martes, 18 de octubre de 2016

OBSERVATORIO TAURINO TEMPORADA 1966

“ESPAÑA TAURINA” Emisión Octubre 1966
Hoy haremos un breve comentario de las campañas de las más renombradas figuras del toreo en esta temporada que finaliza de 1966. Enjuiciaremos a las principales figuras del toreo. Para ello nos guiaremos rigurosamente por el número de festejos toreados y no por la calidad ni personalidad artística, a la hora de emitir nuestra opinión. Queremos decir con ello que el que un torero no figure a la cabeza del escalafón no indica menor categoría y si, simplemente, que ha toreado menor número de festejos.
PACO CAMINO
Por méritos artísticos propios y siempre por número de corridas toreadas, llega el turno de hablarles de Paco Camino, Francisco I El Grande, como muy acertadamente le calificó nuestro querido compañero Manolo Plaza.
La temporada 66 ha supuesto para el genial torero de Camas su definitiva consagración. Ya nadie duda de su poderío, de su valor y de su arte. Antes, es verdad, que pocos lo hacían, pero lo logrado por Paco esta temporada ha sido que el público se le entregue por completo, que confíe en él y sepa que todas las tardes sale a darlo todo.
Muchas y gloriosas tardes ha ofrecido a la afición. Ya no es el torero de la calidad extraordinaria que torea cuando quiere, es el torero cumbre, la figura que sabe de responsabilidades y se entrega. Su sabia cabeza, su arte, armonía y temple hacen de él figura indiscutible de todos los carteles.-
EL PIREO
Le sigue a Camino por número de corridas toreadas, Manuel Cano “El Pireo”. El mozo de Las Margaritas ha toreado 76 festejos, cosechando un buen número de triunfos, pese a ser un torero un tanto irregular en su trayectoria. En Barcelona, donde no ha triunfado plenamente todavía, logró cortar una tarde dos orejas y rabo, pero en conjunto en la Ciudad Condal sigue sin redondear. Por el contrario, en Sevilla ha estado soberbio, especialmente en la primera de las dos corridas de feria en que actuó, donde cortó tres orejas y salió en hombros de la plaza. En Badajoz, en su feria, tuvo su mejor tarde al cortar cuatro orejas y rabo tras una faena admirable. Toreó con inspiración y con garra. Queda muy bien colocado para la próxima campaña.- 
EL CORDOBÉS
El Genio Benítez, El Cordobés, o simplemente Manolo, es el tercer espada del escalafón de matadores de toros por número de corridas toreadas. El de Palma del Río contrató muchas más, pero los percances dejaron al IV Califa en 74 corridas.
Qué decir de él que no hayamos dicho? M.B. sigue su marcha meteórica. Su popularidad en continuo aumento, lo arrolla todo. Él es el imán poderoso que lleva a los públicos a las taquillas. Su fuerza es enorme. Despierta pasiones y acapara el máximo interés de las gentes. Sus triunfos se cuentan por actuaciones, pues sólo en tres o cuatro tardes, la diosa Fortuna le ha vuelto la espalda.
Cada día cuenta con más partidarios y a la vez, sus detractores se vuelven más furibundos. A nuestro juicio, puede tanto o más que el que más. Su valor es enorme y su personalidad única, tanta que le hacen un mito.
Dejó de ser llevado por la casa Chopera, pero al instante firmó por su propia cuenta noventa festejos para la temporada entrante y fue a México ventajosamente contratado. En México, como en España, Portugal y Francia, triunfa clamorosamente. A su paso las plazas se llenan a reventar y los pueblos y ciudades cobran un aire de fiesta grande.
Sigue en su sitio con más fuerza, si cabe. De retirarse, lagarto, lagarto, dirán las Empresas. Hoy ha regresado a España para que  le vean el brazo derecho, que parece ser que le sigue dando la lata. Esperemos que no será nada grave y pueda proseguir su campaña mejicana. La Plaza de El Toreo de México D.F. le espera impaciente, pues su nombre es base de la gran feria de siete corridas seguidas que se ha montado principalmente con su concurso.-
JOSÉ FUENTES
El cuarto AS de la baraja torera por número de actuaciones, es José Fuentes. El diestro de Linares ha tenido una temporada pródiga de éxitos. Se ha confirmado su condición de figura grande del toreo. Tiene clase, calidad su toreo y es un artista finísimo. La cabeza le funciona a la perfección y es un serio candidato al mando. Los aficionados y la crítica le llaman “el príncipe”, por su majestuoso porte y por su condición de figura llamada a ocupar un día no muy lejano el mando del toreo. Sólo hace falta que él quiera y creemos que él quiere.
Su mejor cualidad es el temple y sentido de lo auténtico. Queda magníficamente situado para la próxima temporada y se sabe que su nombre figurará en la feria de Sevilla y San Isidro.-
El Cordobés, El Pipo y José Fuentes.
Foto: Libro "ESENCIA DE HACER TOREROS"
de Rafael Sánchez Pipo. 1966

