.P.). Sabemos cuanto la apreciabas y en estos momentos, tu gesto nos sirve de gran consuelo.

Un abrazo y gracias a todos los que nos habéis acompañado.

"... Nos ha dejado una mujer ejemplar. Una persona de una extraordinaria y elegante condición humana. Maria Antonia Esteban, la viuda de Curro Fetén. Mujer prudente y a la vez vigorosa y eficaz en las tareas indispensables en todas las circunstancias de una figura de la comunicación como fue su marido, el añorado y grande "Curro Fetén". 
Diecisiete años hoy que se nos fue Curro Fetén y ayer despedíamos a su Maria Antonia. Qué dos grandes personajes!.
Fue Curro sobre todo un gran aficionado. Un hombre culto, conocedor de la historia y de la actualidad de su tiempo. Ahora en este aniversario de su adiós en Valencia, cuando el latigazo del infarto fue certero e implacable con el en el Hotel Astoria, donde se hospedaba para cubrir la feria de Fallas, a Curro lo volvemos a recordar. Y esta vez tambien por ese reencuentro que ha tenido hace dos días, encuentro ya definitivo con su querida esposa Maria Antonia, mujer imprescindible en su vida, absolutamente amorosa y necesaria por tanta generosidad como le dispensó a él, a Curro y a quienes también tuvimos la suerte de estar cerca de ellos y muchos encuentros de carácter taurino. Maria Antonia y Curro Fetén están ya más vivos que nunca y para siempre. 
Descansen en paz."




lunes, 13 de marzo de 2017

LA NOVILLADA DE LAS FALLAS: PRESENTACION DE JUAN CARLOS BECA BELMONTE. 14-3-67

Ha sido emotivo ver cómo estos tres chavales, savia nueva de nuestra fiesta, salían en hombros de una multitud entusiasmada. Porque esta tarde valenciana, los tres novilleros han dado otras tantas lecciones de pundonor, de hombría y de ganas de ser toreros y por ello, el triunfo no se les ha regateado. Ha sido la apoteosis de tres toreros distintos, que caminan con pasos seguros por sendas bien diferentes pero que confluyen en una misma meta de éxito.

Beca Belmonte haciendo el paseíllo
 el día de su presentación


El primer espada de la interesante terna ha sido el venezolano ADOLFO ROJAS un torero que tiene color, sabor y valor de torero revolucionario. Un torero que se entrega en todo momento, largo, dominador de los tres tercios y que es además un fácil y seguro matador, aunque en el primero de su lote no haya tenido suerte con el verduguillo y por esa causa ha perdido el trofeo. Con el capote se ha hecho ovacionar al torear por verónicas y al quitar por navarras. Con la muleta ha toreado muy bien por derechazos y naturales pese a que el novillo era de media arrancada y quedadote. Mató a su primer enemigo de pinchazo, estocada y descabello a la cuarta y el premio quedó en una gran ovación con saludos. Pero donde realmente dejo constancia de su valor, fue a lo largo de la lidia del cuarto, tras torear a la verónica de forma colosal, le instrumentó una entonada labor muletera iniciada con una pedresina de rodillas y continuada con otros pases de igual guisa que pusieron la música en marcha. Ya de pie, corrió la mano colosalmente en derechazos de gran temple y pases de variado y rico repertorio. Fue la suya una labor torerísima por la perfecta ejecución de los muletazos y la ligazón que tuvieron. Al intentar un natural, el novillo le cogió de mala manera, se repuso y tras unos muletazos por alto, lo pasaportó de media. La plaza demandó las dos orejas del de Joao Nuncio para Adolfo Rojas que pasó, tras recogerlas, a la enfermería donde se le apreciaron fuertes varetazos que no le impidieron continuar la lidia. En banderillas hizo alarde de su perfecto dominio de la suerte, siendo ovacionado en ambos. Una gran tarde del venezolano.