DIEGO PUERTA
Diego Valor ha añadido un nuevo apellido a su gloria y este apellido, que es Arte, le ha deparado muchos triunfos a lo largo de la temporada. Una temporada que ha podido ser más brillante en cuanto a número de festejos se entiende, de no ser por los percances, que como dice el maestro K-Hito, son siempre inoportunos. Pese a ellos, Diego Valor y Arte ha sumado 68 actuaciones y en todas ellas ha triunfado apoteósicamente. No tenemos a mano la relación de orejas cortadas por el gran torero de San Bernardo, pero estamos seguros de que pasan con mucho del centenar.
Depurado estilo, con su valor heroico de siempre, Diego Puerta ha brillado con luz propia. Sabe estar en su puesto de figura grande y además sabe hacerse respetar de las Empresas, que saben que es un torero que interesa y por ello este año su cotización ha subido muchos enteros. Magníficamente situado para la temporada del 67, en la actualidad triunfa apoteósicamente en América, donde ha ido contratado en magníficas condiciones.-
SANTIAGO MARTÍN “EL VITI”
Una corrida menos que Diego Puerta ha toreado el gran espada salmantino Santiago Martín El Viti. Como al sevillano, los percances le han dejado sin cumplir muchos contratos. Ésta del 66 ha sido una de sus mejores temporadas. Consagración en Sevilla, donde ha toreado uno de los mejores toros de la feria y en Málaga, en tres tardes de clamor, confirmó su extraordinaria categoría. Otros muchos éxitos ha sumado Santiago, pero han sido en plazas ya entregadas al arte personal y valeroso del espada de Vitigudino, que sin compadreos ni camarillas, firme y honradamente, llevado por ese experto timonel que es su apoderado D. Florentino Días Flores, llega todos los años al buen puerto del triunfo.
Más de setenta funciones tiene contratadas para la próxima campaña y aun no ha ultimado con la empresa de Madrid. En América, donde actúa ahora, su nombre sigue siendo garantía de triunfo y éxito taquillero. Para el 67, igual o mejor.-
JAIME OSTOS
Cincuenta y dos corridas ha toreado el espada astigitano Jaime Ostos. En estos festejos el de Écija ha dejado constancia de su valor, de ese valor que le ha valido el ser conocido como “Jaime Corazón de León”. Pudo haber toreado mucho más, pero las lesiones le dejaron en tal número de actuaciones.
Bien podemos decir que su cartel no ha decaído y que su valor sigue siendo el mismo, cosa muy meritoria en un diestro al que le han castigado tan duramente los toros. Aislado de partidos, caminando solo, confiando en su propio valer, Jaime Ostos es un modelo de honradez profesional y su nombre es por ello cotizadísimo entre Empresas y aficionados.-
FERMIN MURILLO

Con cincuenta y una corridas toreadas, figura Fermín Murillo. El diestro baturro se ha retirado de los toros en la pasada feria del Pilar. Su campaña ha sido brillantísima y si nos permiten, les diremos que mejor de lo que suele ser la temporada de despedida de toreros. Fermín ha dado el pecho en todas ellas y su nombre será recordado con simpatía. Le deseamos mucha suerte en los negocios en los que intervenga tras su retirada. Su hombría y su honradez lo merecen.
Y solo nos resta desear para la temporada que viene de 1967 que la torería triunfe por todo lo alto, el ganado responda y los aficionados disfruten de verdad y en libertad.
CURRO FETEN.

miércoles, 12 de octubre de 2016

ZARAGOZA. FERIA DEL PILAR 1966

ANTOÑETE, JOSÉ FUENTES Y TININ DIERON AL AFICIONADO UNA EXTRAORDINARIA TARDE DE TOROS.

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Zaragoza, tercera de su feria del Pilar, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.- 14-10-66

"Antoñete", José Fuentes y "Tinin"

     La corrida de esta tarde ha terminado con una clamorosa ovación que el público puesto en pie tributaba a los tres espadas que a lo largo de la jornada habían dado al aficionado una extraordinaria tarde de toros. Antonio Chenel “Antoñete”, José Fuentes y José Manuel Inchausti Tinin, hubieron de corresponder destocados a la gran ovación que el público les tributaba. Y es que la verdad, cada uno en su estilo, dentro y por encima de la medida que les habían deparado sus lotes, habían estado en plan de toreros cabales.

     Del encierro de Vicente Charro de Murga hubieron de ser desechados dos toros y en su lugar se sortearon otros tantos de doña Ana Romero, los cuales se lidiaron en cuarto y sexto lugar. Todos estuvieron muy bien presentados y dieron el juego que quedará reflejado en nuestro comentario. Al tercer toro de Vicente Charro de Murga se le premió con la vuelta al ruedo.

     Que Antoñete es un artista extraordinario no es algo que vayamos a descubrir nosotros ahora, pero si alguno dudase de ello ahí ha quedado su magnífica faena al primero de la tarde. Con su innata elegancia, con su bello estilo, el diestro madrileño ha toreado de forma insuperable a la verónica y con la franela ha compuesto una bella faena en la que la suave ejecución de los muletazos, el temple y el arte que supo imprimirles, cautivaron a todos. Era admirable como llevaba a su enemigo toreado en derechazos de gran calidad. Pases en los que templó de forma magistral y a los que puso ese sello de suprema calidad que tiene su toreo. Las ovaciones sonaban tan fuerte que ahogaban la música que sonaba en su honor desde los primeros muletazos. Pero la cumbre de su obra torera quedó marcada en unos naturales portentosos de dominio y temple de suprema calidad. Naturales largos, perfectamente iniciados y mejor rematados. Naturales ligados con perfectos pectorales que enardecieron a las gentes. Hubo adornos garbosos y toreros y hasta alardes de valor de unos molinetes de rodillas y otros pases por alto de gran ajuste. Cómo sería su faena, qué calidad y pureza, que pese a salir indiscreta la punta del acero en la primera estocada y con otra que mató sin puntilla, se le otorgó la oreja de su enemigo con cuyo galardón dio aclamada vuelta al ruedo. El cuarto toro salta de salida al callejón y tras tomar tres varas, llegó a la muleta falto de fuerzas, quedándose corto y doblando de manos. No pasaba el toro, que hizo una lidia a la defensiva. Antoñete hizo lo que cabía hacer con tal res, faena de aliño, justa y medida y lo mató de estocada y descabello a la primera. No gustó la cosa a aquellos que no quieren ver las pésimas condiciones de la res y se manifestaron injustamente en contra del fino artista.

     José Fuentes ha triunfado en esta su primera corrida en esta importante y dura feria. De su capote han surgido prodigios de temple y armonía con unas verónicas plenas de donaire y autenticidad y en un quite por chicuelinas superlentas que han entusiasmado muy justificadamente. Poca fuerza tuvo su primero que tomó dos varas y dobló las manos. Llegó a la muleta con buen son. José lo metió en ella con unos suaves doblados para, ya entre música y oles, torear muy bien sobre la diestra y al natural, cerrando las series con apretados pectorales y abaniqueos finales, todo ello haciendo gala de su espléndido estilo torero, del temple admirable de su muleta y del juego magnífico de su muñeca. Mató de dos pinchazos, estocada y descabello y hubo vuelta triunfal al ruedo para el de Linares. Pero donde alcanzó un triunfo clamoroso fue en el quinto de la tarde, un toro que tomó una sola vara a petición del espada. El espigado artista, como una aguja de seda y oro clavada en el ruedo, bordó el toreo. El toreo puro, toreo de verdad, sencilla y difícilmente magistral. Toreo de suprema naturalidad, de pases largos, perfectos, pausados y rítmicos. Los derechazos fueron cosa definitiva y si es el toreo al natural, para que contarles. Se veía correr milímetro a milímetro la franela y tras ella, a dos dedos, los pitones del toro, que templadamente embebido en ella, iba y venía por caminos de torería autentica, que iban a desembocar en forzados de pecho de pitón a rabo.  Un primor de faena, un monumento al buen gusto, a la verdad y a la pureza del toreo. Mató de pinchazo y gran estocada sin puntilla y hubo dos orejas y fuerte petición de rabo como premio a tan extraordinaria labor. Y aún hubo de recorrer por dos veces el ruedo entre manifestaciones de entusiasmo. Una gran tarde de José Fuentes.

     Y el otro triunfador grande de la jornada es Tinín. Un Tinín que está insuperable de arrogancia, maestría y arte con su primer toro. Un Tinín que torea maravillosamente con el capote a la verónica y que cuaja una faena de escándalo. Había tenido que saludar montera en mano Moreno de Córdoba por dos pares de banderillas, especialmente el primero que prendió, cuando Tinín se dispuso a iniciar su gran obra torera. El muchacho de Madrid esta soberbio en su muletear templado y mandón. Su facilidad extraordinaria hace que el toro vaya largo, perfectamente toreado, en derechazos de gran calidad y belleza y naturales en los que no se puede templar más ni se puede poner mayor gusto que él ha puesto. Porque esta tarde, Tinín ha toreado para él, para su propio deleite y gozo, para que su nombre figure con letras de oro en los anales del coso maño. Faena de pases largos, enormes, en los que marcaba la pauta de su torería sin mácula, de su valor y de su valer de figura auténtica del toreo. Una faena variada, medida y justa, perfecta de principio a fin. Una faena que le hace figurar entre los mejores muleteros del momento, de las que encumbran a un torero. Por ello, cuando rodó a sus pies el del campo charro de una soberbia estocada, se le otorgaron las dos orejas y el rabo en medio del clamor general, dando dos triunfales vueltas al ruedo entre el clamor admirativo de los aficionados. El sexto, de doña Ana Romero, toma dos varas y llega a la muleta quedándose corto y tardeando. Tinín está soberbio de entrega, porfiando valerosamente contra la deslucida condición de su enemigo, que toma el engaño con la cara alta. Faena de veinte o veinticinco muletazos sacados a contra pelo, en la que hace gala de sus deseos y buena disposición de ánimo. Lo mata de media y descabello y se le premia con una gran ovación al abandonar el ruedo.


     Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos, muy buenas noches.-

Más corridas de la Feria del Pilar 1966 las puedes ver en:

miércoles, 5 de octubre de 2016

SALAMANCA, CORRIDA CONCURSO DE GANADERÍAS. 10-10-66


Comentario a la corrida de toros celebrada esta ayer en Salamanca, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 10-10-66

     Las corridas concurso han proliferado esta temporada de forma alarmante. Y decimos de forma alarmante porque muchas veces, a la vista de los resultados, más que corridas concurso entre los ganaderos de lo bravo, parece que se celebren entre meros tratantes de vacuno manso. También es cierto que estos festejos no pueden celebrarse en todas las plazas, pues el público de hoy ahoga al aficionado y como no sabe lo que ve ni quiere saberlo, que es peor, solo desea que los toros lleguen al trance final aptos para el lucimiento del espada alternante, a la hora de requerir muleta y estoque. A la mayoría de los espectadores de hoy les importa un bledo que el toro se arranque desde los medios al caballo y tome con bravura y alegría tres, cuatro o cinco varas. Ellos van a ver el toro bonito y eso es lo que reclaman. Por eso, porque estamos seguros de que en Salamanca veríamos una buena corrida concurso, con público enterado y apto, marchamos a la capital charra con el ánimo bien dispuesto.

     Los toros preparados para el acontecimiento pertenecían a las siguientes vacadas: Urquijo, Atanasio Fernández, Garzón, Paco Galache, Herederos de Antonio Pérez y Marqués de Domecq. Pero el de Garzón hubo de ser devuelto a los corrales por estar reparado de la vista, burriciego y en su lugar saltó a la arena otro toro de los Herederos del que fuera gran señor de San Fernando.

El de Urquijo arrancándose al caballo en la Concurso de Salamanca.


     El primero de la tarde, un precioso toro de Urquijo, arrastra un poco los cuartos traseros. Tomó cuatro varas, arrancándose de largo, pero salió un poco suelto. A la muleta llegó con la cara alta y con él, don Antonio Bienvenida realizó una brillante y artística labor muletera compuesta por pases sobre ambas manos, plenos de donaire, gracia y esa sublime naturalidad que sabe imprimir a su toreo. Mató de una gran estocada con refrendo de descabello y se le otorgó una oreja paseada en aclamada vuelta al ruedo. 
  
     El segundo de la tarde, primero de Paco Camino, pertenecía a la vacada de don Atanasio Fernández, Paco lo saludó con seis verónicas y media de dibujo, que fueron como el pórtico por el que entraría después su toreo magnífico en una tarde llena de inspiración. Escarba el toro, que toma una vara cumpliendo, sale suelto de la segunda y otra nueva vara. La res llegó a la muleta del camero con acusado genio, probón y con aspereza. Camino estuvo con este toro en plan de darlo todo. Valentísimo, entregado por completo, realizó una vibrante y emotiva labor muletera que entusiasmó a los espectadores. Al genio del toro, opuso Paco su sentido torero. Su excelente arquitectura levantó el andamiaje de una torerísima labor muletera en la que los derechazos, naturales y de pecho fueron de gran emotividad y belleza. Mató a su enemigo de una casi entera y paseó en triunfo las dos orejas del Atanasio.