De Córdoba y con muchas ganas de ser torero es este FERNANDO TORTOSA. El mozo de la ciudad del califato ha levantado un auténtico clamor al cortar la oreja a su primero y las dos al quinto de la tarde. Mucho nos ha gustado  Tortosa. Tiene oficio, valor y buen aire torero y ha lucido sobre manera durante toda la tarde. Con el capote torea a la manera clásica y en el segundo tercio es un consumado rehiletero. Un banderillero de mérito, dominador de la suerte, fácil y espectacular, le han ovacionado en sus dos enemigos. Sus dos trasteos muleteriles han estado marcados por el signo de la eficacia  imprimiendo a los pases un temple y un mando muy de alabar. Torero fundamentalmente cordobés, seco, entero, sobrio y con un gran valor que le hace llegar al público con fuerza. Sus derechazos, naturales y de pecho, han tenido el sello de lo auténtico. Torero poderoso y conocedor de la materia. Da gusto verle andar por la plaza. Es un matador de toros y para probarlo ahí han quedado sus dos estocadas, una en cada novillo, en las que ha dejado constancia de su condición de artífice de la suerte suprema. Un interesante novillero, un torero completísimo que, sin duda alguna lucirá mucho como matador de toros.

La sorpresa de la tarde nos la deparó JUAN CARLOS BECA BELMONTE. Ser nieto del "Pasmo de Triana" obliga mucho. A tanto, que fuimos a la plaza dispuestos a sacarle todos los defectos posibles. Y es que hay que ser un torero muy grande para que la gloria del coloso no borre al novel. No pudo estar bien en el primero de su lote. Los nervios de toda presentación y el gazapear del novillo eran demasiadas dificultades por vencer. No se centró con él, esa es la pura verdad y cuando lo finiquitó de dos pinchazos y media, escuchó cariñosos aplausos. El sexto salió frenado ante los capotes y haciendo cosas feas. Nos quedamos sin ver al muchacho, pensamos. Pero el chaval lo entendió a la perfección, lo metió en su capote y le enseñó  a embestir, cuajándole después una bella labor muleteril. Una faena de esas que sirven para consagrar a un torero. Una labor compuesta de pases medidos, rítmicos y templados. Una faena en la que el duende, ese no se qué de los elegidos, estuvo presente pleno de inspiración, donaire, hondura y clasicismo que puso al público en pie. La mano diestra se movió con un sentido de la medida francamente admirable y cuando rodó el toro a sus pies de una gran estocada, la plaza entera y hasta el exigente aficionado Jesús Cobarro, pidió en medio de gran alboroto las dos orejas y el rabo para el triunfador. Saltaron los capitalistas y en hombros Juan Carlos Beca Belmonte fue sacado de la plaza mostrando los trofeos conquistados.

En medio de una gran ovación de despedida, Adolfo Rojas, Fernando Tortosa y Juan Carlos Beca Belmonte fueron llevados en triunfo por las calles de Valencia.

La corrida de Joao Nuncio cumplió con los montados y no ofreció dificultades.


Y ya hasta mañana en que les relataremos lo que acontezca en la primera corrida de esta feria de Fallas, muy buenas noches.- 

Saliendo en hombros al final de la novillada

lunes, 27 de febrero de 2017

SE GARANTIZA LA EMOCIÓN. ALTERNATIVA DE PEDRÍN BENJUMEA

CRÓNICA DE LA ALTERNATIVA DE PEDRÍN BENJUMEA.
Castellón, 27-2-67

Se garantiza la emoción. Esto es lo que deberían decir los carteles feriales inmediatamente debajo del nombre de Pedrín Benjumea. Una emoción tremenda, sincera, de verdad. Una emoción que nace más allá del tópico y de lo corriente. Una emoción que deja al público sin aliento para jalear, para aplaudir. Emoción tremenda.

Porque ver a este torero, a Pedrín Benjumea, ante los toros, no es apto para cardiacos. El ánimo se queda en suspenso, no se puede articular palabra y sólo cuando el torero nos da la pausa al finalizar las series de muletazos a la res, respiramos hondo. Aquí, en este primer doctorado que nos trae la temporada, hay un hombre que sabe transmitir a los tendidos su verdad torera, esa verdad que llega al aficionado con la fuerza de la auténtica entrega. Es como un legionario vestido de luces, al que la propia muerte no importa porque a fuerza de tratarla, de estar con ella todos los días, no le da importancia.



PEDRÍN BENJUMEA camina por paso seguro sobre las huellas de los califas toreros, por las sendas llenas de dificultades de los toreros tremendamente emotivos y por ello tremendamente importantes de la fiesta. Había momentos en que el público, con esa captación que tiene siempre de la tragedia parecía sobrecogerse por su enorme valor. Ni un ruido, ni una palabra rompía el alucinante silencio, viéndole pisar firme, estoico, un sitio en el que la vida y la muerte juegan su suerte al filo de la navaja.