     El tercero, de Garzón, hace cosas de burriciego, como arrancarse de largo y al llegar al engaño, frenar como de haber perdido el objeto. Fue retirado y en su lugar, y creemos que fuera de concurso, pues la organización fue un completo desastre, ya que ni se informó al público del peso siquiera, se dio suelta a un toro de los herederos de don Antonio Pérez de San Fernando. El toro fue manso, sin paliativos, escarbó y salió suelto y hubo de ponerlo repetidamente en suerte para que tomase las cabales. Andrés Vázquez no se acopla con él y le realiza una faena de trámite.

     El cuarto es de don Francisco Galache. Derriba en la primera vara, toma dos más y sale suelto. A la muleta llega huido saliendo suelto del paño escarlata. Bienvenida se esfuerza por someterlo a su dominio, pero no hay nada que hacer. La res solo piensa en huir y a fuerza de perseguirle, le consigue muletazos sueltos sobre ambas manos. El toro acobardado, se refugia en tablas. Cómo sería de cobarde que tras propinarle don Antonio dos pinchazos, el toro se echa, aunque se levanta ante la presencia del puntillero. Por fin lo pasaporta de pinchazo y estocada. Es ovacionado cuando le abrazan sus compañeros Camino y Vázquez a los que en unión del público había brindado el último toro que mataba en Salamanca.

     El quinto, de los herederos de Antonio Pérez de san Fernando, marcó el cénit del espectáculo. Paco Camino, lleno de inspiración y maestría levantó en sus manos el pendón de lo auténtico, de la ortodoxia torera más alambicada y ofreció a los excelentes aficionados de esta tierra charra todo el inmenso caudal de su arte, poderío y ciencia extraordinaria. Cuajó el camero el mejor toro que le hemos visto esta temporada. Cómo toreó con el capote, cómo lidió, cómo colocó el toro en suerte para ser picado, cómo calibró el máximo castigo que la res recibía y cómo lo toreó después de muleta. Cinco veces fue el toro al caballo y en las cinco le midieron el castigo Enrique Salas, el piquero y Camino que ordenaba oportunamente. Un bravo toro al que camino toreó de forma colosal. Adelantando el engaño, metía a su enemigo en la bamba de su muleta y lenta, pausada y rítmicamente echaba la pierna contraria hacia adelante al tiempo que corría la mano para culminar el muletazo de forma magistral. Muletazos suave, templados y lentos perfectamente iniciados y mejor rematados que eran acogidos con entusiasmo. Faena que quedará en el recuerdo de los aficionados salmantinos que pudieron presenciarla. Mató de pinchazo y estocada y se le otorgaron las dos orejas y el rabo dando dos triunfales vueltas al ruedo. Este toro lo brindó Paco al matador de toros Julio Aparicio, que fue cariñosamente aplaudido por el público.

     El toro del Marqués de Domecq lidiado en sexto lugar era divino.  Qué trapío y qué estampa de toro bravo. No podía fallar. De largo, empinado el rabo, con temple y alegría extraordinaria, se arrancó por cinco veces al caballo. En cada ocasión le ponían un poco más largo, pero el toro entre las ovaciones del público, acometía al caballo con igual clase. La sexta vara la simularon con el regatón. El entusiasmo del aficionado con la brava pelea del toro era extraordinario y cada vara le era premiada con unánimes ovaciones.  A este toro, al que Andrés Vázquez toreó muy bien a la verónica en los lances de saludo, no pudo después hacerle faena, pues el animal, falto de fuerza, se quedaba debajo. La pelea en varas le había imposibilitado para todo lucimiento con la muleta. Lo mató de estocada y descabello a la tercera.

     A los toros de don Antonio Pérez y del Marqués de Domecq se les dio la vuelta al ruedo.

     El trofeo al toro más bravo fue otorgado, tras haberse registrado un empate, al toro del campo jerezano, en tanto que al del campo charro se le otorgaba el trofeo donado por el presidente del Club Taurino de Londres. A Paco Camino, en medio de una imponente ovación se le otorgó la Oreja de Plata como premio al triunfador de la jornada. El camero salió de la plaza en triunfo.

     Y vamos a rematar este largo comentario de hoy recordándoles que el próximo día 12 en Toledo, a las cuatro y cuarto de la tarde actuarán a beneficio del Montepío de Toreros el caballero rejoneador don Álvaro Domecq Romero y el presidente del Montepío, Diego Puerta, intervendrá en interesante mano a mano con Paco Camino con toros de Cembrano.


     Y por hoy nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-

sábado, 10 de septiembre de 2016

ASÍ FUE: RONDA, CORRIDA GOYESCA 9-9-1965

DOS OREJAS PARA ANTONIO BIENVENIDA; DOS Y RABO PARA ANTONIO ORDOÑEZ Y CUATRO OREJAS PARA CARLOS CORBACHO

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Ronda, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.

Se llega a Ronda por un camino serpenteante entre la serranía, abierto al filo mismo de los abismos, roca y piedra de impresionante grandeza. Y a esta Ronda de caballeros, toreros y hombres de serranía, llegamos esta fría madrugada de septiembre con la ilusión siempre renovada de ver a Antonio Ordoñez. Un día desapacible con fuerte frío y viento, con nubarrones que amenazaban con fastidiarnos el festejo. Pero estábamos en su tierra y Antonio dispuso que los elementos diesen una tregua, se abriesen las nubes y la ciudad toda se bañase con ese sol que aquí en la serranía parece que brilla más. Impresionados por la majestuosa grandiosidad de su tajo, por la luz de su cielo, hemos vivido en Ronda una jornada que se nos antoja imborrable. Y allí, en la más antigua plaza de la Real Maestranza que existe en España, en su arena bordeada por la piedra corroída de su arquitectura maravillosa, que ha vestido hoy sus mejores galas, hemos visto en todo su esplendor una corrida goyesca única.

Cartel original de la Goyesca 1965


     Antonio Ordoñez ha estado enorme de hondura, de clasicismo, de casta y de pundonor, dando una auténtica y acabada lección de lo que es la lidia de dos toros. Su capote bordó verónicas en las que el lento ir y venir de sus enemigos tras la templada seda torera, hacía parecer las suertes interminables. Verónicas de Antonio Ordoñez en las que dormían siglos de historia y de clasicismo. Verónicas en las que no cabía mayor pureza, como para conservarlas en una vitrina, para ser soñadas. Y está el rondeño enorme de casta, coraje y celo en el primero de su lote, un toro con acusada espereza, que puntea como un condenado y le pone los pitones en el pecho en cada muletazo. Pero Ordoñez no podía defraudar y vino la entrega de un hombre que sabe de responsabilidades. Y surgió la faena espléndida en su fondo y en su forma. La faena en la que se entregó por completo en unas dobladas magistrales y en un maravilloso toreo en redondo y al natural al que ponía contrapunto con largos y sentidos pases de pecho. Faena de gran exponer, de mejor torear, que precisó de dos pinchazos, una gran estocada en la que se dejó el corazón y dos golpes de cruceta. Le ovacionaron al término de su actuación. El segundo de su lote no era ninguna pera en dulce, que le tira la cara arriba y es también broncote. Pero había que triunfar. Ordoñez empuñó el cetro de su muleta en cuatro muletazos por alto a una mano en los que la gallardía de la figura tuvieron pleno acomodo. Y después aquello fue un derroche de fantasía creadora, de inspiración y gracia, de hondura y emoción. El toro estaba áspero, quería coger al torero al menor descuido, pero éste a golpes de corazón y ortodoxia, toreó con tal naturalidad y empaque que la plaza entera era un clamor de olés y ovaciones. La derecha dictó normas de torería, en tanto que la izquierda, la de la verdad sin trampa, puso roncos acentos en las gargantas al jalear una docena de pases naturales en los que el torero dando el pecho de frente a la verdad, hizo del pase fundamental monumento de autenticidad. Y vinieron después los elegantes pases de costadillo, y un desplante de rodillas en el que además del natural valor hubo arte a raudales. Media en la yema y descabello pusieron en sus manos las dos orejas y el rabo de su enemigo y la plaza desbordó de entusiasmo al pedir la pata de la res para el artista, que dio una colosal vuelta al ruedo y tuvo que saludar repetidas veces desde los medios.

     Antonio Bienvenida, magister súmmum de la tauromaquia, ha tenido también una brillantísima actuación en el primero de su lote al que ha desorejado por partida doble. Y es que Don Antonio ha toreado esta tarde con el capote como muy de tarde en tarde se ve. Y con la muleta ha llevado a efecto una variada y artística labor en la que el fino estilo de su toreo, la profundidad y grandeza de su quehacer torero, ha cautivado a todos. Torear con suprema facilidad, con naturalidad suma, eso ha sido lo que ha llevado a efecto Don Antonio Bienvenida y por ello, cuando pasaportó a su enemigo de pinchazo y media estocada, fue entusiásticamente aclamado en la triunfal vuelta al ruedo que dio al pasear las dos orejas que le fueron otorgadas. Su segundo por falta de fuerza, se puso a la defensiva, con menos de media arrancada. Pero Bienvenida volvió a estar torerísimo en la lidia de este toro, al que pasaportó de pinchazo y media y se le ovacionó al retirarse al callejón.

     Carlos Corbacho ha desorejado por partida doble a sus enemigos. En sus manos han ido a parar los dos mejores toros del encierro- el último fue un prodigio de temple y docilidad- La espada en estocada por toro que ha matado espectacularmente, le ha proporcionado tales trofeos. Al segundo le logró algunos derechazos buenos, pero en conjunto su labor ha carecido de relieve, pese a todos los trofeos que el público y la complaciente presidencia le ha otorgado.

     Abrió el festejo el caballero rejoneador Don Fermín Bohórquez, que con un novillo de la señora Escribano ha tenido una buena actuación, dando la vuelta al ruedo tras pasaportar a su enemigo de un certero descabello. Don Fermín prendió rejones y banderillas entre ovaciones y clavó dos rejones de muerte que precisaron el citado descabello.

     La corrida de Herederos de Carlos Núñez, bien presentada, peleó con cierta bravura con los montados y para los de redecilla, dieron el juego que queda reflejado.

     Y por hoy nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-


viernes, 9 de septiembre de 2016

ASÍ FUE... HISTÓRICA CORRIDA DE MIURA. SEVILLA 1970

Hoy en nuestro "ASÍ FUE"...

LIMEÑO, PALOMO Y EL HENCHO SALIERON POR LA PUERTA DEL PRÍNCIPE. TODOS LOS TOROS DE MIURA, DESOREJADOS.

Curro Fetén, Sevilla 19-4-70

El Cartel de la última de feria sevillana. Año 1970


     Décima y última de feria. Con llenazo de reventón, cartel de no hay billetes y abuso de reventa, se dio la tradicional corrida de Miura, que viene a cerrar con broche de oro la feria de abril de este año. El cartel era interesantísimo, puesto que al lado del triunfador eterno de la miurada, Limeño y a la presentación en Sevilla como matador de toros del cordobés Florencio Casado El Hencho, aparecía el de un torero que apasiona como pocos. Estamos mencionando a Sebastián Palomo Linares, del que muchos creían que no se iba a presentar ante la dura corrida y era el interés principal de ella.

     Los Miuras, grandes y bien presentados, pelearon regularmente con los montados y si nos apuran, hasta mansurronearon un poco, pero hubo cuatro toros, los cuatro primeros, que dieron excelente juego para los de a pie, cumpliendo los otros dos.