Hoy en tarde de tanto compromiso, PEDRÍN BENJUMEA se la ha jugado todo a un envite y por fortuna ha salido triunfador. Malas cartas en sus manos –un primer toro de AP llamado “saleroso”, marcado con el número 222 y sus buenos tres montones de mansedumbre, que le hacía salir suelto del caballo, embestir arrollando, con la cara alta y probando en su corta embestida. Y un sexto toro que le coge dos veces por el pitón derecho y se queda también muy corto- pero ha sabido jugar la baza de su valor y ha vencido en toda regla.

Con el capote se ha hecho ovacionar con fuerza en sus dos enemigos, pero a nuestro juicio, las verónicas que instrumentó al que cerró plaza, fueron las más logradas. Y con la franela, sus dos trasteos han tenido esa fuerza arrolladora, ese llegar a los tendidos de forma sobrecogedora. La mano izquierda y la diestra han sido fieles ejecutoras del más emotivo toreo que su cabeza y corazón dictaban. Y así, entre música, oles y alboroto general han discurrido sus dos trasteos muleteriles en los que la emoción ha ido del brazo de la mejor ejecutoria torera. Un toreo de zapatillas atornilladas y asustantes apreturas, pero también un toreo en el que los pases salían limpios, perfectamente iniciados, rematados y ligados en un terreno que parecía imposible.

Su primero no se deja matar, echa la cara arriba en el momento de cruzar y no deja al torero meter el brazo. Tiene que entrar a por uvas en cuatro ocasiones y descabellar finalmente. Pero su labor había calado hondo y se le premió con una gran ovación, teniendo que recorrer el ruedo en triunfo. Al sexto, tras una gran labor, lo mató de forma imponente de una estocada en todo lo alto y un golpe de cruceta y esta vez sí, esta vez se le otorgan las dos orejas y el rabo y en medio de gran entusiasmo se le paseó en hombros por el ruedo y le llevaron así hasta el hotel.

Padrino de la ceremonia de alternativa del de Palma del Río, fue el madrileño JULIO APARICIO. Ya se sabe que Aparicio es un maestro. Se sabe también que torea como el mejor artista y se sabe que su afición es mucha, tanta que le hace seguir al pie del cañón cuando nada o casi nada le queda por ganar en el toreo. Pero las cosas son así y Julio Aparicio es torero porque los que le nacieron torero y gusta estar haciendo gala de su juvenil veteranía por los ruedos de España.

Es bonito y admirable que un hombre, una figura del toreo de las proporciones del maestro de Pardiñas, se complazca en lucir su arte y su maestría tarde tras tarde. El día que toreros de su corte falten en los ruedos, a fiesta habrá perdido mucho. Esta tarde ha toreado soberbiamente con el capote. Lances medidos, templados. Verónicas en las que  ha sabido llevar embebidos a sus enemigos y con la franela, naturales largos y templados, que han tenido sobre todas las virtudes la de su propia sencillez. Sin forzarse, con naturalidad, Julio ha jugado la mano izquierda de forma portentosa, imprimiendo a la suerte toda la grandeza de su personalidad. La diestra ha sabido también exponer el mejor toreo en unos redondos de magnifica ejecutoria y los pases de pecho han sido como la rúbrica gallarda de su actuación. El tener que intentar en tres ocasiones el descabello tras la estocada, le han privado del corte de oreja en el segundo de la tarde, pero en el cuarto, al que ha matado muy bien de pinchazo y estocada, ha cortado una oreja con petición de otra y triunfal vuelta al ruedo.

Y qué decirles de PALOMO LINARES. En verdad que he de confesar que no sé qué decirles para que no piensen que exagero o que me he vuelto loco. Para contar lo que hemos presenciado esta tarde, me faltan palabras y me sobra fantasía. Porque decir que con el capote ha toreado a la verónica como los ángeles me parece poco. Pero sí. Y con la franela, cómo explicarles la belleza, largura, profundidad y temple que ha tenido su toreo al natural. La suavidad, ligazón, armonía y ritmo que han tenido todos sus muletazos. Faena cumbre de un artista en plenitud de su oficio y de su inspiración creadora. Cada pase duraba una eternidad y cada uno de ellos era un tratado de tauromaquia. Faena de pases largos, sentidos, gustados por el propio torero. Y por si fuera poco, a la hora de la verdad, la estocada fulminante. Una estocada entregándose para que el momento fuera más emotivo. Toro y torero ruedan cada uno por su lado, el uno para morir, el otro para culminar su obra. Dos orejas, el rabo y el delirio. Una faena para deleite propio y de todos los aficionados.