     Decir Miura en Sevilla es como decir que en el cartel figura ese torero singularísimo, especialista en su lidia, que es José Martínez “Limeño”. El de Sanlúcar acostumbra a cortarle todos los años las orejas a los que le caen en suerte y es una garantía para el aficionado. Este año no ha querido ser menos y ha logrado otro gran éxito en sus dos toros, a los que ha toreado con capa y muleta con su habitual maestría, con su buen hacer y su poderío del que tanto se precisa para salir airoso del empeño. Y como con la espada se ha mostrado segurísimo –estocada por toro- le han otorgado con todo merecimiento las dos orejas de cada uno de su lote. Otro gran éxito de Limeño con Miuras que esperamos le sirva para lograr nuevos contratos, que merece por su valor y arte.

     Sebastián Palomo Linares ha tenido el gesto, gran gesto en estos tiempos tan faltos de ellos, de venir a Sevilla a torear los Miuras, cuando por su cartel  buen crédito bien pudo haber escogido otra corrida más cómoda. Pero como queriendo dar un rotundo mentís a los que le tachan de torerito prefabricado, matador de becerros, ha querido presentarse en el coso del Baratillo con una corrida de la tan temida divisa, terror antaño y hogaño de muchos coletudos. Y su gesto se ha visto compensado con un éxito resonante que le ayudará para encumbrarse definitivamente. Con conocimientos del toreo, poniendo a contribución un valor sereno y seguro y una arte personalísimo, Palomo Linares ha convencido a la difícil afición sevillana, que junto a la llegada de toda España, formaban un tribunal exigente y justo al que era muy difícil darle gato por liebre. Triunfo pues, sin trampa ni cartón, porque ha llegado ante auténticos toros y del brazo de un toreo aún más auténtico, el que brota de la entrega y la inspiración de un muchacho que por sentirse figura, por creerse torero, ha estado dispuesto a demostrarlo. Ha sido el suyo un triunfo de un torero que dará mucho que hablar a los aficionados. Toreo auténtico con capa y muleta y como con la espada se ha mostrado decidido – estocada y descabello en uno y gran estocada en el otro- se le ha otorgado una oreja de cada uno de los miureños que ha pasaportado, entre fuerte petición de mayores lauros y grandes ovaciones. Tras pasear la oreja del quinto, invitó a sus compañeros de terna a compartir su éxito y dieron aclamada vuelta al ruedo.

     Una gran sorpresa ha sido la presentación como matador de toros en Sevilla de Florencio Casado El Hencho. Veíamos por primera vez a este bravo torero y en verdad que nos ha causado una excelente impresión. No es fácil con el capote, pero con la franela en la mano, ya es otro cantar. Clava las zapatillas en la arena y aguantando impávido, hace un toreo de clase y sobriedad que llega al público con enorme fuerza, de ahí que sus dos trasteos muleteriles hayan transcurrido entre música y continuas muestras de entusiasmo de la concurrencia. Resultó cogido con gran aparato por su segundo, pero siguió tan valiente o más que anteriormente. Mató al tercero de una corta y dos golpes de cruceta y al sexto de dos pinchazos y estocada. Le otorgaron la oreja de ambos y paseó en triunfo por el ruedo.


     Al final, los tres espadas fueron sacados de la plaza en hombros por la Puerta del Príncipe, honor reservado a los grandes triunfadores.- 

Las crónicas completas de la Feria de Abril de Sevilla 1970 las puedes ver también en:

lunes, 5 de septiembre de 2016

PALENCIA, FERIA DE SAN ANTOLÍN 1966 "ESPAÑA TAURINA"

ONCE OREJAS Y UN RABO EN LA SEGUNDA DE LA FERIA DE SAN ANTOLIN

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Palencia, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 4-9-66

     La corrida de esta tarde quedará por mucho tiempo en el recuerdo de los aficionados palentinos, que han tenido la suerte de ser testigos del festejo de hoy. Once orejas y un rabo han sido el balance de trofeos y de ello bien se puede suponer que el público lo ha pasado en grande y se ha divertido. Y es que Diego Puerta, Manuel Cano El Pireo y José Manuel Inchausti “Tinin” así como el caballero rejoneador don Álvaro Domecq, han tenido una tarde plena de aciertos. La única nota desagradable del festejo ha sido la lesión que ha sufrido el espada sevillano Diego Puerta, que recibió un fuerte varetazo en la axila derecha.

Programa de mano de la Feria de San Antolín en Palencia 1966


     Se han corrido toros de Pérez Angoso, primero y segundo y  otros cuatro del hierro de Antonio Pérez, que han cumplido con los montados y dieron el juego que quedará reflejado en este comentario.

     Diego Puerta es un torero para el que no hay plazas grandes ni pequeñas, públicos enterados ni heterodoxos. Él sale siempre dispuesto a darlo todo. Dignidad y honradez profesional. Decimos esto porque esta tarde, en el descuidado y viejo coso palentino, el diestro sevillano ha vuelto a dar una lección de pundonor y honradez. Esta tarde en el segundo de su lote, un toro que llegó a la muleta gazapeando, quedándose en mitad de la suerte y tirando tornillazos, ha estado a punto de pagar tributo de sangre. Por fortuna no ha sido así y Diego solo ha sufrido un fuerte varetazo en la axila, que tras matar a su enemigo en condiciones de evidente inferioridad, le ha impedido continuar la lidia. Pero hasta que esto ocurrió, el diestro de San Bernardo ha tenido una brillantísima actuación en sus dos enemigos. A su primero lo ha toreado superiormente a la verónica y al quitar por iguales lances, ha escuchado una clamorosa ovación. Tardeando llegó a la muleta el del hierro de Pérez Angoso, agotado y con media arrancada, pero Puerta lo supo meter en su muleta y a fuerza de mando, le sacó una variada y gravosa labor en la que puso en evidencia su sentido torero, su alegre estilo y lo templado y mandón de su franela, al dibujar derechazos, naturales, de pecho y otros de vistoso trazo entre el general contento del público. Mató de una estocada entera y paseó por el ruedo las dos orejas de su enemigo en doble y aclamada vuelta mientras los tendidos pedían el rabo para el matador.

     El cuarto de salida, frena ante el capote, echa las manos por delante y llega a la muleta gazapeando y tirando sus puñaladitas. Diego no le da importancia y a fuerza de exponer y aguantar la condición de su enemigo, le saca entre música y oles varias series de derechazos hasta que el toro, en un derrote, le infiere el paletazo al que hacemos referencia. Diego, aunque no puede con el brazo, sigue en la brecha y lo despacha, tras unos muletazos muy airosos, de media estocada. Y a la enfermería le llevaron el trofeo que le fue concedido con toda justicia. Otra lección más de este profesional del pundonor y la dignidad, del arte y el valor.

     Esta tarde Manolo Cano El Pireo ha estado inspiradísimo. De su capote han brotado lances del más depurado estilo y con la franela en su primero ha cuajado una extraordinaria labor muletera. Una faena del arte personalísimo del torero de Córdoba. Esta tarde el torero de las Margaritas ha toreado superiormente en naturales llenos de temple, armoniosos, rítmicos, en los que ha llevado muy toreado a su enemigo. Faena cumbre llena de inspiración. Y la derecha también ha dejado oír su voz en su lento ir y venir, llevando cosido a la franela a su enemigo. Faena de cincuenta muletazos en los que el torero se ha gustado a sí mismo. Mató de pinchazo, media y descabello y se le otorgaron las dos orejas y el rabo, mostrado en aclamada vuelta al ruedo. A este toro le cuajó dos extraordinarios pares de banderillas que se premiaron con otras tantas ovaciones. Al quinto también le cortó las orejas tras torearle muy bien con el capote y realizarle una faena muy templada y torera a la que puso remate con un pinchazo y media estocada. El toro, blando de manos, rodó por el suelo en dos ocasiones, pero él supo llegar con gran suavidad y le cuajó la faena que nadie esperaba.

     José Manuel Inchausti Tinin, está en la línea de los toreros poderosos que llegan a mandar en la fiesta. Y además el joven tiene arte. Arte en el embarcar y llevar toreadísimos a los dos mulos que le han tocado en desgracia hasta hacer, que a fuerza de mando y temple parecieran dos toros de lidia. Muchos problemas tenían que resolver sus dos toros y él los ha resuelto con su excelente sentido y su extraordinaria arquitectura torera. Mucho genio y aspereza tiene su primero, al que cambió con un solo puyazo y nos hizo creer que no iba a poder después con él. Pero aquí dio la primera prueba de su sentido de la medida. Genio y aspereza tenía el toro y además no andaba muy sobrado de fuerza. Eso lo vio pronto el torero con gran clarividencia y supuso muy bien que si le pegaban más al toro perdería fuerza que no genio y se defendería más peligrosamente. Esa fue su primera victoria. Después vino el torear con mando, arte y valor, ganándole con sentido y cabeza. Embarcó a su enemigo en varias series de naturales de largo y completo trazo y derechazos de magnífica ejecución. Mató de estocada y descabello a la segunda y hubo doble premio de oreja y petición de rabo con la consabida vuelta al ruedo al término de la cual, saco a saludar a sus compañeros de terna. El sexto de lidia normal tiene poca fuerza, dobla manos y rueda por el suelo al menor esfuerzo. A un toro así cuesta mucho trabajo cortarle la oreja, pero Tinin lo ha logrado gracias a que ha sabido llevarle con exquisito mimo, con temple insuperable en muletazos sobre ambas manos que se han jaleado con fuerza y se han premiado con música. Mató de una gran estocada y hubo oreja y triunfal salida de la plaza para el joven Tinin que había cuajado otra excelente actuación.

     Entre los toros tercero y cuarto actuó el caballero rejoneador don Álvaro Domecq Romero, que con un toro del hierro de Pérez Angoso, muy bravo, tuvo una brillantísima actuación. Haciendo gala de su magnífica escuela de caballista y rejoneador, prendió con extraordinaria destreza rejones y banderillas a una y dos manos y tras señalar un pinchazo hondo con la espada desde el caballo, prendió dos rejones de muerte. Pie a tierra, tras una breve y torera faena, pasaportó a su enemigo de una gran estocada y se le otorgó el premio de una oreja por su brillantísima actuación. Tras la aclamada vuelta, dio otra en unión de Puerta, El Pireo y Tinín con el mayoral de la vacada. La plaza se llenó y el público salía de ella comentando tan gran corrida.

     Y antes de despedirnos por hoy, comentarles una breve reseña del festejo llevado a cabo hoy en Barco de Ávila: Antonio de Jesús, dos orejas y dos orejas y rabo; Paco Corpas, dos orejas y dos orejas y rabo; Amado Ordóñez, oreja y vuelta.


     Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches. 

La Feria de San Antolín completa y el resto de Ferias de la Temporada taurina 1966 las tienes en: 
http://www.segunlamaneradever.com/products/palencia-2-y-4-9-66/



lunes, 29 de agosto de 2016

BILBAO, SEMANA GRANDE 1966

"EL VITI" CIERRA SU FERIA CON UN TRIUNFO DE CLAMOR

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Bilbao, segunda de su Feria, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 27-8-66

Nuevamente se ha puesto el cartel de no hay billetes, y es que los nombres de Santiago Martín El Viti, Manuel Benítez "El Cordobés" y José Manuel Inchausti "Tinín", junto con los toros de la prestigiosa vacada de don Samuel Flores, son garantía de éxito.

Los toros de don Samuel han estado muy bien presentados, muy en el tipo de la famosa divisa y han hecho en conjunto una excelente pelea con los montados. Bien podemos decir que han encerrado en sus embestidas abundantes pases, que el cuarto tuvo clase y que por desgracia, el toro de mejor son, de mejor casta, lidiado en quinto lugar, hubo de ser devuelto a los corrales al resultar descordado en el primer encuentro con el piquero. En su lugar se lidió otro de igual divisa, que cumplió.