Y en el quinto, otra oreja por una faena alegre, pinturera y variada en la que Palomo dejó oír su eco de torero grande al torear sobre una y otra mano con ese aire de figura impar que tiene el crío. Pinchazo, estocada y vuelta al ruedo entre el clamor general que continuaba al final del festejo cuando salió en hombros de la plaza.
Una pareja interesante: Palomo Linares y Pedrín Benjumea y un maestro en la plenitud de su arte: Julio Aparicio.

Se lidiaron toros del hierro de AP, los tres primeros y otros tantos de Montalvo que, salvo el primero de la tarde, no ofrecieron dificultades.

Y nada más. Hasta el próximo día 1 de marzo en que iniciamos nuestras emisiones diarias, les deseamos muy buenas noches a todos.- 


miércoles, 15 de febrero de 2017

UN RECUERDO DULCE

Un recuerdo dulce. Un momento para echar de menos a los que tuvieron que irse, porque valió la pena haber disfrutado de su hermosa compañía.

Un instante que es más para los demás que para mí misma, porque en este momento de mi vida, todos los días son instantes.

Un recuerdo que apareció guiado, al encontrarlo hace unos meses, entre los papeles que guardaba la memoria de quien ya todo es olvido y que clasifico como “mis joyas de baúl”.

Un detalle que me sirve para evocar una gran amistad. Gracias, José Pedro Vaqué (D.E.P.) Este año el instante va dedicado a la amistad. A todos los que les quisieron.

A José Pedro, a Curro y al Hotel Palacio del Mar en agradecimiento por instaurar el "Trofeo Curro Fetén al aficionado ejemplar", como uno más de sus prestigiosos Trofeos Taurinos, este año en su XXII edición.

Con todo mi cariño, Juan, Loli y toda la familia taurina de Santander:

“EN RECUERDO DE CURRO FETÉN.

…con casi cincuenta años en la profesión, Curro tenía la gracia, elegancia, rigurosidad en el desarrollo de su trabajo y la entrañable consideración y amistad de todo el mundo taurino.

Le conocí en Santander el nueve de diciembre de 1971, cuando fui a recoger a Tomás Martín (Thomas), presidente de la Peña Taurina el 7 y cofundador junto a don Gregorio Marañón Moya de la Federación Española de Entidades Taurinas. Hacía la presentación de la Gala cinematográfica Taurina en el Cine Coliseum a favor de Ampros, en acto organizado por las peñas taurinas y el gran aficionado, ya desaparecido, José María Jado Canales.

Cuántos acontecimientos a partir de entonces pude compartir con Curro, cuántas amenas tertulias, cuántas Ferias, cuánto se puede aprender al lado de este gran periodista conocedor como pocos de nuestra querida Fiesta de Toros. Crítico acertado, nunca agrio, siempre con la frase simpática y oportunísima, en fin, su manera de ser con la que logró ser admirado y querido tanto por sus compañeros de profesión como de sus innumerables amigos, que tanto en España como en América se honraron de  tenerle como maestro y amigo.

De su relación con Santander y más concretamente con la Feria Taurina de Santiago, basta la anécdota que presencié en un palco de la Plaza de Toros de Bilbao, rodeado de colegas, ganaderos y actores de teatro. Se celebraba la corrida del día dentro de un marco gris y anodino. De pronto, Curro, con el gracejo de su hablar tan fino y agudo exclamó: “todas las ferias de España se debían celebrar en Santander. Que llega la Magdalena, pues todos a Santander. En Fallas, lo mismo; ferias de Abril y de San Isidro, todos a Santander, para ir después del apartado en lancha al Puntal, comer y a los toros.” Las carcajadas se generalizaron, comprendiendo la sutil ironía de sus palabras.

En fin, cuando toca recordar a un gran amigo que se fue, los recuerdos se agolpan en la mente y pugnan unos con otros por salir a la luz los primeros, porque todos ellos son tan gratos que no quieren quedarse dentro y desean dar a conocer al mundo lo que en la Fiesta de los Toros significó el maestro Curro Fetén.

No. Definitivamente, no. La Feria Taurina de Santiago de 2000, no será lo mismo.”

José Pedro Vaqué López, de la Peña Taurina Félix Rodríguez


(Este texto se publicó en el diario ALERTA el jueves 13 de julio de 2000.)

Jose Pedro Vaqué 

Curro Fetén en los salones del Palacio del Mar con Luis Navalón,
los recordados Juan Posada y Pablo Barrigón, Juan Renedo y tantos y tantos amigos.