Santiago Martín "El  Viti" se ha despedido de esta famosa feria bilbaína con un triunfo de clamor en el segundo de su lote. Un triunfo de los que quedan en el recuerdo de los aficionados, para comentar en las largas veladas invernales. Una vez más, el arte sobrio, magnífico de Santiago se impuso y la plaza entera se entregó a su arte, al dominio y al valor del gran espada salmantino. Pero vayamos por partes.  

Abrió plaza un toro que si bien salió asustón, tras correrlo Chaves Flores, se va para arriba y permite que el torero charro se estire en unas verónicas de gran factura que se acogen con una gran ovación. Dos varas tomó el de don Samuel en las que demostró su casta y la faena del diestro de Vitigudino fue de las que entran pocas en libra. Adelantando el engaño, mandando y templando superiormente la embestida de la res, toreó sobre ambas manos con temple extraordinario y con mando magistral. La faena, musicada y aclamada, no tuvo el adecuado remate de trofeos auriculares porque  Santiago precisó de dos pinchazos, estocada y descabello para finiquitar a su enemigo. No obstante, en premio a su labor muletera, se le tributó una gran ovación. En el cuarto fue donde El Viti remontó las más altas cotas del éxito. Santiago toreó de forma insuperable con capa y muleta. Fue el suyo el triunfo de la autenticidad, la pureza y el valor más medido y justo. Con el capote toreó entre ovaciones y tras tomar el toro dos varas, realizó una grandiosa labor muletera. Poca fuerza tenía el toro, pero Santiago le supo templar y mimar de tal manera, que de su prodigiosa muleta surgieron más de sesenta muletazos  en los que el mando, el temple y el sentido torero de los mismos, cautivaron a todos. La perfecta ligazón de los derechazos y naturales, rematados a veces con pases de pecho, otras con afarolados y pectorales, pusieron al público en pie, entregado a su arte. Faena de alboroto. Faena de muchos pases pero que a nadie pesó por la calidad que todos encerraban. A toro arrancado, cobró una estocada en todo lo alto y la plaza se cubrió de pañuelos en demanda de los máximos trofeos. Otorgó la presidencia las dos orejas y Santiago recorrió el ruedo en medio de una interminable ovación. Tarde redonda de Santiago que sale así, triunfador de Bilbao como de tantas y tantas otras plazas.


Santiago Martín "El Viti"

Manuel Benítez ya sabemos que es la máxima expectación de la Fiesta. Su nombre arrebata hasta el paroxismo y es que su valor, su personalísimo estilo, es cada día más acusado, más depurado. Esta tarde no ha tenido suerte con el lote que le ha deparado la fortuna, pero en los dos toros que ha tenido que pasaportar, ha estado por encima de sus enemigos, escuchando ovaciones durante sus trasteos muleteriles. El primer alboroto lo formó cuando paró los pies al segundo de la tarde en cinco verónicas y ajustada revolera. Ya estaba en la plaza ese run-run especial que sólo los toreros que arrebatan ponen en los tendidos. Tras tomar su enemigo una vara y quitar entre grandes oles por chicuelinas, pide el cambio de tercio y brinda al Ministro de Obras Públicas, dando comienzo a su faena con dos estatuarios de los que sale el toro cayéndose. La res parece estar mal de los cuartos traseros y tiene poca fuerza. Y ahí vino el mérito en la labor muletera en la que Manolo templó y mimó a su enemigo en unos muletazos sobre la mano diestra que se jalean. Porfía el de Palma del Río sobre la izquierda, logrando varios naturales en los que el diestro tiene que hacerlo todo, pero el toro se niega a embestir más pese a que el torero está valentísimo en el citar cruzado con su enemigo. Mata de estocada corta y hay petición de oreja y ovación con saludos. El quinto, al que saludó con unos extraordinarios lances, huno de ser apuntillado en el ruedo, por resultar como queda dicho, descordado al entrar al piquero en su primera vara. Cumplió Pepín Garrido su misión certeramente y se dio suelta al sobrero de igual divisa. Tres varas tomó de manos del de tanda y el reserva y llegó a la muleta con aspereza, dando cabezadas. Pero El Cordobés está con él muy valiente y entre música y ovaciones logra sacarle varias series de muletazos sobre ambas manos que se jalean con fuerza, ya que el torero está exponiendo una barbaridad. Pero al matar de pinchazo, una corta y descabello, se le premia con una ovación que los antis trufan con sus pitos. No se podía hacer otra cosa con el lote que exponer y El Cordobés ha dado la cara cumplidamente.

El joven matador de toros madrileño José Manuel Inchausti "Tinín", está dispuesto a no dejar pasar ocasión para que el triunfo se le rinda. Esta tarde, la última en la que actúa en esta feria tan dura, ha dejado constancia de su poderío, de su espléndido estilo torero y de su firme decisión de triunfo. Ha estado como hay que estar cuando se ambiciona conquistar un sólido puesto en el toreo. Toreo largo, mandón y valiente a carta cabal, que no se amilana por nada y que busca con ahínco su lugar en la fiesta. Y llevado por su afán de triunfo ha toreado a sus dos enemigos de forma admirable con el capote. Verónicas de abierto compás y perfecto juego de brazos y con la muleta ha llevado a cabo dos acabadas obras toreras en las que entre el acompañamiento del pasodoble torero y el continuo jalear de los aficionados, ha hecho el toreo más largo, pausado y mandón que pueda ejecutarse. Los derechazos, naturales y de pecho especialmente, han tenido sabor y por ello el público se ha entregado al arte y el valor de este joven Tinín. Mató a su primero de media y descabello y paseó en triunfo la oreja del de Samuel Flores y al que cerró plaza, de media y dos golpes de cruceta, dando triunfal vuelta, siendo despedido con una gran ovación.

Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-